Como cada quincena, Javier Monjardín, director de análisis de Tressis SV visita el plató de la Bolsa de Madrid para hablar de las previsiones del próximo año. 

¿Debe preocuparnos lo que está pasando en HY?
Es un tema a tener en consideración. Hemos visto que tres fondos ha suspendido los reembolsos pero es cierto que invierten en deuda distress y sus volúmenes a día de hoy no son muy altos, pero esto se ha debido a la poca liquidez que hay en el mercado y que ha arrastrado a todo el activo.  La liquidez es algo a tener muy en cuenta: en los últimos años ha habido una entrada ingente en este tipo de activo al calor de las políticas monetarias ultraexpansivas y a esta situación se le suma que hay menos proveedores de liquidez que antes de la crisis con lo que en caso de darse una salida importante de dinero de este activo la puerta de salida es muy pequeña.

¿Es momento para tener algo de High yield en cartera o lo descartamos completamente?
Viendo las rentabilidades que hemos tenido, el tema de la liquidez es un factores que nos preocupa desde hace tiempo y nos hace desancosejarlo como tipo  de activo. Es cierto que se habla que en EEUU ha vuelto a generar valor tanto en precio como en valores pero si excluimos el sector energía y petróleo y mineras, el resto de activos se encuentra a precios bastante ajustados. El resto de sectores, la situación de materias primas no augura buenas perspectivas. A lo que se suma la subida de tipos de la FED. Y nos encontramos con que son compañías muy apalancadas y cuyos márgenes se han visto muy deprimidos por la caída del precio del petróleo, con lo que si quieren salir a los mercados a financiarse se les exigirá mayores condiciones. Teniendo esto sobre la mesa, y que en Europa estos activos tienen un riesgo asimétrico respecto al retorno, preferimos estar fuera.

Hay una recomendación casi única para 2016 que es la renta variable europea. ¿Lo comparten? ¿A través de qué fondo?
Seguimos recomendando renta variable europea por los mismos factores que hemos argumentado: recuperación económica sigue su marcha, financiación muy barata, precios del petróleo muy bajos, euro barato y, por qué no, el QE europeo que apoyará a los mercados de renta variable. A la hora de implementar la estrategia somos partidarios de hacerlo con fondos de inversión que se complementen entre sí. Por una parte, un fondo con sesgo a la recuperación económica – en fondos como el Schroders european Opportunieies – combinado con temática de dividendos que se vería beneficiada de unos tipos de interés históricamente bajos, aquí hablamos del BlackRock European Equity Income.

¿Cómo puede jugar en nuestras carteras el hecho de que la FED haya puesto fin al dinero barato?
Este movimiento de la FED lo podríamos aprovechar de diferentes formas:

En renta fija nos encontramos con emisiones que se verían beneficiadas como los bonos flotantes, que tienen un cupón referenciado a la curva americana y paga diferencial sobre la misma. Hoy en día está en el 2/2 y podemos encontrar rentabilidades que nos paguen un 1% extra.

En renta variable hay dos sectores que se podrían ver beneficiados, el financiero –especialmente bancario – y tecnológico que ha mostrado crecimientos muy buenos y pensamos que a medio y largo plazo continuarán a lo que se suma que las compañías muestran niveles de caja muy elevados.

Si queremos beneficiarnos tanto de la buena evolución de la economía como de la revalorización del dólar. ¿Cómo lo podemos hacer?
Fondos que tengan un sesgo hacia sectores tecnológico, financiero y consumo interno con divisa abierta. Dicho esto, el dólar se ha apreciado cerca de un 30% desde el año pasado, con lo que el potencial de revalorización está limitado con lo que tenemos que replantearnos las posiciones que tenemos estas divisas.