La FIFA se corona como la otra ganadora del Mundial de Fútbol con 9.000 millones de dólares en ingresos

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Fuente: FIFA

España conquistó este domingo su segundo Mundial de Fútbol tras imponerse por 1-0 a Argentina en la prórroga gracias a un gol de Ferran Torres. Eso sí, mientras la selección española celebraba el título, la FIFA cerraba el torneo más rentable de toda su historia con unos ingresos estimados superiores a los 9.000 millones de dólares.

El organismo presidido por Gianni Infantino había apostado por un Mundial sin precedentes, con más selecciones, más partidos y una estrategia comercial mucho más ambiciosa. Los resultados económicos confirman que el experimento ha superado las expectativas.

Un Mundial más grande que nunca

La edición de 2026 marcó un antes y un después al pasar de 32 a 48 selecciones participantes. Ese incremento elevó el calendario desde los 64 encuentros tradicionales hasta un total de 104 partidos disputados durante seis semanas.

La ampliación permitió multiplicar las oportunidades de negocio en prácticamente todos los frentes. Hubo más entradas disponibles para la venta, un mayor volumen de derechos audiovisuales, más espacios publicitarios y una audiencia internacional todavía más amplia.

Además, la final también estrenó un espectáculo de descanso inspirado en el formato de la Super Bowl. Madonna, Justin Bieber, BTS y Shakira participaron en una actuación que prolongó el intermedio durante más de 27 minutos, una decisión que generó numerosas críticas entre comentaristas y aficionados por alterar el ritmo habitual de un partido de fútbol.

La venta de entradas superó las dudas iniciales

Antes del comienzo del campeonato existía incertidumbre sobre la respuesta del público debido al elevado precio de las localidades. Los importes oscilaron desde unos 60 dólares hasta superar los 10.000 dólares en algunos de los mejores asientos, mientras que el precio medio rondó los 900 dólares.

Sin embargo, la demanda terminó siendo muy superior a lo esperado.

Antonio Di Cianni, director de asesoría de Football Benchmark, resumió a la CNBC el comportamiento del mercado asegurando que "en la fase de grupos, la tasa de utilización de los estadios estaba prácticamente agotada, en un 99%".

A su juicio, ese dato demuestra que "demostró que la gente está dispuesta a pagar esos precios".

La elevada ocupación confirmó que el nuevo formato no redujo el interés del público, pese al incremento del número de partidos y al notable encarecimiento de muchas entradas.

La FIFA ya piensa en ampliar todavía más el torneo

El éxito económico ha reforzado la idea de seguir expandiendo la competición. Gianni Infantino ya ha deslizado la posibilidad de que el Mundial de 2030 cuente con 64 selecciones nacionales.

El presidente de la FIFA reconoció que "todos estos son temas que examinaremos tras el Mundial".

Si finalmente prospera esa propuesta, cerca de un tercio de los países afiliados tendría la posibilidad de disputar una fase final mundialista.

Para Kieran Maguire, profesor asociado de Finanzas del Fútbol en la Universidad de Liverpool, esa expansión supondría un cambio histórico para la competición.

"Esta es la oportunidad para que la Copa del Mundo se convierta en los Juegos Olímpicos del fútbol en el sentido de que se abra a muchas más naciones", explicó.

El experto considera que, "aunque las medallas puedan estar concentradas en manos de unos pocos, ahora hay otras personas que pueden decir que han participado".

La política también ha acompañado al torneo

El Mundial organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá también ha estado marcado por el protagonismo político.

El presidente estadounidense Donald Trump mantuvo una relación muy estrecha con Gianni Infantino durante todo el campeonato. Entre los episodios más llamativos figura la revelación de que el dirigente de la FIFA regaló al mandatario diez entradas para la final del Mundial de Clubes celebrada el año anterior.

Además, trascendió que Trump llegó a intervenir personalmente para solicitar una revisión de la sanción impuesta al internacional estadounidense Folarin Balogun tras ser expulsado frente a Bélgica.

El propio presidente estadounidense explicó que "pedí una revisión porque no creía que fuera falta". Incluso reconoció que "no tenía ni idea de lo que demonios era una tarjeta roja".

Miles de millones destinados al desarrollo del fútbol

Más allá del negocio generado, la FIFA insiste en que gran parte de sus ingresos regresan posteriormente a las federaciones nacionales mediante programas de desarrollo.

Entre 2027 y 2030 tiene previsto distribuir 2.700 millones de dólares entre sus 211 asociaciones miembro a través del programa FIFA Forward 4.0, destinado a financiar infraestructuras, formación y proyectos deportivos.

Maguire considera que esa política también tiene un importante componente institucional.

"La FIFA bajo Infantino da mucho dinero a países pequeños, que a su vez votan para que sea reelegido presidente", afirmó.

Mientras tanto, el organismo ya trabaja en el siguiente gran desafío. Para el Mundial de 2030 ha reservado un presupuesto cercano a los 6.000 millones de dólares.