Gisela Turazzini, analiza la situación técnica y fundamental de Acerinox.


Acerinox es una de las once acereras más importantes del mundo y siempre se ha caracterizado por su excelente equipo de gestión. En los últimos años no ha sido un valor del agrado del mercado por el mal momento que ha pasado el ciclo económico. En este sentido, podemos comprender que las compañías cíclicas suelen pasar por malos momentos porque sus negocios, debidos al ciclo económico, son coyunturales.
Para valorar una compañía cíclica recomendaría no perder de vista los activos del negocio, en este caso, los precios del acero y la relación precio-demanda. También hay que estar al tanto de los posibles nuevos competidores y que el PER subirá a medida que el ciclo económico se deteriore y bajará a medida que la empresa recupere. Cuanto mayor sea el declive, mayor será la recuperación de la cotización.
Actualmente estamos viendo un buen momento en el sector, a excepción de ArcelorMittal. Se espera una mejora del Ebitda de Acerinox para este años del 50% y para 2015, del 20%. Este crecimiento reducirá el PER a niveles más sostenibles en una mejora que irá más allá de 2018. Además, si bien es cierto que la economía china está en desaceleración, la brasileña, rusa y europea están recuperando, lo que está reactivando la demanda de acero. Así se ha observado en la cotización de Acerinox, que ha pasado de cotizar en 7 euros a casi 14. Tras la impotente subida se ha tomado un descanso y, tras la importante corrección hacia 12 euros buscaríamos una oportunidad de inversión en compras en continuación una vez veamos completada la caída y haya un giro. En caso de poder comprar Acerinox en la cercanía de los 12 euros, pondríamos el stop por debajo de los 11,75 euros en sentido alcista buscando proyección hacia los máximos relativos anteriores, en torno a los 14 euros con una media móvil de 20 sesiones para completar la salida.