¿Cómo definiría la evolución de Prosegur en 2025?

2025 fue un buen año. Si lo analizamos en términos de crecimiento y rentabilidad, hemos superado los resultados de 2024.

Si observamos la generación de caja, creo que ahí se produjo el principal hito, y merece la pena destacarlo. En términos absolutos, la caja del negocio está en línea con la del año pasado; sin embargo, al descomponerla se aprecia algo muy relevante: se ha generado una caja mucho más diversificada y, por tanto, más sostenible a largo plazo.

Esto se debe principalmente al negocio de seguridad, que ha generado 87 millones de euros de flujo de caja operativo, un verdadero hito. Estamos, obviamente, muy satisfechos y con grandes perspectivas para el futuro. De hecho, actualmente todos los negocios ya están contribuyendo a esa generación de caja.

Aunque en términos absolutos la cifra es similar a la del año pasado, cuando se analiza en detalle el resultado es claramente más positivo.

En cuanto al resultado neto, el crecimiento ha sido del 54%. Esto no solo demuestra una mejora en términos de resultados, sino también en aspectos relacionados con la tesorería, como los gastos financieros y los impuestos. En estos ámbitos seguimos trabajando año tras año para mejorar el apalancamiento operativo, desde el crecimiento de las ventas hasta el resultado neto, incrementando progresivamente ese porcentaje de variación. En definitiva, fue un buen año.

¿Qué factores son los principales motores de crecimiento y que explican el resultado neto?

Si lo analizamos por verticales, empezando por el negocio de Cash, el principal motor ha sido una combinación de factores. En el negocio tradicional —lo que llamamos el core, es decir, la logística y la gestión de efectivo— la diversificación geográfica sigue dando resultados. Actualmente operamos en tres grandes regiones: Latinoamérica, Europa y Asia-Pacífico.

Asia-Pacífico continúa creciendo a doble dígito y se ha convertido en el principal motor de crecimiento. Latinoamérica mantiene un desempeño sólido, con la excepción de Argentina, que merece un comentario aparte. Por su parte, Europa continúa sosteniendo volúmenes y mejorando gradualmente la rentabilidad mediante distintos ajustes operativos.

En paralelo, la diversificación de productos también está dando frutos. Hoy, el 35% de las ventas proviene de productos de transformación, lo que refleja una mayor diversificación del negocio y, por tanto, una mayor sostenibilidad a largo plazo. El principal desafío para Cash es seguir profundizando en esta estrategia de diversificación.

En el caso de Argentina, la situación ha sido especialmente relevante desde el punto de vista operativo. Aunque ha sido un año complejo debido al entorno macroeconómico, la organización ha demostrado una capacidad de reacción muy rápida. La operación se ajustó con gran agilidad a la nueva realidad económica. Esto implicó una serie de gastos de reestructuración que impactaron especialmente en los resultados de 2025, sobre todo en la generación de caja del negocio de Cash. Sin embargo, estos ajustes ya están implementados, por lo que esperamos una mejora progresiva en el desempeño a partir del próximo ejercicio.

En el negocio de Seguridad destacan dos factores principales. El primero es Estados Unidos, que sigue siendo una de nuestras grandes apuestas estratégicas. El plan contempla continuar profundizando nuestra penetración en el mercado norteamericano, que tiene un enorme potencial. El desempeño hasta ahora ha sido muy positivo, con crecimientos a doble dígito, y esperamos mantener ese ritmo durante los próximos cuatro o cinco años.

El segundo factor es el mercado ibérico. A pesar de ser un mercado muy maduro y en el que ya contamos con una fuerte presencia, seguimos creciendo año tras año, incrementando nuestro market share y manteniendo niveles de rentabilidad muy atractivos.

Por último, el negocio de Alarmas ha registrado un crecimiento del 10% en la base total de clientes, acompañado de mejoras en todos los KPIs relevantes, lo que confirma que se trata de un crecimiento rentable.

En conjunto, estos han sido los principales factores que explican la evolución y el resultado neto alcanzado en 2025.

Con un ratio deuda neta/EBITDA de 2,4x, ¿cuál es el rango objetivo de apalancamiento a medio plazo?

