José Luis Cava plantea dos cuestiones centrales: si el conflicto está cerca de resolverse y por qué el oro no está actuando como refugio. La tesis principal es que “ahora mismo están negociando, aunque no lo reconozcan”, en una fase de amenazas públicas pero con diplomacia activa.
Según su razonamiento, todas las partes tienen incentivos claros para alcanzar un acuerdo. En el caso de Irán, los líderes buscan “alcanzar el poder” y la situación interna tras semanas de bombardeos “tiene que ser muy delicada”. En Estados Unidos, el encarecimiento de la energía perjudica políticamente a Donald Trump, que “tiene que estar como loco por alcanzar un acuerdo”. China, por su parte, sufre especialmente debido a su entorno de deflación, ya que “si sube el precio de la energía, se contrae aún más el consumo privado”.
El impacto es global: Europa enfrenta problemas energéticos, mientras que en otras regiones ya hay “cortes de suministro” y aumento del precio de fertilizantes en plena campaña agrícola. Por ello, el analista concluye que “todos los gobernantes tienen que estar como locos para alcanzar un acuerdo”.

Los mercados refuerzan esta idea. El petróleo no supera resistencias, la volatilidad se mantiene contenida y la bolsa no muestra tensiones relevantes. El elemento clave es la curva de futuros del petróleo, cuya pendiente negativa indica que el mercado descuenta caídas futuras. El experto interpreta que “como mucho, esto se acaba en cuatro meses”, lo que sitúa el acuerdo en ese horizonte.
En cuanto al oro, su comportamiento se explica por ventas forzadas. Los países del Golfo, sin ingresos energéticos, “han vendido oro en grandes cantidades”, mientras que economías como Turquía venden oro para estabilizar su moneda en un entorno de alta inflación.
La conclusión es que esta presión bajista es temporal y “estamos ante una oportunidad de compra”. Mientras continúen las ventas, el oro seguirá débil, pero “muy probablemente habremos visto los mínimos” antes o en el momento del acuerdo de paz. A partir de ahí, la recomposición de reservas impulsaría un nuevo ciclo alcista.