
Quiero que quede claro desde el principio que esta trampa la hacen todos los políticos de todos los colores. La última argucia se la lleva el ministro de transportes, pero es una cuestión de los políticos en general.
En apenas 48 horas, España vivió tres accidentes ferroviarios graves, con decenas de muertos y heridos. No entro en la gestión de la tragedia ni en asuntos políticos, me quiero centrar en la trampa de los datos.
Desde las administraciones públicas y, un político en particular, se dijo que la inversión en la red ferroviaria había aumentado un 90%. Y teniendo una parte de verdad, quiero levantar la liebre de un asunto que se hace muchas veces y que no me gusta un pelo.

Las cifras que daban decían que hemos pasado de una inversión en 2013 de 250 millones de euros a una de 475 millones en 2024. Hasta aquí parecería que es una maravilla. Pero vamos con la realidad…
El gasto en términos reales, que no nominales es la primera trampa. Si descontamos la inflación (y suponiendo que los costes de los materiales hayan subido menos que la inflación, lo cual es muy generoso), el gasto ya no son 475 millones, sino 385. Aun así, es un 54% adicional, lo cual tampoco está mal.
Pero claro, los kilómetros de vía han crecido. En 2013, año de recortes, teníamos 2.515 kilómetros de vías de alta velocidad, mientras que en 2024 los kilómetros eran 3.993.
Así las cosas, el cálculo es sencillo. En 2013, la inversión real por kilómetro de vía era de 99.403,58 euros, y la de 2024 de 96.418,73 euros. Es decir, una caída del 2,81%.
No me toca a mí decir si es poco o mucho. Que en asuntos políticos no me quiero meter. Pero sí es mi obligación destapar la manida estafa del dato camuflado que utilizan nuestros representantes.
Claro que es más rentable en términos políticos salir en la foto inaugurando un tramo de vía que gastar en mantenimiento, que no se ve y no permite fotos. Pero no es responsable dejar de gastar en mantenimiento por mucho que no permita sacar fotos.
No vale preguntarse si las cosas suben en euros, sino en euros reales. Y no solo en términos absolutos, sino en función de las necesidades actuales (en este caso el aumento de kilómetros de la red ferroviaria de alta velocidad).
Año 2013 | Año 2024 | Variación | |
Longitud de la red de alta velocidad | 2.515 km | 3.993 km | +58,7% |
Gasto Nominal en Mantenimiento | 250 M€ | 475 M€ | +90,0% |
Gasto Real (ajustado a euros de 2013) | 250 M€ | 385 M€ | +54,0% |
Inversión Real por Kilómetro | 99.403,5 €/km | 96.418,7 €/km | -2,8% |
Es como si hoy en día gastases 10 euros más en la compra que hace 10 años. Pero con una inflación del 23% y con 3 hijos más. Pues, obviamente, estás gastando muchísimo menos.
Y, aunque insisto en no entrar en temas políticos, me preocupa especialmente esta infra financiación cuando estamos en máximos de recaudación y deuda.
La combinación de red envejecida, mantenimiento insuficiente y recaudación récord es una bomba de relojería. No se trata solo de eficiencia económica, sino de responsabilidad institucional. En términos de coste de oportunidad, cada euro no invertido en mantener infraestructuras es un riesgo que asumimos como sociedad. Y no solo por la seguridad, que es lo prioritario, sino por la cantidad de contratos que estamos viendo paralizados de nuestras empresas en el extranjero, que no tienen culpa alguna en que se haya disminuido el gasto de mantenimiento de la vía.
Y si de verdad estamos priorizando la sostenibilidad y la movilidad verde, desatender el tren —el medio de transporte más eficiente en emisiones— es una contradicción clamorosa.
No se trata de criticar a un ministro, sino de hacer un llamamiento nuestra clase política para que nos traten como adultos. No nos den datos coartados, por favor.

