José Luis Cava, en primer lugar, descarta que haya terminado el mercado alcista general y afirma que “lo que estamos asistiendo es a una fuerte rotación” desde tecnología y financiero hacia “bienes de consumo de primera necesidad, energía y materiales básicos”.
Señala que la liquidez “va a seguir aumentando, aunque a un ritmo más ralentizado”, lo que puede provocar “una fase correctiva, pero nada más”. La clave reciente ha sido la retirada de liquidez del Tesoro estadounidense: entre el 14 y el 28 de enero se extrajeron “147.000 millones” del sistema, perjudicando especialmente a los sectores con problemas de liquidez.

No obstante, advierte de que el Tesoro “ha vuelto a inyectar liquidez” y que entre el 28 de enero y el 4 de febrero las reservas bancarias aumentaron en “23.000 millones”. Para evaluar si existe un problema estructural, analiza el crédito de alto rendimiento y subraya que el ETF HYG “no ha roto ningún soporte relevante”, por lo que no ve “un problema de fondo”, sino “un problema temporal concentrado en un prestatario”.
Ese prestatario es el sector del software. Cava explica que no se trata de un problema de solvencia, sino de que “los prestamistas le exigen una prima de riesgo más alta”. Observa además una “correlación tan alta” entre el ETF del sector software y Bitcoin, lo que le lleva a concluir que “la presión vendedora que hemos visto en Bitcoin está ligada a la caída del sector de software”.
En Bitcoin, el sentimiento es extremo: “nos morimos de miedo”, con “pánico y desolación”. La caída se ha producido “fundamentalmente vía futuros”, con aumento del open interest y “gamma negativa”, lo que amplifica la volatilidad. Técnicamente, Bitcoin ha corregido el “0,618 de toda la subida” desde octubre de 2022 hasta octubre de 2025, alcanzando la zona de “58.000”, cerca del coste variable de minado, situado en torno a “54.000”.

Cava considera esta zona propicia para “un rebote brusco”, aunque advierte de que la tendencia de medio y largo plazo ha quedado “en standby" tras perforar una directriz clave, ahora resistencia en torno a 79.000. Su escenario más probable es un rebote seguido de “un movimiento lateral de construcción de una base” durante varios meses. Concluye señalando que su decisión es “comprar MSTR frente a Bitcoin”.