Horacio Lupi, CEO de iQapla, analiza en qué consisten los sistemas automáticos de trading, sus bondades, riesgos y utilidades para el inversor retail. 

¿Qué es el trading algorítmico o los sistemáticos automáticos de trading?
Los sistemas automáticos de trading son máquinas que operan por uno. Básicamente hay unas reglas que están programadas en un algoritmo, algoritmo que está mirando la cotización de las acciones, los futuros, los CFDs… y, en función de la cotización, mira cómo funcionan estar reglas y, si le toca operar, opera (compra, vende, ejecuta stops…). En la práctica se consigue que una máquina opere por nosotros en nuestra cuenta de trading, con las ventajas que eso tiene desde el punto de vista de emociones, etc.
 
Los sistemas automáticos de trading han sido utilizados tradicionalmente por inversores institucionales pero,  ¿hacia dónde va el futuro de los sistemas automáticos de trading?
Es una tecnología que no es nueva, pero ha estado disponible para los inversores institucionales mucho tiempo y ahora la tecnología nos permite acercar esto a los inversores retail. Es decir, ahora nos podemos montar nuestro propio hedge fund, con nuestros propios algoritmos, diseñados por nosotros mismos o por otros desarrolladores proferionales.

Además de evitar el componente emocional, ¿qué otras bondades nos puede aportar operar con sistemas automáticos?
Son activos descorrelacionados de cualquier otro mercado. Esto quiere decir que la inversión algorítmica puede ganar, perder o ir lateral en cualquier contexto de mercado. Podemos encontrarnos máquinas que funcionan muy bien con mercados bajistas, otras con alcistas, otras con laterales, en determinados activos… con lo que en la práctica lo que ocurre es que es una clase de activos descorrelacionada con el resto. Tiene sentido tener una cartera de sistemas automático de trading en el contexto de una inversión mayor, en la que tú dedicas una parte a renta fija, una a renta variable, una a divisas y una a sistemas algorítmicos, pues al final lo que conseguimos es reducir la volatilidad global de la cartera. Una de las grandes bondades es precisamente ésta.

¿Qué es necesario para operar con sistemas automáticos?
Lo único necesario es tener la plataforma adecuada que nos permiten seleccionar los algoritmos que te gustan y, con un simple click, conectarlos para operar en tu cuenta. Por lo tanto, a nivel de conocimientos, no hay nada que hacer. Es como comprar un fondo de inversión, que al final lo que necesitas saber es cómo seleccionar el fondo que atan con tu perfil, con lo que tú deseas, con tu cartera, etc, por ello, es necesario tener plataformas que te den información suficiente para poder decidir en qué invertir. Lo único necesario es tener una cuenta y conexión a una de estas plataformas.

¿Cómo se ajusta o personaliza el sistema de trading a los objetivos y el perfil financiero del inversor?
Nosotros ponemos la decisión en manos del propio inversor, lo que no quita que le demos determinadas herramientas que permiten tomar la decisión con más inteligencia. Así, lo primero que hacemos es preguntar al inversor qué capital tiene disponible, cuánto quiere arriesgar de ese capital, el plazo en el que quiere invertir, etc y, en función de estos parámetros, nosotros le presentamos únicamente las estrategias que encajan con su perfil para que él elija.

¿Los sistemas automáticos ofrecen la posibilidad de invertir en distintos mercados y utilizar distintos instrumentos de inversión, por ejemplo, CFDs, ETFs, etc?
Sí. Nosotros tenemos más de 1.100 sistemas operando en la plataforma y hay sistemas de todo tipos: de bolsa en distintos mercados, sobre divisas con distintos pares, oro, petróleo, en renta fija… hay sistemas para todos los gustos, tipos de mercados e inversores. La potencia es que, al ser un algoritmo, nosotros nos centramos en lo que ha pasado en el pasado con él. Nos basamos en números, por lo que sencillamente miramos lo que ha hecho el sistema en el pasado, sin importarnos en lo que invierte. Con ello, se puede diversificar mirando lo que ha hecho el sistema en el pasado.

¿Tienen en cuenta eventos macro, por ejemplo, publicaciones que causan mayor volatilidad en los mercados y activos, como la publicación del dato de empleo mensual de EEUU, eventos políticos, decisiones de Bancos Centrales…?
Los sistemas son algoritmos o conjuntos de reglas, que tienen algo muy positivo que es que las hacen las máquinas, que son implacables, y abren o cierran operaciones en el mercado con independencia de lo que piense el inversor sobre ello y esto es extraordinariamente positivo cuando hay eventos de mucha volatilidad, precisamente los sistemas están en su salsa, la volatilidad es la gasolina para los sistemas porque un inversor físico difícilmente puede aprovechar un movimiento bajista o alcista extremo de los mercados como los que producen este tipos de volatilidades. Un sistema no duda en estos eventos y, si piensa que ya has ganado mucho, cierra la operación pero, si piensa que puedes ganar más, mantendrá la operación abierta. Siempre, sin ninguna duda, los sistemas automáticos de trading superan a las personas porque no está el componente emocional.
Por tanto, no nos protegemos de los eventos de alta volatilidad, sino que estamos muy cómodos en ellos. Los sistemas tienen las órdenes, los stops, tienen todo preparado para que, ocurra lo que ocurra con el mercado, el sistema reaccione de una determinada manera que tú puedes ver en el pasado. Las estadísticas muestran que cuando más dinero ganan los sistemas automáticos es cuando más incertidumbre y volatilidad hay, pues pueden aprovechar muy bien los movimientos del mercado.

Si se basan en comportamientos del pasado, ¿pueden comportarse bien también cuando se dan eventos sin referencias en el pasado, como por ejemplo el referéndum británico, que provocó la mayor caída histórica del Ibex 35?
Lo pueden asimilar, pues la máquina no sabe que ha ocurrido el Brexit, sólo sabe que tiene que ejecutar su stop loss o estar largo y dejar correr los beneficios. Es insensible y ejecuta sus reglas implacablemente.              

¿Cómo minimizan la posibilidad de errores?
Aquí puede haber dos tipos de errores:
- que la persona elige erróneamente el sistema que compra o alquila, un error que muchas veces proviene de falta de información o incluso de un exceso de información que lleva a no fijarse en lo realmente relevantes. Por ello, las plataformas como iQapla y otras ayudan a no cometer ese error, es decir, a no poner un sistema que es demasiado arriesgado para tu cuenta o no poner un sistema que encaja con otro sistema o activo que ya tienes y lo único que hace es que suma o resta de la misma manera.
- errores técnicos. Si hay una máquina que se rompe o cae, las plataformas como la nuestra se basan en que la persona no necesita tener nada en su casa cuando opera. Es como cuando tú compras un fondo de inversión, que cuando se les cae una máquina, a mí como partícipe no me va a afectar porque hay herramientas, como la redundancia de las máquinas, de las líneas de comunicación, estar muy cerca de los mercados, tener gente vigilando las máquinas, tener sistemas que van por encima de las posiciones de alerta y avisan si una posición no debería estar abierta, etc. hay una serie de medidas de seguridad que hacen que los fallos técnicos cada día sean menores y más pequeños y, cuando ocurren, minimizan el impacto al inversor. Se pueden seleccionar quirúrgicamente los problemas técnicos que les llegan a los inversores.