
España como destino turístico preferente en verano
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El Consejo Mundial de Viajes y Turismo espera además que el PIB turístico eleve la brecha frente al general: crecimiento esperado para convertirse en uno de los motores de crecimiento del 3,6% frente al PIB general, que se espera elevar un 1%.
En Europa, se prevé que el sector de viajes y turismo supere el rendimiento de la economía regional en general en 2026, reforzando su papel como uno de los principales motores de crecimiento, empleo e inversión del continente.
Y dentro de él, en los destinos del sur de Europa, destaca una España que espera crecer un 3,7%, como una de las principales economías turísticas del continente y superando a la economía europea en este incremento.
Las estimaciones que maneja Exceltur llevan a pensar que el turismo crecerá más que la economía española y que su aportación al PIB aumentará hasta el 12,8% del total.

Según este organismo, que congrega a las 29 empresas más representativas del sector, España se verá bien beneficiada por la situación actual, ya que podría presentar un impacto positivo de hasta 4.239 millones de euros durante el presente ejercicio en materia turística.
“En el actual contexto de inseguridad y de predominio de los destinos de proximidad, se espera que una parte de esos viajes se redirija a otros destinos, especialmente en el segmento vacacional, de turismo familiar y durante los meses del verano, en el que España tiene un alto posicionamiento competitivo junto con otros destinos del sur de Europa", según destaca desde el lobby empresarial su vicepresidente ejecutivo, Oscar Perelli.
De hecho esperan que ese trasvase alcance hasta 46,9 millones de los 181 que el pasado año veranearon en el Mediterráneo Oriental, desde Egipto a Arabia Saudí, pasando por Turquía. Es decir, que más de una cuarta parte de los viajeros se puedan redirigir a España.
Y no solo porque aerolíneas como Iberia tengan cobertura en buena parte del precio del queroseno por ese efecto refino que casi no le afecta, sino también porque en materia de hoteles, cadenas como Meliá Hotels International pueden hacer claramente ‘su agosto’ este verano.
Consideran que España puede ser uno de los destinos ‘refugio’ fundamentales por su situación. Según su presidente, Gabriel Escarrer, las reservas de este verano marcan ya un crecimiento de doble dígito para la cadena hotelera, por ese efecto negativo que despiertan destinos bajo la inestabilidad que abarca Oriente Medio.
Situación del turismo global
A nadie le es ajeno que el conflicto en Oriente Medio ha impactado sobremanera al sector turístico, a pesar de haberse acabado, porque los efectos colaterales, perduran. De hecho, es el mayor efecto pernicioso del sector desde los tiempos del Covid. Y recordemos que fue el sector económico al que más le costó volver a la casilla de salida.
La subida de costes es general y afecta a todos, mientras impacta especialmente en la zona más aquejada, la de Oriente Medio, de inmediato en una caída del turismo, con menores vuelos en el mejor de los casos y cancelaciones de reservas generales buscando otros destinos, en el peor escenario.

Y sobre todo, el componente psicológico. El recuerdo pernicioso de la pandemia está muy cerca, y aunque no se han apagado las ganas de viajar en el ideario colectivo, se mantienen los riesgos inherentes relacionados con las guerras y conflictos armados, que sí influyen a la hora de decidir destino.
Es decir, según Bloomberg, el turismo es un gasto discrecional e igual que muchos destinos de Latinoamérica se han visto concernidos tras los acontecimientos en Venezuela o la situación en Cuba- y mayor impacto en los de alta gama- de la misma forma puede producir un rechazo visceral por parte de los turistas, aun siendo un territorio sin relación directa con el conflicto.
El último informe de impacto económico elaborado por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC en sus siglas en inglés) elaborado con Oxford Economics prevé que el sector mundial de viajes y turismo siga superando el crecimiento económico general en 2026, y se espera que contribuya con 12 billones de dólares a la economía mundial, lo que representa el 9,9 % del PIB mundial.
Es más, la previsión, en este informe publicado en mayo, es que el sector crecerá un 3,2 % a nivel mundial en 2026, superando el crecimiento económico global general, que se estima en un 2,4 %. Se espera que el sector de viajes y turismo también genere 376 millones de empleos en todo el mundo en 2026, lo que representa uno de cada nueve empleos a nivel mundial.
Turismo a Futuro: Previsiones de mejora del sector
Muchas compañías ligadas al turismo, uno de los sectores más elementales del crecimiento global, tratan de no encasillar a los destinos, como ha ocurrido hasta ahora ahora con el problema de Oriente Medio. Porque, en el fondo, no se trata más que de una situación coyuntural, y lo que las compañías esperan es ‘estructuralizar’ lo que ahora tiene fecha de caducidad.

Es decir, que la elección de un turista de visitar, por ejemplo, España, no se base en un problema geoestratégico que en seis meses se desvanezca.
La resiliencia de los destinos y la falta de encasillamiento, como el sol y playa de nuestro país que hay que trascender, potenciando otros valores y alternativas de visita, son más que fundamentales para conseguir un crecimiento sostenido en el tiempo del sector. Así como potenciar no solo tiempo de estancia, sino lo fundamental, el gasto del turista.
Todo ello, en un mundo que ha cambiado y marcado a fuego el turismo tras la pandemia con la necesidad de viajar más que nunca, pero también de búsqueda de seguridad, como no se había visto hasta la fecha al plantear un tiempo de ocio vacacional. Factores como el acontecido en el crucero MV Hondius y el hantavirus, marcarán al subsector claramente, ya, este verano.

