Lo más importante del día no es todo esto. Lo realmente a destacar es que los grandes índices europeos, en especial el eurostoxx, también el Dax, también el Ibex llegaban a resistencias muy fuertes, y sobre las que llevamos advirtiendo mucho tiempo, y en primer toque, como es normal, ha aparecido un papelón de los buenos. Esta es la clave de la sesión. No se van a pasar esos niveles fácil, si es que se pasan, porque han sido atacados muchas veces este año sin éxito. A vigilar muy estrechamente.
 

Hoy se hablaba de Deutsche Bank que no tiene el día. Ahora mismo baja casi el 2,5%. Y todo es porque se ha dicho en la prensa, que no se va a tomar una decisión hasta que no pasen las elecciones de EEUU. Vamos que el tema es político totalmente, y ya ha debido Merkel meterse por en medio. Veremos qué  pasa.
 
También destacable lo que ha hecho otro banco, Monte Dei Paschi. Que tras anunciar un plan de reestructuración, primero ha subido un 20% y desde ahí ha perdido en vertical casi un 40%. Así por las buenas. Quién lo iba a decir no hace muchos años, que lo que considerábamos valores seguros, la mayoría de bancos, ahora, muchos de ellos son vulgares chicharros. La inversión en valores como Monte Dei paschi, no es aconsejable. Es mejor comprar un billete de Lotería, y a lo mejor tenemos suerte y nos dan el reintegro.
 
Pero sigamos hablando de las elecciones de EEUU, que empiezan a condicionar mucho al mercado, dados los pocos días que quedan.
 
Ya hemos hablado en otras ocasiones de la estacionalidad de las elecciones de EEUU. Hoy vamos a ver un nuevo gráfico a este respecto. Aquí lo tienen:

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Como vemos la estacionalidad de los años presidenciales es claramente alcista desde 1929, pero cuando se trata de elecciones con candidato que no repite es decir, los dos candidatos nuevos, desde 1929 a 2012 la media del año suele ser muy lateral. Justo lo que está sucediendo ahora ni más ni menos.
 
Noviembre en estos casos suele ser negativo, con una media de -0,75%, mientras que ya diciembre si que es positivo y más que en año electoral o que en año presidencial no abierto.
 
En suma que la estacionalidad media sería lateral, con bajadas posteriores hasta primeros de diciembre, para ahí tener un rally de fin de año. Hay que recordar que estos son valores medios y no tiene que cumplirse en un año concreto con exactitud, ni siquiera aproximadamente.
 
 
Seguimos, mientras, en plena temporada de publicación de resultados, vean en esta tabla de Bespoke los que mejor han reaccionado a los mismos:

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Pasemos a otros temas.
 
El de Carter es uno de mis libros de cabecera sobre trading. "Dominar el trading" de John Carter. Un libro, escrito muy bien, con un tono de humor permanente que hace que las enseñanzas entren en la cabeza mejor, y del que siempre se pueden sacar muy buenas ideas para el trading práctico, y para la psicología del trader. Personalmente de este libro he sacado un par de ideas, que uso de forma permanente en mi operativa habitual a corto plazo. 
 
 
Pues bien, hoy les he preparado una larga cita del libro, sobre psicología del trading, realmente interesante en estos tiempos complicados de mercado. Aquí la tienen. Es muy realista y me reconozco en ella en algunas etapas de mi vida hace bastantes años:

Muchos traders creen que una vez que se vuelvan más prudentes, su operativa mejorará. Se equivocan.

Cuando los traders deciden que no quieren perder más dinero, sin darse cuenta se convierten en los campeones del mundo del trading en la modalidad «entrada tardía». Esperan y esperan y se aseguran por partida doble de que una operación tiene buen aspecto antes de iniciarla. En este escenario, los mercados comienzan a subir y para cuando el trader está absolutamente convencido de que la subida es real, entra justo en o cerca del máximo del movimiento. Nada más hacer esto, él o ella y el resto de traders que hicieron esto dan a los mercados el combustible que necesitan para comenzar a moverse a la baja. ¿Por qué? Porque de repente el mercado tiene un montón de stops debajo del precio actual y, como el viento con un incendio forestal, estos stops azuzarán el fuego de la bajada. Esta entrada segura, precavida, rápidamente se convierte en una pérdida. La diferencia esta vez es que los traders prudentes están vez respetan religiosamente sus stops.

El problema es que este comportamiento excesivamente cauto les ocasiona unos precios de entrada terribles y las probabilidades de que les salte el stop son extremadamente altas. Sí, las pérdidas pequeñas están bien, pero si prácticamente todas las operaciones resultan en una pequeña pérdida, la cuenta al final se irá desgastando.

La Fase II generalmente no dura demasiado. Los traders en esta fase generalmente no pierden mucho dinero, pero pierden el suficiente. Una vez que los traders se dan cuenta de que pueden respetar sus stops, pero que sus entradas se están resintiendo, alcanzan lo que los alcohólicos llaman un «momento de claridad». Si las entradas de los traders son malas, entonces es evidente que sus indicadores son malos. Así que se dedican a buscar otros mejores. Y así comienza la búsqueda del Santo Grial.

Fase III del trading: la búsqueda del santo grial – no se recomienda contener la respiración La búsqueda del indicador a prueba de fallos, que va a funcionar prácticamente cada vez, lleva al trader por un camino plagado de cadáveres, sueños rotos y chalados balbucientes. Muchos traders permanecen en esta búsqueda el resto de sus vidas. Lo irónico es que los individuos en esta fase creen que se están desarrollando como traders, cuando en realidad su desarrollo como traders está completamente parado, tan parados como el futuro de Monica Lewinsky en la Casa Blanca.

