Andrés Sánchez Balcázar, director de deuda global de PIctet AM considera que actualmente hay varios riesgos sobre la mesa que pueden dar inestabilidad a los mercados: China, Japón y Grecia.  
Andrés Sánchez Balcazar entró en el equipo de renta fija de  Pictet AM en 2011 como co-director de deuda global y regional. Antes de entrar en Pictet, fue gestor de carteras senior en Western Asset Management Company durante seis años, donde se responsabilizó de las carteras de renta fija global, europea y retorno absoluto. Anteriormente, trabajó cinco años como gestor de la cartera global europea de Merril Lynch IM. 




¿Cuáles son los tres riesgos que identifican para la inversión en deuda pública?
En términos de la deuda china, el riesgo principal que vemos es que la economía se siga desacelerando y dentro de esto que el resto de países emergentes – que se acostumbraron a exportar materias primas – vean un descenso en sus exportaciones y, por tanto, seguirán depreciando sus monedas para compensar la caída de la competitividad dado el descenso de las materias primas.

En el mercado japonés seguimos con la implantación de las medidas de Shinzo Abe de policía monetaria con la intención de mantener tipos a largo plazo muy bajos para permitir el desapalancamiento de la economía. Por otro lado, ha llevado a cabo reformas estructurales, lo que permitirá que en cerca de 5 años tenga tasas de crecimiento superiores a las actuales. El riesgo será que el BoJ estabilice las expectativas de inflación en niveles del 2%, lo que será muy difícil pues el consumidor está acostumbrado a niveles de 0%. Necesitaremos otra devaluación del yen para mejorar la competitividad del mercado japonés.

Esos son dos riesgos… pero, ¿el tercero sigue siendo la eurozona?
El riesgo en Europa será la potencial de la Eurozona. Creemos salida de Grecia que hay una probabilidad de no pago de la deuda griega, pues nadie está dispuesto a llenar el vació de alrededor de 30 billones de euros este año para hacer solvente el gobierno griego. A largo plazo, alrededor de 100 billones de euros son los que habría que poner para evitar una quiebra del gobierno. Ese riesgo es muy latente y todavía no hay una solución aparente.

¿Cree usted que existe una burbuja en renta fija?
 El tema de la burbuja en renta fija es una mala apelación del problema real: hay demasiada deuda en el mundo desarrollado y no hay una manera políticamente viable de deshacerse de la deuda de manera rápida. La única manera que tenemos es hacer que los bancos centrales mantengan los tipos de interés muy bajos, que hagan estrategias de política monetaria cuantitativa para mantener los tipos muy bajos para que le crecimiento nominal esté por encima de los rendimientos nominales de la deuda. Eso llevará 15-20 años realizarlo y lo sucederá es que la volatilidad en la renta fija será cada vez más baja y eventualmente se llegará a un desapalancamiento mediano de los gobiernos.

¿Cuándo será momento de rotar cartera y volver a incrementar exposición a RF?
 La gente que piensa que una caída fuerte en la renta fija generará un surgimiendo de la renta variable es errónea porque tanto en un activo como en otro dependen de los tipos de interés de los bancos centrales. Los dos muestran signos de valoraciones muy altas porque los tipos no se moverán de donde están y porque hay muy poca volatilidad. La famosa rotación no la vemos sino que vemos que las dos continuarán subiendo en la misma forma a lo largo del tiempo.

¿Sigue habiendo valor en corporates?
Encontramos valor en la parte high yield en EEUU. También en el mercado de bonos híbridos en Europa, donde hay tipos de interés interesantes y donde el QE permitirá que las acciones suban, nos gusta la deuda emergente en dólares y en euros.

¿Los bonos convertibles no son quizás muy arriesgados si consideramos que la bolsa debería caer a unos años vista?
La manera de pensar en los híbridos es un bono corporativo normal más una opción corta en los activos, con lo que cada vez que la acción baja te beneficias vía opción. Nos gusta cada vez más porque el grado de intervención del BCE será cada vez más alta y la volatilidad en renta fija será cada vez más baja, lo que hará que los híbridos tengan un desempeño favorable.

¿Por cuánto tiempo deberán soportar los inversores en RF unas rentabilidades tan discretas?

En cinco años la situación no va a cambiar y además los inversores continuará requiriendo soluciones de renta fija que den estabilidad a la cartera.  La renta fija es una necesidad en una sociedad que está envejeciendo.