Añadir Estrategias de Inversión en Google
José Luis Cava arranca con un tono distendido para introducir un tema que define como “el lado oscuro de la especulación”, basado en su propia experiencia. El experto parte de un dato del Financial Times: “la prima de riesgo que exigen los inversores para comprar deuda privada emitida por NVIDIA es más baja que la deuda pública emitida por el gobierno de Estados Unidos”. Para el analista, esto refleja que la confianza del mercado puede situarse más en empresas como Nvidia que en los propios gobiernos, pese a que estos tienen capacidad fiscal ilimitada: “la imaginación que tienen nuestros políticos para generar figuras impositivas tiende a infinito”.
Según el experto, la confianza en NVIDIA se explica por su solvencia y, sobre todo, por las expectativas en inteligencia artificial: “están confiando en que la carga de trabajo de la inteligencia artificial le va a permitir obtener un flujo enorme de ingresos”. De ahí extrae una conclusión clara: “la inteligencia artificial no está en una burbuja” y será “un milagro de productividad”. En términos bursátiles, insiste: “les queda recorrido al alza. A Nvidia, a las empresas de semiconductores, a las de ciberseguridad, a las de óptica… aquí no hay techo”.
Cava defiende además una visión técnica frente a opiniones externas: “no confío en nadie, nada más que en el gráfico y en la tendencia”. Incluso utiliza el escepticismo general como indicador contrario.
Al adentrarse en la especulación, explica el funcionamiento de los CDS como seguros de impago, destacando su uso especulativo: “puedo comprar el seguro de impago sin haber poseído el bono”. Este mecanismo fue clave antes y durante la crisis de 2008, cuando la retirada de liquidez disparó las primas de riesgo: “a medida que se contrae la liquidez y aumenta el riesgo de impago, el precio de los CDS se dispara al alza”.
El analista ilustra el “lado oscuro” con el caso de Grecia y la escalada de sus CDS, así como con AIG, cuya sobreexposición acabó en colapso: “el volumen de CDS que se pueden emitir no tiene límite”.
Finalmente, el experto concluye con una advertencia: “si las primas de riesgo no se disparan, es que es mentira”, rechazando narrativas alarmistas cuando no están respaldadas por el mercado.