Hace seis meses que Bernand Madoff cumple condena por la estafa que cometió a nivel mundial pero "¿qué hemos aprendido un año después?". El IEB recapacita sobre ello y llega a la conclusión de que "este caso debería estudiarse en las universidades" pues "la estafa de Madoff podría darse perfectamente en cualquier momento, actual como futuro", concluye Lorenzo Dávila, jefe del departamento de investigación del IEB.
Con respecto a posibles medidas de supervisión que se podrían tomar de cara a aumentar la regulación para evitar otras estafas como la de Madoff Lorenzo Dávila dice que “la nueva normativa europea basada en generar supervisores de supervisores puede ir encaminada a que haya más confianza entre ellos” y que, por tanto, “un determinado producto que esté supervisado en otro país, pueda comercializarse en España con toda garantía y seguridad de que realmente la supervisión del producto ha sido efectivamente realizada”. Aún así, Dávila considera que “Madoff no fue tanto un problema de supervisión, lo que pasa es que lo hizo muy bien y logó engañar a la SEC”.

A la pregunta de si se puede barajar una posible regulación mundial el experto comenta que “desgraciadamente una regulación a nivel internacional es muy difícil (…) desde el G-20 esto se quiere impulsar” pero, de momento “no existe ningún ente u órgano supranacional que pueda articular una regulación porque los países son soberanos”. Aunque observa que “a nivel de áreas geográficas se pueden tomar medidas regulatorias que traten de evitar casos como el de Madoff”, por ejemplo, a nivel europeo “la MIFID que es una directiva que, a su vez, tiene que ser recogida y articulada por la propia normativa interna de cada país”.

Continuando con la regulación MIFID, Dávila dice que “puede ser un instrumento importante para evitar el impacto y la extensión del problema porque, si a una persona se le adecuan los productos según al riesgo que tiene que asumir, probablemente no haya tanta gente que quiera asumir tanto riesgo”, lo que, a su vez “llevaría a que la diseminación o el contagio de un activo tóxico como el de Madoff, no fuera tan grande”.

En este sentido, “la responsabilidad y la ética vinculada al asesoramiento financiero son básicas”. Por ejemplo “con las EAFI’s, que aportan su independencia y ética”, aunque también “las propias entidades financieras están capacitadas legalmente para prestar un asesoramiento financiero”. En este caso “responde la entidad por lo que es la encargada de transmitir a sus empleados y agentes que tengan unos comportamientos éticos

¿Quién protege a los clientes? En Europa, por ejemplo, “la MIFID lleva a calificar perfiles de riesgo y productos” pero, “en el caso de Madoff, algunas entidades no recomendaban el producto y, sin embargo, los clientes lo exigían, con lo cual, la responsabilidad, en muchos casos, no era de las entidades”.

El Banco Santander fue una de las entidades más perjudicadas por la estafa Madoff, sin embargo, según Lorenzo Dávila “el Santander ha gestionado muy bien la crisis de Madoff porque ha respondido de cara a sus inversores y, de hecho, esta situación extrema, ha reforzado a la entidad, como lo están reflejando los mercados”.