¿Cómo están las cosas en los principales índices? ¿Ves posibilidades de nuevos máximos en Wall Street, especialmente en el S&P 500 y el Nasdaq?
Creo que va a depender definitivamente de los resultados empresariales de NVIDIA, que van a ser el foco principal de esta semana.
Hemos visto cómo Donald Trump ha calmado, o al menos ha intentado calmar, un poco al mercado diciendo que iba a poner freno a un ataque a Irán. En cierta manera, eso ha tranquilizado algo a los inversores.
Si nos fijamos en los principales índices de Estados Unidos, particularmente en el Nasdaq, que es el índice que está dirigiendo ahora mismo las bolsas americanas, vemos que las fuertes subidas recientes han venido principalmente del sector tecnológico y de todo lo relacionado con la inteligencia artificial.
En el corto plazo, si analizamos la amplitud de mercado, observamos que llevamos ya varios días en los que la mayor parte de los valores están cayendo, mientras que los índices se mantienen en niveles altos. Esto nos está diciendo que, ahora mismo, son muy pocos valores los que están sosteniendo al índice. Esta situación puede tener dos lecturas.
La primera es que el mercado acabe arrastrando también a los principales valores y que, por tanto, los índices terminen teniendo una corrección adicional, superior a la que estamos viendo ahora. Para que ese escenario se active, deberíamos ver una pérdida de los mínimos de la semana pasada, concretamente del martes día 12, en la zona de los 28.640 puntos. Ese sería el nivel de referencia a vigilar para pensar en una corrección mayor.
La segunda posibilidad, que normalmente suele ser menos probable, pero que hay que tener encima de la mesa, es que, aunque la amplitud de mercado se esté deteriorando, el índice siga aguantando cerca de máximos gracias a la fortaleza de los grandes valores. Si la mayoría de los valores entra en una zona de sobreventa importante mientras esos grandes valores aguantan, podría ocurrir que, cuando el conjunto del mercado salga de esa sobreventa, los índices tiren todavía más fuerte.
Ese escenario me parece quizá menos probable en el corto plazo. Creo que el mercado va a estar muy pendiente de los resultados de Nvidia. A partir de ahí, se espera que las acciones de la compañía puedan moverse en torno a un 8%, tanto al alza como a la baja, dependiendo de lo que publique.
El mercado está descontando que tanto ingresos como beneficios serán aproximadamente un 50% superiores a los del mismo trimestre del año anterior. La gran pregunta es si eso ya está descontado y si, una vez publicados los resultados, el mercado venderá la noticia después de haber comprado el rumor.
A pesar de ello, si viéramos una corrección en el corto plazo, tampoco esperaría que fuese demasiado elevada, porque la mayor parte de los valores ya está cerca de entrar en zona de sobreventa. Eso podría indicar que la caída no sería excesiva y que, si se produce, podría convertirse en una oportunidad para comprar más adelante a mejores precios.
Por tanto, en el Nasdaq hay que vigilar especialmente la zona de los 28.640-28.620 puntos. Si después de los resultados de Nvidia se pierde ese nivel, podríamos esperar una corrección adicional hacia niveles de Fibonacci del último tramo alcista. En concreto, el 38,2% de retroceso coincidiría aproximadamente con la zona de los 27.124 puntos. Eso supondría una caída cercana al 6%, pero técnicamente no cambiaría nada de fondo, ya que el índice seguiría estando en tendencia alcista.
¿Y cómo están las cosas en Europa?
Si nos fijamos en el EURO STOXX 50, que es uno de los principales índices europeos, vemos una situación de rango lateral. El mercado europeo no tiene tanta exposición tecnológica como el estadounidense. En los últimos días, la tecnología ha sido uno de los sectores más perjudicados,mientras que Europa tiene una mayor exposición a utilities, bancos y otros sectores. Por eso, el mercado europeo simplemente está consolidando dentro de un rango lateral.
