José Luis Cava comienza hablando de los resultados de NVIDIA y afirma que, tras verlos, “no se puede decir que estamos ante una burbuja de inteligencia artificial”; el ciclo “sigue su curso y está en expansión”.

Sobre Bitcoin, señala lo ocurrido el 5 de febrero: fuerte aumento de volumen y “barrita verde” que “empezó en mínimos y acabó en máximos”, lo que define como “una capitulación en toda regla”, además coincidente con la directriz alcista de medio y largo plazo. No anticipa una subida inmediata “como loco”, sino un movimiento lateral para “constituir una base”, figura similar a la vista en el S&P 500 en 2022. Según el experto, “se ha producido la capitulación y ahora está en un movimiento lateral tratando de constituir una base”.

Reitera que la caída previa se debió a “ventas forzadas” de empresas de software “secas de liquidez” que “malvendieron los Bitcoin” para sobrevivir y facilitar crédito posterior. Insiste en que no fue “distribución”, sino “venta forzada y acumulación de las manos fuertes”.

Analiza después el ETF IGV y lo ocurrido el 24 y 25 de febrero: volumen “enorme” y sesión verde que califica también de “capitulación en toda regla”. Espera un rebote hacia la zona 85-87 y posterior lateralidad para formar base. Destaca la “correlación tan alta” entre Bitcoin e IGV, con retardo: primero se vendió Bitcoin para obtener liquidez y luego se acudió a bancos tradicionales o en la sombra.

A corto plazo, valora positivamente la subida reciente de Bitcoin: hubo cancelación de cortos y entradas de dinero en ETFs al contado como iShares Bitcoin Trust (IBIT). Alcanzó la zona 70-71, donde hay ventas de calls, por lo que cree que sigue en formación de base y que “muy probablemente lo peor lo hemos visto ya”.

Respecto al punto frágil, lo sitúa en “el mercado de crédito, el mercado de crédito en la sombra”, especialmente en software. Sin embargo, observa que las primas de riesgo de bonos basura solo “se han incrementado un poquito” y continúan en lateral dentro de tendencia bajista, por lo que no aprecia propagación al conjunto del sistema.

En cuanto a los mercados emergentes, sostiene que lideran por crecimiento futuro, población joven y recursos naturales. China e India muestran estancamiento; la fortaleza está en Taiwán (impulsada por semiconductores) y Corea del Sur. También destaca Perú, Brasil y México, beneficiados por demanda de materias primas, dólar más débil e inversión extranjera. Aunque advierte que han subido mucho, considera que, mientras la liquidez global no se contraiga, “tienen vientos de cola” y sus bolsas podrían seguir beneficiándose.