Los traders en la Fase III están atrapados en las arenas movedizas, atrincherados en un juego que no pueden ganar y que puede durar años, décadas o incluso más. El resultado final es un trader que pasa su tiempo repitiendo los mismos errores una y otra vez o descubriendo alegremente otros nuevos.

El ciclo que se produce es uno en el que siempre se está buscando la última novedad. Es la búsqueda de ese indicador tan especial que le va a dar a los traders la madre de todas las recompensas. En un escenario típico, esto supone lanzarse de cabeza en un par de programas o ideas de trading y ajustarlas sin fin hasta que revelen su poder mágico. Un escenario habitual es el de los traders que desarrollan un conjunto sencillo de reglas mecánicas, que se mantienen en secreto, por supuesto, que les ayudará a conseguir un beneficio considerable cada año prácticamente sin riesgo y utilizando tan sólo una pequeña cantidad de capital. Se entusiasman especialmente cuando ven que estos métodos, cuando se aplican cuidadosamente a los datos históricos seleccionados, funcionan increíblemente bien. Las operaciones que no funcionan se podrían haber «filtrado» fácilmente. Este tipo de trader normalmente se muere con un resumen de una página de lo bien que funciona el sistema y un tocho de 68 páginas que explica cuándo no se debe realizar la operación.

Otros traders que se atascan en la Fase III van a seminarios y aprenden sobre las tendencias y la importancia de nunca luchar contra la tendencia.

Descubren la magia de las medias móviles y de cómo se cruzan cuando la tendencia cambia. ¡Oh, qué poder! Cuando el mercado tiene tendencia, funcionan maravillosamente. Al final, no obstante, se desaniman cuando descubren que el 75% del tiempo los mercados se mueven lateralmente, mientras los profesionales hacen carne para hamburguesas con los buscadores del Santo Grial.

Esto puede llevar a los traders al mundo de las opciones y comienzan a considerar los spreads para controlar el riesgo y a vender prima de riesgo para generar unos ingresos mensuales. Esto funciona estupendamente cuando los mercados están en un periodo lateral, pero cuando los mercados comienzan a tomar tendencia de nuevo, estas posiciones pueden verse – y a menudo lo son – machacadas.

La lista sigue y sigue. En varios momentos de este viaje, tras haber estudiado una serie de sistemas, estrategias e indicadores, un día los traders se sientan y crean lo que piensan es el gráfico perfecto con los indicadores perfectos. Entonces comienzan a usarlo. Les puede funcionar bien durante un par de días, o incluso un par de semanas, pero un día los traders se queman con lo que pensaban que era el patrón perfecto. Así que, en vez de utilizar un MACD (Moving Average Convergence Divergence – Convergencia/divergencia de medias móviles) con unos parámetros de 12, 26 y 9, leen en algún sitio que los parámetros 12, 17 y 10 son más rápidos. Van y reformatean todos sus gráficos con los nuevos parámetros y esperan con ansiedad al siguiente día de trading. Sus patrones funcionan durante un par de días o un par de semanas y entonces un par de patrones no salen bien. Y los traders vuelven al ciberespacio. Están decididos. Están centrados. Ignoran a sus familias, se pierden los partidos de sus hijas y pierden la noción del tiempo. Pero vale la pena, porque siete días después, a las 3:45 de la madrugada descubren lo que han estado buscando. En su estocástico, han estado utilizando los parámetros 14, 3, y 3, ¡cuando deberían haber estado utilizando 15, 3 y 1! Los ponen en un gráfico y lo aplican a los datos históricos. ¡Funciona mucho mejor!

Los traders una vez más reformatean todos sus gráficos y, una vez más, esperan con ansiedad el siguiente día de trading.

Y cuando esto no funciona pasan de un gráfico de 15 minutos a uno de 13 minutos. Y cuando eso tampoco funciona, pasan de operar en el mini S&P al mini Nasdaq. Y cuando eso no funciona, aprenden que el euro es el mercado en el que hay que estar. Y cuando eso no funciona, se vuelven unos fanáticos del oro, porque, ¿acaso no lo sabe? ¡Es el único dinero de verdad! Siempre, siempre, siempre lo siguiente es lo mejor. Este ciclo se repite eternamente hasta que el trader se cansa de esta montaña rusa y se baja en la siguiente parada. La mayoría nunca se dan cuenta de esto y siguen atascados en esta fase el resto de sus vidas en el trading.

Los niños pasan de los pañales a las residencias universitarias y ellos apenas se dan cuenta porque todavía siguen perdidos, ajustando la siguiente solución mágica, no dándose cuenta nunca de que son los tipos con una estrategia a los que darían la bienvenida en cualquier casino.

Como Duluth, Minnesota, en febrero, es un sitio terrible en el que estar.

Toda esta situación la resume brevemente uno de los personajes de un fondo hedge en el libro muy entretenido de Ben Mezrich, Ugly Americans: The True Story of the Ivy League Cowboys Who Raided the Asian Markets for Millions [Americanos desagradables: la verdadera historia de los vaqueros de la Ivy League que saquearon los mercados asiáticos llevándose millones]. «El arbitraje tan sólo consiste en identificar al pardillo. Si no puedes identificar al pardillo – bueno, entonces el pardillo es usted».