Hace meses todo el mundo temía que sufriéramos una crisis en forma de W (con recaída) y se está cumpliendo perfectamente.

El principal foco de incertidumbre es Europa, pues Alemania y Francia se están uniendo al parón de los periféricos.
En EEUU tenemos un hito con el precipicio Fiscal.
Aunque teníamos la esperanza de que los emergentes iban a crecer facilitándonos la salida de la crisis, sin embargo, China o Brasil se están desacelerando

En EEUU la política monetaria ortodoxa está agotada. Los tipos están prácticamente a cero y hay todos los dólares que uno quiera en el mercado. Aquí en Europa, poco más se puede hacer. Espero que en diciembre-enero haya una nueva bajada de tipos de interés hasta el 0,50%.
Excepto EEUU, el resto de los países han actuado desde la política monetaria, pues la fiscal ha sido tremendamente restrictiva y no ha dado sus frutos porque, aunque la masa monetaria esté sobre la mesa, no llega a la economía familiar.

El acceso al crédito para las empresas españolas está cerrado. Por ejemplo, las empresas que salen al MAB (Mercado Alternativo Bursátil) lo hacen porque en el mercado no encuentran crédito.
Las familias no obtienen crédito o lo obtienen en malas condiciones. Las hipotecas sí, pero siempre y cuando se compre la casa que ofrece banco.
Las medidas que pueden favorecer que el crédito vuelva a fluir son:
- el mercado alternativo de renta fija para pequeñas empresas, al estilo del MAB.
- Normalización de los miedos hacia los Estados. Si España pidiera el rescate bajaría la prima de riesgo, por lo que el acceso al crédito saldría más barato. No es normal que un banco internacional como BBVA tenga que pagar el 6% por pedir dinero al mercado.

Los bancos tienen mucha deuda soberana española en sus carteras y, si España pide el rescate, estas carteras tendrían muy buenas plusvalías, lo que incrementaría las posibilidades de generación de beneficios y mejorará la imagen de las entidades.

Las mejores oportunidades de inversión en renta fija
Hay riesgo asimétrico entre la deuda francesa y la alemana. No compraría deuda de ambas potencias por su baja rentabilidad y porque estos países ya se están viendo afectados por la ralentización de los países vecinos. Por ello, soy más proclive a deuda española y de países en vías de rescate porque se pueden ajustar los diferenciales.

Además, también estoy a favor de la renta fija corporativa, cuyos diferenciales son muy altos por las bajadas de calificación. Sin embargo, de llegar las medidas que puedan mejorar el acceso al crédito de las empresas, estos activos pueden ser ‘caballos ganadores’ en el mercado de renta fija.

En el mercado de renta variable, el 2013 va a ser mejor que el 2012 ya que, si miramos los ratios comparativos de las empresas, vemos que están baratas. Bien es cierto que ya cuesta mucho meterse en valores que han subido tanto como Inditex o Grifols, pero creo que sí hay que estar vigilantes con los bancos españoles. No digo que sea ahora, ya que estamos terminando con la reestructuración, sólo que deberíamos contemplarlos como futura inversión.

En cambio, no me atrevo a entrar en inmobiliarias porque la masa de crédito sigue siendo enorme y tardará en llegar a las empresas.

También hay que mirar empresas que salen fuera y tener en cuenta el MAB. Bien es cierto que el Mercado Alternativo es muy estrecho y tiene falta de información, pero hay empresas que han tenido un buen desempeño, como Gowex, que es la Inditex del MAB, o Imaginarium.