Comenzamos si te parece analizando los índices, especialmente el selectivo español, el Ibex 35. No es que nos preocupe, pero sí queremos entender mejor los niveles actuales. ¿Dónde ves la resistencia del índice y cómo estás viendo este comienzo del mes de febrero para los mercados?
Si hablamos de resistencias en el Ibex 35, lo primero que hay que destacar es que nos encontramos en una situación técnica muy poco habitual y, al mismo tiempo, muy positiva para el inversor. Si analizamos el gráfico mensual, observamos que desde octubre de 2022 el índice ha protagonizado un movimiento alcista muy fuerte, prácticamente vertical en algunos tramos, que le ha llevado a superar todos los niveles previos relevantes. Esto implica que el Ibex 35 se encuentra en lo que técnicamente denominamos subida libre, es decir, cotizando en niveles donde no existen resistencias históricas claras.
Cuando el mercado se encuentra en subida libre, no podemos hablar de resistencias clásicas, porque no hay referencias anteriores donde el precio haya girado. En estos casos, lo que hacemos es buscar zonas técnicas alternativas que puedan actuar como referencias, como por ejemplo los puntos pivote mensuales o extensiones de movimiento. Si utilizamos este tipo de herramientas, la siguiente zona donde podría aparecer cierta congestión o pausa estaría en torno a los 18.390 puntos, aproximadamente.
Lo más relevante, en cualquier caso, es la fortaleza del movimiento. La tendencia es claramente alcista, con una sucesión muy limpia de máximos y mínimos crecientes, y además con un comportamiento muy sólido desde el punto de vista del impulso. Personalmente, esperaba un escenario algo más complejo, con más tiempo de consolidación o incluso con episodios de volatilidad más prolongados, pero el mercado ha demostrado una fortaleza notable y ha seguido avanzando sin apenas descanso.
En cuanto a los niveles a vigilar por abajo, el antiguo nivel de resistencia situado en los 17.827 puntos pasa ahora a ser el primer soporte relevante. Por debajo de ahí, tendríamos un soporte más importante en la zona de los 17.240 puntos. Mientras el índice se mantenga por encima de estos niveles, no hay ninguna señal de deterioro técnico. Por tanto, el escenario base sigue siendo de continuidad alcista, sin señales de agotamiento a corto plazo.
¿Y qué ocurre con el resto de índices? ¿Cómo los estás viendo en este contexto?
Si ampliamos el foco al resto de índices europeos, el mensaje es bastante similar. En el caso del DAX alemán, hemos visto recientemente una corrección que, desde el punto de vista técnico, encaja perfectamente dentro de un movimiento sano de consolidación tras las subidas previas. Esa corrección ha servido para aliviar indicadores y, lo más interesante, es que el índice ha comenzado a romper la directriz bajista que unía los máximos decrecientes de corto plazo.
Además, en el DAX se ha formado una estructura que podría interpretarse como una divergencia alcista, con dos mínimos decrecientes en precio y un comportamiento distinto en los indicadores de momento. Esta divergencia se confirmaría con un cierre diario claro por encima de los 25.015 puntos. Si eso ocurre, tendríamos una señal técnica bastante potente que podría llevar al índice, en primer lugar, a atacar los máximos previos y, posteriormente, a proyectar objetivos hacia la zona de los 25.750 puntos, utilizando extensiones del tramo anterior.
Lo más habitual en este tipo de situaciones sería ver algún pequeño pullback o consolidación tras la ruptura inicial, para después continuar con el movimiento principal.
En cuanto al EURO STOXX 50 el comportamiento también es muy constructivo. El índice ya ha roto resistencias relevantes y ha marcado nuevos máximos recientes. Actualmente se encuentra consolidando en la zona de los 6.070 puntos, lo cual es lógico después del fuerte impulso previo. Mientras se mantenga por encima de los 6.039 puntos, que era la antigua resistencia, el escenario más probable es de continuidad alcista. En general, el tono de los índices europeos es claramente positivo y apunta a un mercado que sigue apoyando las subidas.
Volviendo a la bolsa española, ¿ves valores interesantes ahora mismo con buen aspecto técnico?
Sí, claramente. Dentro del mercado español hay sectores que están destacando de forma muy evidente, y el principal es el sector bancario. Mientras los tipos de interés se mantengan en los niveles actuales, la banca sigue disfrutando de márgenes elevados, y eso se está reflejando tanto en los resultados empresariales como en el comportamiento bursátil.
