Javier Garrido, subdirector del servicio de estudios de BME presenta la situación a nivel rentabilidad por dividendo de las compañías cotizadas españolas a raíz de un estudio que evidencia que los dividendos de las cotizadas marcan diferencias.

Muchas veces hemos escuchado lo generosas que son las empresas españolas con sus accionistas frente a otros mercados. ¿Qué atractivo ofrece el dividendo de las compañías españolas?

Es muy importante a nivel histórico pero también a nivel coyuntural, en parte porque las entidades del sector financiero y las compañías energéticas han mantenido rentabilidades por dividendo muy elevadas, de hecho en los últimos años se han repartido 300.000 millones en dividendos y en promedio se han distribuido unos 28.800 millones, que equivale al 3% o 4% de la capitalización de las empresas que es mucho.

En 2018, 31 empresas del Ibex han repartido dividendos, 15 del Ibex Medium Cap y 10 del Ibex Small Cap. 51 empresas de todas ellas tienen una rentabilidad por dividendo superior al 4%, que es muy elevado teniendo en cuenta que el bono español a diez años lleva una década por debajo del 2%.

 ¿Cuánto cree que ha influido el dividendo de las compañías para atraer a los inversores en este período de debilidad de la renta fija?

Pues muchísimo, porque las compañías han hecho mucho más predecibles los pagos, las empresas se han esmerado mucho más en ajustar los calendarios de pago de dividendos, lo que ha facilitado la gestión del capital internacional, que controla cerca de un 45% de la bolsa española. Las carteras de estas gestores encuentran en el dividendo protección y rentabilidad al mismo tiempo. En este año y medio de mayor incertidumbre, y un comportamiento peor de las bolsas, saber que tienes un colchón de 4 o 5 puntos porcentuales es muy importante para los inversores tanto institucionales como particulares.

Leía en los últimos días que en la renta variable europea han salido 100.000 millones de euros, ¿cree que sin estos dividendos hubiera salido más dinero de la bolsa española?

Sí, la renta variable ha sufrido en todos los mercados sobre todo por las incertidumbres políticas, y hemos visto niveles de estrés superiores incluso a los de la crisis de 2007. Los capitales son miedosos, buscan refugio y como los tipos de interés están tan bajos… los que se quedan en renta variable saben que tienen una protección específica a través de los dividendos y una rentabilidad del 4% o el 5% que da el mercado bursátil español.

Hay un informe de BME, que firma junto al director de estudios Domingo García Coto, llamado 'Los dividendos de las cotizadas españolas marcan diferencias'. ¿Hasta qué punto el scrip dividend también marca la diferencia?

Es relevante todavía aunque menos de lo que ha sido en los últimos años de crisis, sobre todo en el sector financiero que ha tenido muchas exigencias de capital, hemos tenido procesos de reestructuración financiera… Entonces el scrip dividend ha permitido a las empresas mantener el pago de los dividendos y da libertad a los accionistas para elegir al cobrar el dividendo en acciones o cobrarlo en efectivo, aunque en la mayoría de esos procesos la mayoría de accionistas ha preferido cobrar en acciones. Algunos años estos scrip dividend han supuesto el 42% del total sobre los dividendos repartidos, en promedio en estos diez años ha sido del 21% que han permitido fortalecer la base accionarial, fortalecer los niveles de capital que junto al desendeudamiento han permitido elevar la solvencia no sólo de los bancos, sino de las empresas no financieras.

¿Cómo explica la caída del porcentaje del scrip dividend desde el 41% de 2013 hasta el 14% que representó esta forma de retribución a los accionistas en 2018?

Ya no es necesario implementar tanto esto, porque este proceso estuvo liderado por la banca que tenía que recapitalizar sus balances y mantener las promesas de rentabilidad que le había hecho a los accionistas, por lo que esto ha ido decreciendo. Y hay otro segundo factor, ya que la fiscalidad cambió, porque hasta entonces los derechos de suscripción de las acciones estaban exentas de tributación y se diferían hasta el momento en el que se vendieran las acciones. A partir de entonces los derechos pasaron a tributar como incrementos del capital en el año en el que tributan, por lo que es menos atractivo para un inversor cobrarlo porque no se podía diferir ese efecto fiscal.

