El portavoz de la Asociación Nacional de Empresarios por la calidad del ocio, Vicente Pizcueta, indicó hoy que la crisis económica no está afectando a los locales de ocio de cara a esta Nochevieja, si bien sí ha supuesto un cambio de hábitos entre los españoles, que optan por rebajar gastos en otras actividades --como los viajes-- y concentrarlo en restaurantes, cotillones o salas de fiesta "de la propia ciudad". Y es que, según indicó Pizcueta a Europa Press Televisión, "la Nochevieja es una fecha que no se perdona", en la que todo el mundo "necesita sentir que el año que viene va a arrancar con buen pie". Por ello, aunque la "la crisis obliga a contener el gasto", la gente va a reducir estancias o suprimir viajes al extranjero o a la nieve y "todo ese consumo y todas esas ganas de celebrar la Nochevieja se van a dirigir a restaurantes y discotecas en la propia ciudad".
Pizcueta comentó que el Fin de Año "promete que va a estar bien y ser divertido" a pesar de la situación de crisis. En este sentido, insistió en que como "alternativa" a viajes fuera de España, los más jóvenes acudirán a discotecas, en las que encontrarán precios entre 15 y 150 euros.

Por su parte, "la población de edad intermedia en lugar de dejar a los niños con los abuelos e irse al cotillón de un hotel o de un salón de banquetes, ha optado por fórmulas más económicas en un restaurante con payasos o nursery, para celebrar la Nochevieja en familia y con precios más asequibles que en años anteriores", agregó.

El portavoz de los locales de ocio indicó que una tercera parte de los españoles, unos 15 millones, "va a pisar la calle" en Nochevieja, y que de ellos, unos diez millones "van a visitar uno de los 20.000 establecimientos que van a abrir sus puertas" en Fin de Año.

Buena parte de los españoles pasarán en una discoteca la Nochevieja, establecimientos en los que, según Pizcueta, "han funcionado" la venta anticipada al ofrecer descuentos de "hasta un 30%". En este tipo de establecimientos se encuentra oferta de "todo tipo" y precios entre 15 y 150 euros.

En el segmento más alto, las discotecas "han optado por ir a por ese público que no ha hecho la escapada al extranjero", que tiene cierto poder adquisitivo y "demanda lujo", y les van a ofrecer en su zona VIP una "oferta personalizada", a un precio de 150-200 euros, concluyó.