Natasha Braginsky,  directora de inversiones de Capital Group, repasa la visión de los mercados emergentes que tiene la gestora de fondos estadounidense. Sus máximas son la estrategia multigestión, un enfoque centrado en los países en los que las empresas generan sus beneficios y no en su lugar de cotización y la apuesta por Asia, como la región con más oportundidades de negocio. 

 

El fondo de inversión Capital Group New World Fund invierte en mercados emergentes con un enfoque centrado en los países en los que las empresas generan sus beneficios y no en su lugar de cotización. ¿A qué se debe esto?

Es clave para la forma en la que nosotros pensamos en cómo invertir en mercados emergentes frente a hace 30 años. Cuando Capital Group empezó a invertir en mercados emergentes, y hemos sido pioneros en esta área, la única forma era a través del país de domicilio de las compañías y no había un índice contra el que medirse, que ahora sí existe y se llama MSCI Emerging Markets Index. Lo que hemos aprendido a lo largo de estos años y con las diferentes crisis emergentes que se han sucedido y con los avances que se han producido es que las empresas no piensan en sus negocios como el lugar donde están basadas. Piensan en sus negocios en diferentes geografías. Por tanto, pensar en la exposición de los beneficios de las compañías nos acerca a la forma en la que los equipos directivos y los dueños piensan en cómo hacer crecer sus empresas. Es un punto de vista más apropiado sobre la evolución de las empresas y las oportunidades que esta evolución ofrece. Además, a lo largo de estos 30 años, el índice de mercados emergentes se ha convertido más en una restricción que en una oportunidad. Es un índice muy concentrado. El 73% del índice corresponde a empresas domiciliadas en Asia, mientras que nosotros pensamos que las oportunidades de inversión son mucho más amplias. Y si nos fijamos en la geografía de la inversión más que en lugar en el que una empresa está cotizada esto ofrece un abanico de oportunidades más amplio, lo que nos ha ayudado a conseguir mejores resultados a lo largo del tiempo.

Único fondo con rating cualitativo Gold de la categoría mercados emergentes globales que otorga Morningstar. ¿Cómo han conseguido ese distintivo?

Estamos muy orgullosos de haber sido reconocidos con el rating Gold de Morningstar. Trabajamos muy duro para mantener esta reputación y disciplina. Lanzamos esta estrategia, en la que se basa la versión luxemburguesa del fondo, en 1999 y lo hicimos con la intención de conseguir resultados superiores muy persistentes y consistentes, pero con una menor volatilidad. Y esto es lo que hemos hecho. En esencia, hemos amortiguado las caídas en estos mercados que son inherentemente más volátiles.  Hemos ofrecido retornos que son similares o mejores que los de los fondos de mercados emergentes puros, a lo largo de estos 18 años.

Desde Capital Group apostáis por la gestión multigestión. ¿Qué ventajas le veis frente a los fondos de autor o fondos gestionados por muy pocas personas?

El sistema de gestión de carteras multi-gestor es clave en nuestra forma de gestión. Llevamos haciéndolo desde la década de los cincuenta. Nuestro fundador pronto se dio cuenta de que tener gestores de fondos complementarios, con diferentes estilos de inversión, genera menos volatilidad, y retornos más resilientes y mejores a lo largo del ciclo. Dado que los gestores de fondos tienen diferentes estilos se complementan a lo largo del tiempo. Otro aspecto que hay que tener en cuenta en este sistema modular multigestor es que la “cartera de análisis” representa el gestor con más peso en el fondo. Por ejemplo, en el caso de New World Fund la “cartera de análisis” representa el 20% de los activos, mientras que cada uno de los gestores tiene entre 15 %y 17% de los activos. El nuestro es un proceso de stock-picking basado en análisis y esto también complementa los diferentes estilos de los gestores.

El 26,5% de la exposición del fondo está centrada en el mercado emergente de Asia y un 10,6% en América del Sur. ¿Por qué estas regiones?

