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El crecimiento ha sido transversal, afectando tanto a fabricantes de chips avanzados como a productores de soluciones más maduras. 

La inteligencia artificial dispara la demanda

Uno de los principales motores de este auge es la expansión acelerada de la inteligencia artificial. Grandes tecnológicas chinas están invirtiendo miles de millones en centros de datos y capacidad de procesamiento, lo que ha multiplicado la necesidad de semiconductores.

Paul Triolo, socio de Albright Stonebridge Group, explicó a la cadena estadounidense CNBC que las restricciones comerciales han añadido presión adicional al mercado: “han actuado como combustible cohete para la demanda de chips”, al intensificar la inversión en sectores estratégicos como la IA, los vehículos eléctricos y la computación avanzada.

Este fenómeno ha provocado que tanto chips de alto rendimiento como componentes más básicos encuentren una demanda creciente dentro del mercado doméstico.

SMIC, Hua Hong y Moore Threads aceleran su crecimiento

Entre los principales beneficiados destaca Semiconductor Manufacturing International Co. (SMIC), el mayor fabricante del país, que registró unos ingresos de 9.300 millones de dólares en 2025, un incremento del 16% interanual. Las previsiones apuntan a que podría superar los 11.000 millones en 2026 si se mantiene la tendencia actual.

Por su parte, Hua Hong también alcanzó cifras récord, con ingresos trimestrales cercanos a los 660 millones de dólares. A esto se suma el fuerte crecimiento de nuevos actores como Moore Threads, que ha experimentado un aumento de más del 200% en sus ingresos, reflejando el dinamismo del sector.

Este crecimiento no responde únicamente a la innovación, sino también a una demanda interna que prioriza proveedores locales ante las restricciones externas.

La memoria, clave en la nueva carrera tecnológica

El segmento de memoria se ha convertido en otro de los pilares del crecimiento. La escasez global de chips de memoria, fundamentales para la inteligencia artificial y la electrónica de consumo, ha impulsado los precios y los ingresos de los fabricantes.

ChangXin Memory Technologies (CXMT) ha registrado un incremento interanual del 130%, superando los 55.000 millones de yuanes. Este avance se produce en un momento en el que tecnologías como la memoria de alto ancho de banda (HBM) son esenciales para el desarrollo de sistemas de IA.

Según Phelix Lee, analista de Morningstar, en declaraciones a CNBC, las restricciones occidentales han abierto oportunidades inesperadas: “aunque las soluciones chinas estén por detrás en términos tecnológicos, están siendo adoptadas con entusiasmo como alternativa local”.

Autosuficiencia tecnológica como estrategia nacional

Las sanciones han acelerado la estrategia de autosuficiencia de Pekín. Las autoridades están incentivando activamente el uso de tecnología nacional, reduciendo progresivamente la dependencia de proveedores extranjeros.

Parv Sharma, analista senior de Counterpoint Research, señaló a CNBC que esta transición está teniendo efectos directos en el mercado: “aunque China aún no lidera en rendimiento máximo de GPU, estas soluciones locales están cubriendo la brecha de cálculo doméstica y generando ingresos récord”.

Este proceso no solo implica sustituir importaciones, sino también construir una cadena de suministro completa dentro del país, algo que pocos mercados han intentado a esta escala.

Limitaciones tecnológicas y retos a medio plazo

A pesar del crecimiento, China sigue enfrentando importantes desafíos. Empresas como SMIC o Hua Hong aún no pueden competir en la fabricación de chips más avanzados a gran escala debido a las restricciones en el acceso a maquinaria clave.

El liderazgo tecnológico global sigue en manos de compañías como Taiwan Semiconductor Manufacturing Company, que dispone de acceso a equipos avanzados de fabricantes como ASML. Sin estas herramientas, el salto a nodos más avanzados se vuelve más complejo.

Triolo advirtió a CNBC que replicar toda la cadena de suministro es una tarea ambiciosa: “China está intentando reconstruir amplias partes del ecosistema de semiconductores, lo que requerirá tiempo para superar las limitaciones actuales”.

Riesgos de sobrecapacidad y evolución futura

El rápido crecimiento también plantea riesgos. La expansión en chips menos avanzados podría generar sobrecapacidad si la demanda no se mantiene al mismo ritmo.

Además, el futuro del sector dependerá de la capacidad del país para avanzar hacia tecnologías más sofisticadas, especialmente en memoria HBM de nueva generación y lógica avanzada. Sharma subrayó a CNBC que el verdadero reto será escalar en la cadena de valor y no quedarse en segmentos de menor complejidad.