Un ejemplo muy claro es BBVA, que acumula una subida cercana al 96% y continúa marcando nuevos máximos. Técnicamente, el valor mantiene una tendencia alcista muy ordenada, con mínimos crecientes y sin señales de agotamiento. Mientras respete el soporte situado en torno a los 20,88 euros, lo más razonable es pensar en continuidad del movimiento alcista.
Otro caso interesante es Bankinter, que ha protagonizado la ruptura al alza de un rango lateral muy bien definido. Teníamos una estructura de doble suelo en la parte inferior y un techo claro en la parte superior. La ruptura de ese techo activa un objetivo técnico hacia la zona de los 15,38–15,40 euros, lo que le da un potencial adicional interesante.
Fuera del sector bancario, Iberdrola sigue mostrando un comportamiento muy sólido. El valor se mueve dentro de un canal alcista bien definido y cotiza cerca de sus máximos anuales. Mientras se mantenga por encima de los 18,15 euros, la tendencia sigue siendo claramente positiva. Además, ofrece un perfil más defensivo, lo que lo convierte en una buena opción dentro de una cartera diversificada.
También hay algunas farmacéuticas que muestran fortaleza, como Laboratorios Rovi, aunque ahora mismo, si tuviera que destacar algo de forma clara, sería la combinación de banca e Iberdrola como los valores más interesantes desde el punto de vista técnico.
Esta semana tenemos reunión del Banco Central Europeo, de la que no se esperan cambios en los tipos. ¿Cómo ves la cita y cómo valoras la posible llegada de Kevin Warsh a la presidencia de la Fed a partir de junio?
En el caso del Banco Central Europeo, el mercado descuenta prácticamente al cien por cien que no habrá cambios en los tipos de interés. Por tanto, lo verdaderamente importante no será la decisión en sí, sino el mensaje y el tono del discurso. El BCE quiere ganar tiempo para confirmar que la inflación converge de forma sostenible hacia el objetivo, y al mismo tiempo evitar relajar demasiado las condiciones financieras.
Es muy probable que el BCE mantenga un discurso prudente, sin comprometer fechas concretas para futuras bajadas de tipos. El crecimiento sigue siendo débil, el crédito no termina de despegar con fuerza y eso justifica mantener la pausa actual. Además, el mercado también estará atento al comportamiento del euro frente al dólar, ya que una apreciación excesiva del euro podría influir en las decisiones futuras.
En cuanto a la Reserva Federal, la posible llegada de Kevin Warsh introduce un nuevo elemento de incertidumbre. De momento, conviene recordar que se trata solo de una nominación y que todavía falta la aprobación del Senado. Si finalmente se confirma, el mercado estará muy pendiente de su enfoque y, sobre todo, de la independencia de la Fed.
Warsh es percibido como un perfil más ortodoxo, que podría priorizar la estabilidad y la continuidad del marco macroeconómico actual. Para ganar credibilidad, su comunicación inicial debería ser clara y poco agresiva, evitando movimientos bruscos que puedan generar volatilidad innecesaria. Es evidente que existe presión política para bajar tipos, pero habrá que ver hasta qué punto la Fed mantiene su autonomía. En cualquier caso, será un factor clave a seguir en los próximos meses.
Para terminar, ¿cómo podemos amplificar nuestras inversiones en los mercados financieros?
La clave para amplificar una inversión está en utilizar herramientas que permitan apalancamiento, pero siempre con el riesgo perfectamente controlado. Es fundamental que el inversor sepa desde el primer momento cuánto está dispuesto a perder en cada operación.
Una forma de hacerlo es a través de productos como las opciones barrera, que permiten fijar de antemano la pérdida máxima. Por ejemplo, si quiero arriesgar 50 euros en una operación sobre Iberdrola, puedo elegir un nivel de knockout por debajo de un soporte relevante y abrir la posición sabiendo que, si ese nivel se alcanza, mi pérdida máxima será exactamente esa cantidad.
Si el mercado va en contra, la pérdida está limitada. Pero si el mercado se mueve a favor, el potencial de beneficio es ilimitado. Esto permite operar con importes relativamente pequeños, diversificar la cartera y abrir varias posiciones sin comprometer un capital excesivo, siempre manteniendo una gestión del riesgo estricta. Es una herramienta muy interesante para inversores que buscan optimizar su capital sin asumir riesgos descontrolados.