En primer lugar, hay dos aspectos relevantes que conviene mencionar. Desde el punto de vista estatutario, no tenemos establecido un objetivo específico de apalancamiento. Nos guiamos principalmente por un principio de prudencia y de optimización financiera. De forma permanente analizamos, en función de las perspectivas del negocio y de los planes estratégicos, cuál sería el nivel de deuda más adecuado. Este análisis se realiza de manera continua, aunque sin un objetivo rígido que debamos cumplir.

Por otro lado, desde la perspectiva de los covenants financieros —que sí deben cumplirse— contamos actualmente con una posición de amplia holgura. Esto nos permite operar con flexibilidad, siempre bajo el mismo principio de prudencia, racionalidad y optimización financiera.

En concreto, para 2026 esperamos reducir el nivel de apalancamiento en términos relativos, pasando desde las 2,4 veces actuales a un rango aproximado de entre 2,1 y 2,2 veces deuda neta sobre EBITDA. Ese sería el objetivo para este ejercicio.

¿Qué peso tienen las inversiones tecnológicas dentro del CAPEX total y qué retorno esperan obtener?

El CAPEX total de la compañía se sitúa en torno a los 200 millones de euros anuales. Aproximadamente la mitad de esa inversión está vinculada a iniciativas tecnológicas.

Una parte corresponde a tecnología directamente asociada a los negocios. Por ejemplo, el crecimiento de soluciones como Cash Today implica inversiones tecnológicas relevantes. Lo mismo ocurre en el negocio de Alarmas y en otras soluciones digitales que forman parte de nuestra oferta.

Si incorporamos todas estas iniciativas dentro de la categoría de inversión tecnológica, estaríamos hablando de un rango aproximado de entre 100 y 120 millones de euros destinados a tecnología dentro del CAPEX total.

A esto se suman las inversiones tecnológicas transversales, más vinculadas al ámbito de IT corporativo. En este campo estamos impulsando numerosas iniciativas, especialmente relacionadas con inteligencia artificial, que tienen un carácter transversal en toda la compañía. Estas inversiones impactan tanto en las áreas de soporte como en los distintos negocios, que también desarrollan proyectos específicos en este ámbito.

En conjunto, por tanto, entre 100 y 120 millones de euros de los aproximadamente 200 millones de CAPEX anual se destinan a iniciativas relacionadas con tecnología.

Security crece al 12% orgánico, Alarms al 9% y Cash al 5,3%. ¿Esperan que este diferencial se mantenga estructuralmente?

Sí. Si analizamos los tres principales negocios del grupo, esperamos que Seguridad continúe liderando el crecimiento. En todos los casos prevemos crecimiento, pero Seguridad y Alarmas serán los dos motores principales.

El negocio de Cash seguirá creciendo, aunque a un ritmo algo más moderado, en torno al 5% o 6%. Por su parte, Seguridad debería situarse en niveles cercanos al 9% o 10%, y Alarmas en cifras similares. Estas estimaciones están expresadas en términos de crecimiento en euros.

Naturalmente, estos porcentajes pueden verse afectados por factores como la inflación o los tipos de cambio, que pueden introducir cierta volatilidad en las cifras. Sin embargo, bajo supuestos macroeconómicos razonables, estos son los rangos de crecimiento que estimamos.

En este contexto, Seguridad y Alarmas serán los negocios que impulsen principalmente el crecimiento del grupo. En el caso de Cash, aunque seguirá creciendo, el foco estratégico está más orientado a consolidar su proceso de transformación que a maximizar el crecimiento a corto plazo.

Toda la gestión está alineada con ese objetivo: continuar avanzando en la transformación del negocio para reforzar su sostenibilidad a largo plazo. Por tanto, más que en el crecimiento inmediato, el énfasis está en la capacidad de seguir transformando el negocio.

¿Qué división es actualmente más sensible al efecto divisa?

En términos generales, la división más sensible al efecto divisa es aquella con mayor exposición a mercados cuyas monedas son más débiles frente al euro o al dólar.

