¿Por qué ha cambiado el mercado y por qué estamos de nuevo subiendo?

Yo diría que la clave principal de las subidas ya no es lo que diga Donald Trump, porque Donald Trump al final está tratando de relajar al mercado de la manera que puede, pero es cierto que la credibilidad cada vez es más pequeña. Al fin y al cabo, estamos viendo cómo se está complicando no solo la situación en el estrecho de Ormuz sino también en el Mar Rojo, o sea que por ahí, por la parte del petróleo, no vienen las subidas en el día de hoy, aunque sí que es cierto que se está relajando.

La clave principal para mí son las palabras de Jerome Powell en la Reserva Federal de Estados Unidos, indicando que no ven la inflación a largo plazo moviéndose mucho, que no la ven desmadrándose, como sí se está viendo en el corto plazo con los datos que se están publicando.

Entonces, con esas palabras encima de la mesa, el mercado está descontando que quizás no vayan a subir los tipos de manera agresiva y, por lo tanto, eso se está viendo trasladado al mercado de bonos. Tenemos al T-Note rebotando en precio, dejó un mínimo el viernes pasado y desde entonces tenemos un rebote en precio que es una caída en la rentabilidad. Esto está calmando al mercado.

Es cierto que veníamos de una caída desde marzo y ahora se está cruzando al alza en el corto plazo el MACD, lo cual podría indicar que se puede tomar algún descanso en el mercado de bonos en el corto plazo. Probablemente, desde mi punto de vista, lo más probable es que veamos lateralidad con alta volatilidad, es decir, mientras el MACD esté cruzado al alza y hasta que vuelva a cruzar a la baja, podamos tener movimientos laterales con volatilidad.

Eso está sirviendo como cierta calma para el mercado, y eso lo estamos viendo hoy en el S&P 500, que dejó en el día de ayer un soporte en los mínimos y una resistencia en los máximos del día. Tenemos niveles en torno a 5.311–5.318 y 6.439,50, donde probablemente el precio se mantenga en un rango más estrecho.

Mientras no rompa los 6.439,50, que es la clave, no podemos pensar en un rebote adicional. Si lo rompiese, sí podríamos pensar en ese rebote porque habría un doble suelo en gráfico horario.

Pero lo que está claro es que el mercado ahora mismo está en tendencia bajista desde finales de febrero, y la media de largo plazo pasa a ser resistencia, situada en torno a los 6.731 puntos.

Luego tenemos una gamma negativa en el mercado, lo que implica que los dealers van a seguir cubriendo posiciones: cuando el mercado sube intradía, aceleran compras, y cuando cae, aceleran ventas.

Para que el mercado empiece a calmarse, deberíamos ver un S&P 500 por encima de 6.850–6.900 puntos. Mientras no veamos eso, vamos a seguir con este entorno.

Además, en gráfico mensual ya tenemos un cruce negativo del MACD, algo que no ocurría desde hace tiempo. En ocasiones anteriores, como en 2022 o incluso en crisis del petróleo de los años 70–80, eso vino acompañado de meses de caídas.

No sé si será la misma situación, pero parece similar. El mercado está descontando que la situación se complica porque la inflación, aunque la Reserva Federal dice que a largo plazo estará controlada, si el petróleo sigue alto y el suministro global se mantiene tensionado, eso puede acabar impactando también en la inflación a largo plazo.

¿En qué valores o sectores deberíamos fijarnos ahora mismo?


Yo, a nivel técnico, me estoy fijando particularmente en compañías del sector petrolero, porque son las que se ven beneficiadas en este entorno. Si nos fijamos en el mercado norteamericano, que es el que mejor está, tenemos compañías petroleras y por ejemplo el ETF XLE ( indicador energetico State Street Energy Select Sector SPDR ETF), que lleva tiempo subiendo. Las correcciones que puedan venir pueden ser oportunidades de compra.

Luego, dentro de otros sectores, las utilities están aguantando bien, en un sentido más defensivo. Si miramos el ETF XLU en Estados Unidos, vemos cómo está recuperándose después de haber aguantado la media de 200 sesiones. Ha habido un cruce negativo del MACD indicando fase correctiva y ahora se está recuperando, pudiendo generar una divergencia alcista si rompe niveles como 57,43.

En España, podríamos fijarnos en Endesa, que tiene una tendencia positiva, con soportes en 24,58 y 34,66. Si supera 35,92 podría ser una zona interesante.

Otra compañía que suele comportarse bien es Iberdrola, que está intentando aguantar mejor que los valores más cíclicos, con soporte en torno a 18,65. En general, ahora mismo los sectores en los que fijarse son energía y utilities.

 ¿Cómo podemos amplificar nuestras inversiones en este contexto?

Yo creo que sí tenemos la posibilidad de operar a través de productos como las opciones de barrera, que nos permiten tener una operativa apalancada pero sabiendo cuál es el riesgo desde el principio que vamos a asumir en la operación, y sabiendo que incluso si hay huecos de mercado no podamos perder más de lo que inicialmente tenemos pensado perder.

Por ejemplo, si nos fijamos en el precio del petróleo, que sigue estando en tendencia positiva, con el MACD girándose al alza aunque todavía no ha terminado el cruce, podríamos pensar que a partir de aquí va a seguir subiendo.

Entonces lo que puedo hacer es buscar un nivel de knockout por debajo de mínimos previos. Tenemos la zona de 95 dólares por barril, así que puedo elegir un knockout por debajo, por ejemplo en 95,70.

Después decido cuánto quiero arriesgar. Si por ejemplo quiero arriesgar 1.000 euros, que sería un 1% de mi capital, ajusto la posición en función de eso, por ejemplo con 2,2 contratos aproximadamente.

Esa prima que pago, unos 1.000 euros, es el riesgo máximo que asumo. Si el precio toca el nivel de knockout, solo pierdo eso. Si va a mi favor y sigue subiendo, puedo obtener beneficios mientras dure la tendencia.

Esto permite operar en un entorno de alta volatilidad sabiendo que el riesgo está controlado y al mismo tiempo aprovechar los movimientos del mercado.