Asia representa la región más grande dentro de los mercados emergentes globales en términos de donde están basadas las empresas y también en lo que se refiere a la exposición de los beneficios porque tiene dos de los mercados más grandes del mundo en cuanto al tamaño de su población, India y China. Sin embargo, también se trata de una región que está avanzando rápido en relación al crecimiento económico y al consumo de la clase media. Todas las tendencias que hemos visto en Europa en treinta años están ahora teniendo lugar en Asia más rápido. Vemos algunas empresas, líderes domésticas, que nos resultan muy atractivas, pero también empresas que se han vuelto multinacionales. Algunas empresas multinacionales asiáticas son ahora mismo algunas de las posiciones más interesantes que tenemos actualmente en cartera  y que tenemos desde hace tiempo. Por ejemplo, Samsung es una  empresa que tenemos en cartera desde hace 20 años. La empresa tiene su sede en Corea del Sur, pero se trata de una empresa tecnológica global que todo el mundo conoce desde Madrid a Moscú.

El caso latinoamericano es algo diferente. Es una región más pequeña, se enfrenta a más retos en lo que se refiere al crecimiento económico debido al enorme impacto del ciclo de las materias primas allí. Seguimos recibiendo muchas ideas sobre compañías interesantes por parte de nuestros analistas en sectores como consumo y financiero. Hemos hecho inversiones muy buenas en esta región, y esperamos encontrar más en los próximos años.

¿Qué riesgos ven estas regiones?

Hoy en día los riesgos son similares en los mercados emergentes y en los desarrollados. Todos estamos preocupados por el crecimiento económico. Buena parte del crecimiento económico procede del mundo desarrollado, pero también de China. China es la segunda mayor economía del mundo.  Por ello, monitorizamos de cerca los datos y las políticas que se aprueban en Asia.  En segunda instancia tenemos que hablar de la inflación. Tradicionalmente la inflación ha sido un gran problema en los mercados emergentes. En los últimos años se ha vuelto un problema menor, pero es algo que seguimos muy de cerca porque históricamente es de donde han partido algunas de las preocupaciones económicas. A largo plazo la política es  muy importante. La integridad de la política económica será fundamental para tener buenas instituciones,  una buena gobernanza  y para tener mercados de capitales domésticos, que son todavía muy pequeños en los mercados emergentes hoy en día, en Asia y en Latinoamérica. Intentamos ver si los legisladores están haciendo lo correcto para alentar el ahorro y las inversiones a nivel local pues creemos que esta constituirá una de las claves para el éxito.

En cuanto a sectores la mayor inversión está centrada en compañías tecnológicas, de gran consumo y financieras, en cambio tiene poca exposición al sector inmobiliario y a las empresas de telecomunicaciones. ¿No ven potencial en estos sectores?

Tiene toda la razón. El sector financiero, consumo discrecional y tecnología representan cerca del 50% de nuestra cartera hoy en día y esto pone de manifiesto las oportunidades que vemos en estos sectores. Siempre nos centramos en el crecimiento, las valoraciones y en la sostenibilidad de los ingresos. Estos tres sectores demuestran un gran potencial. ¿A qué se debe? Creo que este es también un punto importante porque de alguna manera todos ellos se complementan. El sector tecnológico no es tan fundamental para los servicios financieros como lo es para los títulos de consumo discrecional, del sector sanitario y de otros. Y por ello nos parece muy importante que nuestros analistas trabajen de forma coordinada y conjunta, aunque estén repartidos en diferentes países,  para identificar estas compañías.

Telecomunicación e inmobiliario son negocios muy locales.  Están sujetos a regulaciones y múltiples parámetros locales y, por tanto,  dependen mucho de la liquidez y del entorno doméstico.  Por ello, el abanico de oportunidades no es tan amplio como en los tres sectores que acabamos de comentar.

Tiene una rentabilidad en el año del 11,06% y su rentabilidad anualizada a tres años es del 7,77%. ¿Veis potencial en los mercados para elevar aún más esta rentabilidad?

Totalmente. Los últimos ocho años han sido un período muy complicado para los inversores en mercados emergentes y los retornos han sido inferiores a los de muchos mercados desarrollados, en especial el S&P. Los últimos cinco años en particular han sido muy difíciles en los mercados emergentes debido a la debilidad de las divisas y sólo hemos visto que la tendencia se ha revertido en los últimos 12 meses. Es decir, se ha producido hace muy poco. Los mercados emergentes han empezado a comportarse mejor hace poco y el potencial de revalorización es también muy importante porque las valoraciones son más bajas que en los mercados desarrollados, el 'momentum' de los beneficios es mejor y en términos generales vemos una mejoría en la calidad del crecimiento, de dónde procede ese crecimiento, cómo se generan los flujos de caja y cómo son asignados en término de dividendos e inversiones de capital.