Hablando de fiscalidad, ¿cómo afecta al bolsillo del inversor y le resta atractivo a la inversión en la bolsa española?

Es un factor muy determinante para los pequeños inversores que participan mucho en nuestra bolsa, pero para los grandes también independiente de los convenios que hay firmados por doble imposición. Nosotros hemos hecho un estudio hace poco, comparando algunos datos homogéneos de 23 países desarrollados que nos ha proporcionado Morgan Stanley en el que se ve que la bolsa española tiene una posición mala por rentabilidad en los últimos diez años, aparecemos en el puesto 21º, aunque mejora si se incluye el reparto de los dividendos. Si se incluyen la bolsa española tiene el cuarto mejor impacto, aunque si luego añadimos la fiscalidad empeora. España todavía tiene una fiscalidad desfavorable para las rentas del ahorro respecto a otros países competidores, lo que puede desincentivar a los inversores.

Algo que si que motiva a los inversores internacionales, a las gestoras, es el mercado de futuros sobre dividendos del Ibex 35. ¿En qué punto de desarrollo se encuentra este mercado?

Otra de las virtudes que tienen los dividendos es la innovación y la creación de nuevos productos financieros, que como España es un mercado potente pues lógicamente han sido muy bien recibidos. Hace tres años se creó el futuro sobre dividendos del Ibex 35, que el año pasado tuvo 70.000 contratos negociados y un crecimiento del 63% respecto a las cifras de 2017, y el futuro sobre acciones que negoció 471.000 contratos y tuvo un crecimiento del 36% en una época donde los volúmenes de negociación están sufriendo en general, y también en el caso de España.

¿Qué porcentaje de ese capital viene de manos extranjeras?

 

Falta educación y cultura financiera pero sí es cierto que el invesror español siempre ha sido muy activo, más que la media en inversión directa. Al inversor le cuesta entender más estos procesos pero poco a poco estos productos (futuros) tendrán una participación del particular mayor. Nosotros cuando hablamos de este tipo de productos siempre intentamos que el inversor conozca todas las variables pero, sobre  todo, que las entienda antes de dar ningún paso.

Ustedes trabajan con los datos de las compañías, ¿qué estimación tiene para 2019?

Hasta febrero se han repartido 2.780 millones más o menos, que ya es un crecimiento del 3% respecto a los dos meses de 2019. Con lo que el compromiso  aparentemente se mantiene. Es un año muy complejo pero la apuesta de las compañías es seguir manteniéndolo porque además, ellas saben, que el valor de capitalización de sus compañías va ligada a esto y normalmente las compañías que reparten dividendos suelen tener una evolución de los precios más favorable.

¿Qué compañías o sectores del Ibex 35 que más rentabilidad por dividendo están dando?

Fundamentalmente las más defensivas, las energéticas como tienen una recurrencia de ingresos y beneficios muy estable están entre las primeras en rentabilidad por dividendo. De hecho, el año pasado 6 de las 10 primeras en repartir dividendo han sido energéticas, Endesa, Iberdrola…etc y  han tenido rentabilidad por dividendo de entre 6-7%. Y luego están los bancos, que han tenido una rentabilidad por dividendo que oscila entre el 5%.

¿Hay previsión de estabilizar dividendo o de aumentarlo?

De estabilidad porque las circunstancias tampoco permiten aumentarlo. Aunque muchas están con su negocio muy peso en la escena internacional, la incertidumbre también traspasa fronteras. Como hace la propia BME, que intenta mantener su payo ut, en general todas las empresas que no están afectadas por procesos graves intentan mantenerlo.

¿Hay pay out medio del Ibex 35?

No, no lo hay porque hay muchas formas de calcularlo porque es la parte del beneficio que se distribuye a los accionistas pero es beneficio retenido. Unos sacan un pay out referido al beneficio del año … El pay out que sacábamos en su momento oscilaba entre el 50-60%, el de BME está entre el 90-95% porque es una compañía orientada al dividendo pero como conjunto ahora mismo no me atrevería a decírtelo.