Fernando Luque, senior financial editor de Morningstar, comenta cómo se encuentra el escenario global y habla de las posibilidades de inversión en este entorno de alta volatilidad y escasas rentabilidades.
 
Los resultados empresariales están descendiendo en Estados Unidos y grandes inversores como Carl Icahn o Warren Buffett están reduciendo su exposición a la renta variable norteamericana. ¿Es indicativo de que ahora sí es momento de salir del mercado norteamericano cuando además sigue en niveles de máximos?

Salir de la bolsa americana siempre es un riesgo para el inversor. Primero porque la bolsa americana pesa mucho y tiene mucha influencia en las demás bolsas. Generalmente cuando la bolsa estadounidense recorta, los otros mercados recortan aún más. Entonces si uno piensa que la bolsa americana va a recortar bastante desde los niveles actuales hay que reducir otras partes de la cartera. En general nosotros pensamos que las valoraciones del mercado americano tampoco están para tirar cohetes, pero no están excesivamente caras. Vemos una ligera sobrevaloración de la bolsa americana frente al resto de bolsas mundiales. Los niveles de valoración no incitan a salir corriendo. Primero porque hay un riesgo también de oportunidad. Uno se sale de la bolsa americana y ¿qué hace? ¿Esperar hasta cuándo? Ahí son decisiones difíciles de tomar. Yo mantendría posiciones en la bolsa americana. Es verdad que hay sectores donde vemos más potencial como el sector financiero, ante la más que probable subida de tipos en Estados Unidos. Otros sectores como el energético ahí tenemos más dudas. En general hay una ligera sobrevaloración que no incita a tomar decisiones drásticas como salirse de la bolsa americana.

Por otro lado, los últimos datos de flujos de ETFs señalan una fuerte entrada en los últimos meses en los mercados asiáticos. ¿Habría que aumentar exposición a esta región? ¿A través de qué fondos?

Nosotros somos un poco más positivos respecto a emergentes en comparación con otras regiones como Estados Unidos. Pero ahí nosotros preferimos un enfoque más diversificado y no apostar por una región aunque en este caso Asia pesa mucho dentro de los mercados emergentes pesa mucho más que Latinoamérica y Europa del este. Entonces si uno hace una apuesta en emergentes indirectamente está haciendo una apuesta en el mercado asiático. Pero dentro del mercado asiático es difícil elegir si hay un país más interesante que otro. Por ejemplo a nosotros nos gusta China, pero lo ha hecho bastante mal en estos últimos meses. Con lo cual ahí el inversor tendría que decidir si ir más a China o India. Nosotros somos partidarios de un enfoque más diversificado. Para tener una posición en mercados emergentes lo más recomendable es un fondo que nosotros llamamos emergente global. A nivel de ETFs es verdad que en Estados Unidos se utilizan de una forma más especulativa que aquí en Europa. Puede haber movimientos muy fuertes en determinados meses. En Europa hemos visto entradas en renta fija. Las bolsas no han acompañado mucho en estos últimos meses y no ha habido una correlación entre la rentabilidad a corto plazo y las entradas de dinero.

El petróleo parece que ha dado tregua a los mercados en los últimos meses. ¿Ve interesante algunos fondos para aprovecharse de la recuperación de las materias primas?

Decía al principio que las valoraciones del sector energético no nos gustaban mucho. Aunque a largo plazo sí tenemos unas previsiones de un precio del petróleo por encima de los niveles actuales, pensamos que a corto plazo los precios del crudo pueden sufrir después de este repunte bastante violento. Yo estaría bastante cauteloso en cuanto al sector energético. No sería el sector más preferido por nuestra parte, con lo cual no estaría en este sector ahora mismo.

También hay expertos que siguen apostando por el oro. ¿Ve algunos fondos de inversión que puedan sacar réditos del metal precioso?

Sí, de hecho ya hay algunos fondos están sacando petróleo del oro. Las rentabilidades de categorías como metales preciosos, es decir, compañías que cotizan en bolsa que son mineras y extractoras de oro llevan una rentabilidad fabulosa en lo que llevamos de año. El oro sí que es un buen diversificador de las carteras. Ahí está un poco el dilema de que no nos gustaría que subiera demasiado porque querría decir que el resto de la cartera sufriría. Sí hay fondos de minas de oro interesantes como el de BlackRock, donde seguimos manteniendo un rating de gold para este fondo. Luego si uno quiere una exposición más directa al oro claramente a través de ETFs.

Aún con todo estamos en un entorno de bajas rentabilidades y alta volatilidad. ¿Hay que apostar por retornos absolutos o mixtos?

Sobre el papel sí. Todo indica que es un tipo de activo que debería hacerlo bien en un entorno complicado. Lo que pasa es que si uno mira rentabilidades pasadas ahí ve que han decepcionado la mayoría. La inmensa mayoría ha obtenido rentabilidades bastante pobres. Ahí tengo mis dudas porque para elegir un buen fondo de rentabilidad absoluta hay que ver la trayectoria del fondo a mucho más largo plazo y mirar por ejemplo qué hizo los fondos de rentabilidad absoluta en el año 2008. Dentro del universo de rentabilidades de retornos absolutos hay decenas de estrategias. Dentro de cada uno de los tipos de activos hay múltiples estrategias. Es difícil para un inversor particular incluir un fondo de retorno absoluto dentro de su cartera.

En el ámbito europeo tenemos el Brexit como principal amenaza. ¿Cómo ve este riesgo? ¿Hay que evitar fondos con presencia en Reino Unido hasta que se calmen las aguas?

Es verdad que el Brexit es una amenaza, porque representa un foco de inestabilidad de volatilidad importante. Ahora bien, yo no soy capaz de ver cuáles van a ser las consecuencias del Brexit. Todo el mundo dice que eso va a repercutir mucho en la economía británica y va a hacer que la bolsa británica vaya a caer mucho. Eso no lo sabemos. Igual hay Brexit y el Banco de Inglaterra toma medidas cuyo impacto es positivo para las bolsas. Entonces ahí estamos ante una gran incógnita. Yo lo que he visto en el pasado es que ante eventos de este tipo muchas veces se produce una consecuencia bastante menos catastrófica de lo que anticipábamos antes del evento. Entonces ante las consecuencias del resultado tampoco haría grandes movimientos a nivel de lo que es la renta variable británica, salvo si alguno está sobreexpuesto a renta variable británica, que no creo que sea el caso del inversor español.

Sobre el mercado español sigue la indefinición. ¿Cuáles son los principales fondos de inversión por los que se puede apostar?

En renta variable española lo que hemos visto en estos últimos años, y me remonto a estos últimos tres años, es que las small caps lo han hecho de maravilla. Si nos vamos a los fondos que mejor lo han hecho, nos encontramos con aquellos que invierten en empresas de menor capitalización. A nosotros la bolsa española nos gusta. De hecho es una de las más baratas, a nuestro juicio, dentro de la zona euro. Ahí apostaría más por fondos de más capitalización o incluso fondos referenciados al Ibex o un ETF. Ahí es importante controlar las comisiones tanto para los fondos de renta fija como para los fondos de renta variable. Entonces la bolsa española nos gusta, pero nos gusta sobre todo el Ibex. Entonces ahí estaría más favorable a fondos índice.