¿Qué balance hace de los resultados obtenidos en 2025?

El ejercicio 2025 ha sido, sin duda, muy positivo para Making Science. La compañía ha consolidado su estrategia de crecimiento en todos los mercados, centrada especialmente en la expansión internacional. Desde la salida a Bolsa en 2020, cuando el 100% del negocio se concentraba en España, la evolución ha sido notable: en 2025, los ingresos internacionales ya han superado a los nacionales, una tendencia que se prevé continúe en los próximos años.

Este avance se ha producido en paralelo a una mejora progresiva de la rentabilidad. Coincidiendo con el décimo aniversario de la compañía, en abril de 2026, Making Science presenta un perfil más maduro y se encuentra en una fase de retorno de las inversiones realizadas en su expansión internacional durante los últimos años.

Los resultados reflejan esta evolución, con una creciente eficiencia operativa impulsada por el mayor tamaño alcanzado y la consolidación de inversiones previas. Además, la compañía se beneficia de un contexto sectorial favorable, marcado por el crecimiento del ámbito digital y el auge de la inteligencia artificial. Ambos factores actúan como palancas adicionales: por un lado, la presencia en mercados internacionales de mayor tamaño y, por otro, el impulso estructural de la transformación digital.

En definitiva, Making Science cierra el año con unos resultados sólidos, tras una década de trayectoria y seis años cotizando en los mercados, consolidando así una evolución claramente positiva.

¿Cuáles han sido los principales drivers del crecimiento que han permitido alcanzar estas cifras? 

Incluso en un entorno geopolítico complejo como este, marcado por la inestabilidad, la tecnología sigue actuando como un factor claramente transformador. Making Science ha estado siempre posicionada en el ámbito de la transformación digital y, actualmente, en la evolución hacia la inteligencia artificial y los sistemas agénticos, lo que sitúa a la compañía en una posición favorable para seguir creciendo.

En contextos de incertidumbre o de contención de costes, la tecnología se convierte además en una palanca clave para mejorar la eficiencia de los negocios. En este sentido, la compañía está aprovechando con éxito la ola de la inteligencia artificial, del mismo modo que en su momento capitalizó el auge del entorno digital.

A ello se suma una estructura de ingresos que favorece el crecimiento. Aunque Making Science cuenta con una posición sólida en España, su presencia en mercados como Estados Unidos, Alemania o Reino Unido sigue siendo relativamente incipiente, lo que abre un amplio recorrido de expansión en geografías de gran tamaño. Este factor permite anticipar crecimientos superiores incluso en escenarios en los que el sector evolucione a un ritmo más moderado.

Por tanto, el crecimiento se sustenta en varios pilares: el impulso estructural de la digitalización y la inteligencia artificial, la expansión en mercados internacionales de gran dimensión y una base de clientes en constante desarrollo. La compañía continúa incorporando nuevos clientes y ampliando servicios entre los ya existentes.

Con todo, Making Science afronta el futuro con una base sólida de crecimiento estructural, centrando ahora sus esfuerzos en seguir expandiéndose con un foco cada vez mayor en la rentabilidad.

La compañía ha reducido su deuda neta un -78,4%, ¿podemos hablar de un cambio estructural en el balance o es un efecto puntual? ¿Con qué niveles os sentís mas cómodos?

Hemos realizado la venta de un activo relevante a Lutech, que ha permitido disminuir tanto la deuda neta como la deuda bruta. No obstante, más allá de este efecto, la compañía ya venía mostrando una tendencia clara de desapalancamiento en los últimos años.

Tras su salida a Bolsa en 2020, Making Science apenas contaba con deuda. Sin embargo, el proceso de fuerte expansión internacional, apoyado en adquisiciones en distintos mercados, llevó a alcanzar el máximo nivel de endeudamiento en diciembre de 2022. Desde entonces, durante los ejercicios 2023, 2024 y 2025, la compañía ha ido reduciendo progresivamente su deuda, tanto mediante la amortización de préstamos como a través del pago de los earn-outs asociados a dichas adquisiciones.

En estos momentos, el nivel de endeudamiento es probablemente bajo. Desde el punto de vista del accionista, cierto grado de deuda puede contribuir a mejorar la rentabilidad del capital (equity). Aun así, la compañía se siente cómoda en la situación actual. En un entorno de inestabilidad, contar con mayor opcionalidad y flexibilidad resulta especialmente valioso.