Desde ese punto de vista, un análisis puramente teórico podría indicar que el negocio de Alarmas es el más expuesto, ya que tiene presencia en Portugal y en varios países de Latinoamérica, con un peso relevante de mercados como Argentina. No obstante, debido al peso relativo de esta división dentro del grupo, el impacto de las divisas en Alarmas no tiene una capacidad significativa para mover el resultado consolidado.

Si nos centramos en las divisiones con mayor peso en ventas, la más expuesta es Cash. En cambio, en el negocio de Seguridad aproximadamente el 80% de los ingresos está denominado en monedas fuertes, como el euro, el dólar estadounidense o el dólar de Singapur, lo que reduce notablemente su sensibilidad al tipo de cambio.

En el caso de Cash, por la propia naturaleza del negocio, existe una mayor exposición a regiones como Latinoamérica y Asia-Pacífico, donde se concentra buena parte del crecimiento. Esto implica una mayor presencia de monedas locales y, por tanto, mayor sensibilidad al efecto divisa.

Sin embargo, la propia dinámica operativa del negocio genera también una especie de cobertura natural frente al tipo de cambio. En muchos casos —con la excepción de situaciones puntuales como la vivida este año en Argentina— una mayor devaluación suele ir acompañada de mayores niveles de inflación, y el negocio de Cash tiende a beneficiarse de entornos inflacionarios. De este modo, aunque existe una mayor exposición al tipo de cambio, también hay mecanismos operativos que contribuyen a mitigar parcialmente ese riesgo.

¿Cómo describirían hoy el pipeline de oportunidades inorgánicas? ¿Está más activo en alguna división concreta?

En el plan estratégico actual no está contemplado crecimiento de carácter inorgánico. Dicho esto, contamos con un equipo interno de M&A que analiza de forma continua distintas oportunidades en el mercado. Es un proceso permanente en el que se evalúan posibles operaciones y, de manera oportunista, se consideran aquellas que puedan generar valor para el accionista.

No obstante, no estamos buscando activamente adquisiciones como palanca principal de crecimiento ni focalizados en una división concreta. El crecimiento previsto en nuestro plan es fundamentalmente orgánico.

Si en algún momento surge una oportunidad atractiva que encaje estratégicamente y genere valor, será analizada y, en su caso, ejecutada. Pero no existe ninguna operación inorgánica necesaria para cumplir nuestros objetivos de crecimiento, ni estamos comprometidos con realizar adquisiciones específicas en el corto plazo.

¿Qué planes contemplan para 2026? ¿Cuáles son las prioridades que van a seguir liderando la estrategia?

En el negocio de Cash, la prioridad será continuar estabilizando el core en los países más maduros y seguir impulsando su crecimiento en aquellas regiones donde todavía existe un gran potencial, principalmente en Asia-Pacífico. Al mismo tiempo, el foco seguirá puesto en el proceso de transformación del negocio. En los últimos años se ha avanzado de forma significativa: actualmente el 35% de las ventas procede de productos de transformación. Sin embargo, todavía queda recorrido, por lo que seguir profundizando en esa línea será una de las principales prioridades estratégicas.

En el negocio de Seguridad, todos los países ya se encuentran en EBITDA positivo y generando caja, lo que supone un hito importante para la división. A partir de aquí, el objetivo es continuar creciendo en los mercados donde ya contamos con una base sólida, especialmente en España, y, sobre todo, seguir impulsando el desarrollo en Estados Unidos. El mercado norteamericano representa una apuesta estratégica muy relevante y esperamos mantener allí crecimientos anuales en el entorno del 15% al 20%.

En cuanto al negocio de Alarmas, la prioridad será continuar ampliando la base total de clientes. En los últimos años se ha registrado un crecimiento significativo y de calidad. El siguiente paso es mantener ese crecimiento, pero poniendo aún más foco en la rentabilidad, especialmente en términos de retorno sobre el capital invertido. La evolución positiva de los principales KPIs es una señal muy favorable, aunque el objetivo es seguir reforzando determinados aspectos para que ese crecimiento sea cada vez más rentable.

En definitiva, estas son las principales prioridades estratégicas del plan para 2026. Confiamos en poder ejecutarlo con éxito y seguir impulsando el crecimiento y la transformación de la compañía.