En el EuroStoxx 50, las referencias principales están entre los 5.731 puntos y los 6.074 puntos. La primera resistencia se sitúa en los 5.938 puntos. Si el índice supera ese nivel, lo lógico sería pensar en una vuelta hacia la parte alta del rango.
Por debajo, el soporte relevante estaría en los 5.731,8 puntos. Si pierde esa zona, entonces sí podría venir una corrección adicional hacia los mínimos de finales de marzo.
De momento, el mercado europeo está a la expectativa de ver por dónde termina rompiendo el rango. Creo que también tendrá mucho que ver con lo que haga el mercado norteamericano, porque, aunque Europa tenga menor peso tecnológico, siempre se ve de alguna manera arrastrada por Estados Unidos, sobre todo si Wall Street sufre una corrección relevante.
En cuanto al DAX, estamos viendo que está ocurriendo la parte inicial del escenario previsto, que era romper la primera resistencia en los 24.495 puntos. Por tanto, no sería descartable ver continuidad del rebote dentro del rango en el que nos encontramos durante los próximos días. En resumen, de momento seguimos viendo lateralidad en Europa.
En cuanto a valores del mercado continuo español, incluyendo el Ibex 35, ¿hay algún valor con buen aspecto técnico?
Antes de hablar de valores concretos, podemos echar un vistazo al IBEX 35. El índice español presenta una situación similar a la de otros índices europeos. Tiene soporte en los 17.202 puntos y una primera resistencia en los 17.952 puntos. Además, lleva ya un tiempo cotizando dentro de una especie de rango lateral, parecido a lo que está ocurriendo en Europa. La primera resistencia relevante se sitúa en los 17.846 puntos.
Dicho esto, si hablamos de valores que lo están haciendo bien, estamos viendo cómo el sector de energías renovables ha empezado de repente a despertar interés entre los inversores.
Uno de los valores a vigilar es Solaria. Técnicamente, está formando una figura que podría ser de consolidación para continuar con el movimiento alcista. La confirmación de continuidad llegaría si rompe el triángulo que está formando. Para ello, habría que ver un cierre diario por encima de los 25,47 euros.
Si supera ese nivel, podríamos seguir pensando en continuidad positiva dentro del sector de energías renovables en España. Por tanto, Solaria es un valor a vigilar en el corto plazo.
Otro valor del sector es Grenergy Renovables. En este caso, estamos viendo una ruptura del triángulo. La primera resistencia estaba en los 123,70 euros, y si consigue romperla con claridad, podríamos seguir viendo continuidad dentro del sector renovable.
Además de Solaria y Grenergy, otro valor que lo está haciendo bien es Acciona.Técnicamente está algo menos fuerte que Solaria y Grenergy, pero también mantiene un movimiento positivo. Por tanto, dentro del mercado español, me fijaría especialmente en Solaria, Grenergy y Acciona.
Al principio comentabas las previsiones sobre Nvidia. ¿Cómo puede evolucionar la compañía y cómo la ves técnicamente?
Lo que se espera de NVIDIA es que presente un beneficio por acción aproximadamente un 50% superior al del mismo periodo del año anterior. En cuanto a ingresos, se espera también una mejora cercana al 50% frente al mismo trimestre del ejercicio anterior.
Desde el punto de vista técnico, Nvidia venía desarrollando una zona de consolidación lateral bajista desde el 28 de octubre hasta que rompió al alza el 17 de abril. Esa ruptura marcaba un objetivo teórico hacia la zona de los 238 dólares, y ese objetivo ya se ha cumplido.
El mismo día en que cumplió ese objetivo, la acción se alejó algo de los máximos de la sesión. Al día siguiente, que fue viernes, dejó una vela envolvente bajista, y posteriormente continuó cayendo el lunes.
La parte positiva es que ha dejado un soporte en los mínimos del lunes. Mientras no pierda los 218,50 dólares, no pasa nada desde el punto de vista técnico. La acción sigue estando en tendencia alcista, incluso con una directriz acelerada que se acaba de formar y que nos marca la tendencia de corto plazo.