Algunos analistas podrían considerar más razonable un ratio de deuda financiera neta sobre EBITDA de entre una y dos veces, mientras que actualmente la compañía se sitúa en torno a 0,7 veces. En cualquier caso, la posición es sólida y permite mantener una elevada capacidad para tomar decisiones y abordar distintas estrategias.

En términos de evolución, el endeudamiento fue necesario para construir la compañía y financiar su crecimiento. Ese proceso ya se ha llevado a cabo y, en los últimos años, se ha reducido progresivamente la deuda. Hoy, la compañía afronta el futuro desde una posición cómoda y con margen de maniobra.

La venta de Cloud y Ciberseguridad a Lutech generó una plusvalía neta de 25,7 millones. ¿Cómo se va a asignar ese capital y en qué plazos?

En estos momentos, ese capital permanece dentro de la compañía. Su principal impacto ha sido la reducción del uso de facilities y líneas de crédito, lo que ha permitido disminuir de forma relevante el endeudamiento. De hecho, según las cuentas publicadas a cierre de 31 de diciembre, la deuda bancaria a largo plazo es prácticamente inexistente.

En cuanto a la retribución al accionista, la compañía prevé distribuir un dividendo próximamente.

A partir de ahí, la asignación del capital se abordará de forma progresiva. Making Science mantiene su política de inversión habitual, con un nivel cercano a los 5 millones de euros anuales en I+D y CAPEX, que continuará en los próximos ejercicios.

En paralelo, la compañía se encuentra analizando nuevas oportunidades de inversión de cara al futuro, si bien la estrategia de fondo no cambia: se trata de continuar con la línea seguida en los últimos años, pero desde una posición financiera significativamente más sólida y con mayor flexibilidad.

Making ha aprobado un dividendo de 2 millones de euros con cargo a 2025. ¿Cómo equilibran la remuneración al accionista con las necesidades de inversión en crecimiento y tecnología? ¿Qué pay-out objetivo manejan a medio plazo?

Se trata del primer dividendo en la historia de la compañía, enmarcado en un contexto muy concreto: la venta de una división, que ha generado un evento de liquidez relevante, y la coincidencia con el décimo aniversario de Making Science. Además, la empresa se encuentra en una fase de mayor madurez, combinando crecimiento con una progresiva mejora de la rentabilidad.

Por el momento, la compañía no cuenta con una política de dividendos formalmente definida. No obstante, desde un punto de vista aspiracional, la evolución hacia una mayor rentabilidad debería permitir mantener una retribución al accionista en los próximos años.

En cualquier caso, se trata de una compañía aún joven, con una década de trayectoria, por lo que el dividendo actual tiene también un carácter simbólico, vinculado tanto al aniversario como al citado evento extraordinario derivado de la venta de la división a Lutech.

De cara al futuro, la definición de un pay-out objetivo quedará sujeta a la eventual publicación de una política de dividendos.

Han lanzado Ally Partner como un sistema de IA capaz de orquestar agentes y equipos humanos. ¿Cuál es el objetivo de facturación para 2026 y a cuántos clientes están incorporando? ¿Podría convertirse en una línea de negocio independiente?

El lanzamiento de Ally Partner se encuentra dentro de su apuesta histórica por la inteligencia artificial. La compañía ya fue pionera en la anterior ola, centrada en la IA predictiva, con desarrollos como su plataforma Gauss o la adquisición de Ad-Machina, orientada a la inteligencia artificial agéntica. En el contexto actual, marcado por la irrupción de tecnologías como ChatGPT, Anthropic o Gemini, el objetivo es posicionarse en la vanguardia de esta nueva revolución.

Ally Partner nace precisamente con esa vocación. En esta primera fase, el producto se utiliza de forma intensiva a nivel interno, con una adopción ya generalizada entre los empleados, y se encuentra en proceso inicial de comercialización. La compañía destaca que se trata de una categoría aún en pleno desarrollo, por lo que el recorrido es incipiente.

Por el momento, no se han fijado objetivos concretos de facturación para 2026 ni cifras cerradas de clientes, dado el carácter temprano del proyecto. No obstante, Making Science cuenta con experiencia en el lanzamiento y escalado de nuevas líneas de negocio, como demuestra el caso de Ad-Machina, que ha pasado de cinco a ochenta empleados en cuatro años, acompañado de un fuerte crecimiento de ingresos.

El foco estratégico está en participar activamente en la innovación tecnológica junto a los grandes actores globales, lo que permite identificar oportunidades y desarrollar nuevos productos con potencial de mercado.

