La prima de riesgo española ronda los 500 puntos básicos, la rentabilidad del bono a una década supera el 10%. Niveles a los que otras economías han tenido que ser rescatadas pero, en el caso de España, ¿están justificados? Olivier Tinguely, Asesor del fondo Global Allocation, afirma que “no”.

Las razones sobre las que justifica su juicio son que “el ratio deuda/PIB no es muy elevado, de hecho es más bajo que el de Francia o Alemania. Además, el déficit público tampoco es elevado como en otras economías que han tenido que ser intervenidas y la financiación del Tesoro Español aún no está cerrada. De hecho, ya ha conseguido financiarse para más de 6 meses, lo que indica que los mercados financieros no están cerrados para España”. Por ello, el experto no considera que sea apropiado hablar de rescate para España.

No obstante, sí hay incertidumbres que pesan sobre España, “como la exposición al ladrillo de las financieras, lo que seguirá tensionando al mercado”. También el tema de Grecia afecta. “Si Grecia sale del euro, habría que ver si otros países saldrían también”. Además, como explica el experto, “no sólo sube la TIR del bono español, si no que baja la del alemán, lo que está afectando a la prima de riesgo española”.

Respecto al aumento de provisiones a la banca española, el experto comenta que “se trata de una reforma positiva. Ahora vamos a conocer la exposición de la banca española al ladrillo, algo bueno porque la gente de fuera piensa que no se está mostrando todo lo que hay en los balances bancarios”.

Debido a las tensiones en el mercado de divisas, el euro se sitúa en los 1,27 dólares, no obstante, según Tinguely, “a corto plazo debería depreciarse aún más, aunque dependerá mucho de lo que pase con Grecia”. No obstante, “es bueno que baje el euro porque ayudará a que se recupere la economía y se descartan tensiones inflacionistas”.

Y, mientras tanto, la bolsa española cae. “Está barata, sin embargo, puede abaratarse más aún, lo que no dependerá de la valoración de la compañías, si no de los problemas que tenga el euro y de la capacidad de España para mantenerse a flote”.

De momento, el experto aboga por “esperar a que se tranquilice el mercado español para comprar”.