Ese soporte de 218,50 dólares es clave. Habrá que ver cómo se toma el mercado los resultados. Creo que, evidentemente, los resultados van a ser buenos. Pero la clave no estará solamente en si los resultados son buenos o malos, porque el mercado ya anticipa que serán positivos.
Lo realmente importante será comprobar si la demanda de infraestructura de inteligencia artificial sigue intacta de cara al futuro y si el gasto corporativo en chips mantiene el ritmo suficiente como para justificar los múltiplos a los que cotiza actualmente Nvidia, que son muy exigentes. Eso es lo que el mercado va a mirar más allá de los beneficios o ingresos del trimestre.
A nivel general, si nos fijamos en el consenso de los analistas, la media marca un precio objetivo de 281 dólares por acción, lo que todavía dejaría un recorrido aproximado del 25% adicional.
Ahora bien, no es descartable que Nvidia pueda tener algún descanso después de la fuerte subida reciente. Pero si yo tuviera acciones en cartera, las mantendría sin ningún tipo de problema. Nvidia es ahora la empresa más capitalizada del mundo.
¿Cómo se podrían amplificar las inversiones en este momento?
Una posibilidad sería utilizar la plataforma de IG, concretamente las barreras y opciones, para operar sobre Nvidia. Si un inversor pensara que los resultados empresariales van a ser muy buenos y que el mercado se los va a tomar positivamente, podría plantear una estrategia alcista sobre Nvidia.
Las opciones sobre las acciones de Nvidia están indicando que el movimiento posterior a los resultados puede ser de alrededor del 8%, tanto hacia arriba como hacia abajo. Por tanto, imaginemos que el escenario principal del inversor es que los resultados serán buenos y que la acción subirá.
En ese caso, se podría establecer un nivel de knockout, es decir, una barrera, ajustándolo lo máximo posible. Por ejemplo, se podría fijar un nivel de knockout en torno a los 193,3 dólares.
Lo importante en este tipo de producto es que, si las acciones cayeran con fuerza después de los resultados y abrieran con un hueco de mercado muy bajista, el inversor sabría desde el principio cuál es la pérdida máxima. No podría perder más allá de la prima depositada.
Por ejemplo, si se toma un contrato equivalente a 100 acciones, o una fracción del contrato según la cantidad que se quiera invertir, la plataforma podría pedir una prima determinada. Si se toma una fracción pequeña, por ejemplo 0,01 contratos, y la prima exigida fuera de 24 euros, eso significaría que, si el precio toca el knockout, la pérdida máxima serían esos 24 euros.
En otras palabras, se perdería el 100% de la prima depositada, pero solo esa cantidad.
La clave es hacer una buena gestión del riesgo. Normalmente, se suele arriesgar como máximo el 1% del capital disponible en cuenta. Por ejemplo, si una persona tiene una cuenta de 100.000 euros, el 1% serían 1.000 euros. En ese caso, podría ajustar la operación para que la prima total que arriesga sea de 1.000 euros. Si el precio toca el knockout, la pérdida máxima sería ese 1% del capital.
La ventaja de esta operativa es que el riesgo está completamente limitado desde el principio. Si la acción sube, la ganancia puede aumentar en función del movimiento favorable del precio y del número de títulos o contratos utilizados. Si Nvidia subiera un 15%, un 20%, un 30% o un 40%, el inversor participaría de ese movimiento según la exposición asumida.
Por el contrario, si se compran acciones al contado y después de los resultados se produce un hueco bajista fuerte, se puede perder bastante más de lo esperado, incluso aunque se haya colocado un stop de pérdidas, porque el mercado puede abrir por debajo del nivel de stop.
Esa es la ventaja de las barreras en momentos de alta volatilidad: permiten aprovechar un posible movimiento fuerte del activo, pero limitando completamente la pérdida máxima a la prima inicial depositada.