A medio plazo, el objetivo es que tanto Ally Partner como el conjunto de soluciones de inteligencia artificial desarrolladas por la compañía alcancen un peso relevante en los ingresos. En este sentido, no se descarta que pueda evolucionar hacia una línea de negocio independiente, aunque la prioridad actual es su desarrollo, adopción y escalado en los próximos dos o tres años.

Están presentes en más de 18 países. ¿Cuál ha sido el comportamiento en cada uno de los mercados? ¿Dónde ven mayor potencial de crecimiento para este año?

El ejercicio pasado registró un comportamiento sólido a nivel internacional. Por primera vez en la historia de la compañía, los ingresos procedentes del exterior superaron a los de España, consolidando así el giro estratégico iniciado en los últimos años. Si hace seis años el negocio era íntegramente nacional, hoy más de la mitad de los ingresos ya provienen de mercados internacionales.

En términos de desempeño por geografías, la evolución fue positiva en la mayoría de los mercados. Destacaron especialmente Estados Unidos, Francia, Suecia y Dinamarca, mientras que Alemania e Italia mostraron un comportamiento más débil. No obstante, el balance global fue claramente favorable, con un crecimiento agregado superior pese a estas excepciones.

Este año estimamos una evolución más homogénea, con crecimiento y mejora de la rentabilidad en prácticamente todos los mercados.

Desde un punto de vista estratégico, Making Science presenta un perfil diferencial frente a sus competidores globales. A diferencia de grandes grupos internacionales —principalmente estadounidenses o británicos—, donde el negocio se concentra en mercados como Estados Unidos, la compañía parte de un origen español, lo que condiciona aún el peso relativo de cada geografía.

A medio plazo, el mayor potencial de crecimiento se concentra en los grandes mercados internacionales, especialmente Estados Unidos, Reino Unido y Alemania. El objetivo es avanzar hacia una estructura de ingresos más equilibrada, en la que España represente en torno a un 30-33%, Estados Unidos otro tercio —dado su peso como mayor mercado global, con cerca del 50% de la inversión—, y el resto de mercados internacionales completen el tercio restante.

Este posicionamiento refleja tanto el recorrido de crecimiento como la oportunidad que tiene la compañía: incluso con una fuerte internacionalización, España seguirá teniendo un peso relevante en comparación con otros competidores, para los que representa una proporción mucho menor del negocio.

En conjunto, tras un buen desempeño internacional en 2025, la compañía afronta el nuevo ejercicio con previsiones de crecimiento más equilibrado y un potencial estructural significativo en los principales mercados globales.

El próximo 13 de mayo celebran su Investor Day. ¿Qué mensajes clave quieren trasladar al mercado? ¿Van a actualizar guidance o presentar un nuevo plan estratégico? ¿Habrá novedades en IA o nuevos productos?

El Investor Day, que este año celebra su segunda edición, tiene como principal objetivo reforzar la relación con los inversores y mejorar la comprensión del modelo de negocio de Making Science, así como de su ejecución.

El mensaje central girará en torno a la consistencia. Desde su salida a Bolsa, la compañía ha mantenido una línea estratégica clara —basada en la internacionalización— y ha cumplido con lo trasladado al mercado. Ese será uno de los ejes clave: poner en valor la capacidad de ejecución en un entorno que, pese a factores externos como la pandemia, los conflictos geopolíticos o la volatilidad económica, ha sido cambiante.

En este sentido, se reforzarán dos grandes pilares. Por un lado, el crecimiento internacional, que ya se refleja en el mayor peso de los ingresos fuera de España. Por otro, la apuesta por la tecnología, especialmente por la inteligencia artificial, donde la compañía lleva invirtiendo desde hace más de una década, incluso cuando no era una prioridad evidente para el mercado.

Durante el encuentro, se profundizará en los productos y desarrollos en innovación, así como en el papel creciente de las nuevas líneas de negocio vinculadas a la IA frente al negocio más tradicional, que continúa expandiéndose en el ámbito internacional.

Asimismo, la compañía busca ofrecer mayor visibilidad sobre la estructura del negocio, desglosando mejor sus distintas líneas de actividad y mostrando cómo cada una contribuye a los resultados.

En cuanto a posibles actualizaciones de guidance o la presentación de un nuevo plan estratégico, el foco estará más en explicar la evolución del negocio, su posicionamiento y sus oportunidades de crecimiento que en anunciar cambios concretos, aunque el evento servirá para trasladar al mercado una visión más detallada del futuro de la compañía.