Las previsiones para España de la OCDE apuntan a que en 2013 la economía española registrará una caída del 1,3% que el próximo año se agravará hasta el 1,4% como consecuencia de los recortes para reducir el déficit y la desaceleración prevista para el conjunto de la eurozona, lo que elevará la tasa de paro hasta el 26,95% el próximo año.
 “Las previsiones de la OCDE son malas, pero tampoco han sido una sorpresa porque las previsiones del FMI y la Comisión Europea. Sólo se desmarcan las optimistas previsiones del gobierno. No obstante, es cierto que, dentro de estas malísimas previsiones hay que ver la luz al final del túnel. El PIB caerá esta año un 1,3%, pero hay que tener en cuenta que será en el que más ajustes se lleve a cabo”, indica Soledad Pellón, estratega de mercados de IG.

“De cara a 2013 las previsiones no van a ser las del gobierno, van a ser peores, pero creo que no tanto como las de la OCDE, ya que el esfuerzo en el déficit va a ser menor, vamos a aumentar las exportaciones, se van a crear más empresas de las que se construyan y el mayor aumento del paro va a venir por la destrucción de empleo en el sector público, que es más consumidor de recursos que generador que el empleo privado. Por lo tanto, el ajuste en el paro vendrá más por el sector público y el privado ya se habrá ajustado”.

“La primera conclusión que he sacado de la noticia de que La Caixa se quede con Banco de Valencia es que no se va a liquidar ninguna entidad. Había un plan de acción que pasaba por distinguir entre las entidades que fueran viables por medio de la reestructuración y otras que ni con la reestructuración serían viables. Por ejemplo, Banco de Valencia era la primera candidata para la liquidación y ahora va a ser adquirida. A su vez, les dan 5 años a Novagalicia Banco y Catalunya Banc para encontrar comprador, un tiempo más que suficiente. Sin embargo, me parece un error que no se liquiden las entidades no viables, aunque suponga que los accionistas y tenedores de deuda subordinada acarreen con parte de las pérdidas, pues las tendrían que pagar igualmente por otro lado teniendo en cuenta la forma en la que se está planteando la reestructuración”.
“La estrategia de La Caixa, después de quedarse con Banca Cívica y Banco de Valencia, está muy clara, reforzarse dentro de España, especialmente en la Comunidad Valenciana donde no tenía tanta presencia”.

“En cambio, Bankia no sería una candidata a la liquidación, ya que tiene un riesgo sistémico, ni podría ser adquirida por ninguna otra entidad porque es muy grande”.

Obligatoriamente las participaciones preferentes se canjearán por acciones con una quita de hasta el 50% del valor. “Esta es una medida que satisface a las dos partes porque los tenedores de preferentes llegaron a un punto en el que no pensaron que fueran a cobrar nada y, a su vez, los bancos no querían pagar nada por ellas y que se hiciera una quita del 100%. Lo ideal es que hubiera dinero para pagar todo, pero no lo hay. Lo que hay está saliendo de las arcas públicas y no se puede poner todo el peso de la reestructuración bancaria y el recorte del déficit sobre los hombros del contribuyente porque tiene un efecto letal en la economía. Inevitablemente los tenedores de preferentes van a tener que sufrir esta quita. Si bien no es la medida ideal, sí la mejor entre las posibles”.

“Si se solucionara el problema de Grecia y el Fiscal Cliff sí que podríamos tener un importante rally de final de año”. A priori, “se pensaba que se podría calmar la situación en Grecia, sin embargo, Alemania ya ha dicho que habrá problemas para que el desbloqueo de otro tramo de ayudas al país heleno sea aprobado en el Parlamento, por lo que es probable que, tras llegar a un acuerdo en el Eurogrupo, no sirva de nada. Además, todavía hay dos incógnitas por despejar: si va a haber quita en la deuda de manos privadas y en manos privadas”.

El otro foco de incertidumbre es el Fiscal Cliff estadounidense. “Con respecto a él, ayer surgieron voces en el Senado apuntando a que las negociaciones iban muy lentas. Todas las informaciones que lleguen negativas en este sentido no van a ayudar a la renta variable”.

En renta variable española, “nos gustan valores como Grifols o Día y, actualmente también vemos una oportunidad en Telefónica, ya que se ha aclarado su plan de desapalancamiento y va a volver a pagar dividendos, lo que tendría que conllevar entrada de inversores. En estos niveles, cercanos a 10 euros, sería una buena idea de inversión”.