Obama se enfrenta a grandes retos políticos y económicos y el tiempo apremia. Lo que puede ocurrir es que continúen las políticas acomodaticias de la Fed, en medio de una ralentización mundial. Por tanto, el otro ganador de las elecciones de EEUU es Ben Bernanke.

A nivel de la renta variable, hay sectores que también salen beneficiados de la reelección de Obama, como el de infraestructuras, farmacéuticas, aseguradoras, energías renovables.

Los mercados van a vivir con volatilidad la espera hasta la resolución del Fiscal Cliff estadounidense. Si no se soluciona antes del 1 de enero la economía estadounidense podría entrar en recesión, pues mermará el gasto público en más de 600.000 millones de dólares.
El tiempo apremia, por lo que quizás demócratas y republicanos lleguen a un acuerdo de mínimos –aumento de impuestos y reducción de algunos gastos- para salvar los muebles. No obstante, EEUU tiene que equilibrar sus cuentas, no puede seguir aumentando su deuda sobre el PIB.
Si no se resuelve el Fiscal Cliff tendremos más volatilidad en el mercado y parón en las industrias.

Recomendamos prudencia en el mercado estadounidense pues, por un lado, tenemos a los bancos centrales mundiales inyectando liquidez, lo que hace que la RV se soporte, sin embargo, el entorno macro no es nada bueno.

Si al final se resuelve el problema del precipicio fiscal, EEUU no entra en recesión, se ponen las bases para solucionar los problemas en Europa y no se ralentizan los emergentes, habrá oportunidades de inversión en renta variable, especialmente en EEUU de cara a 2013.

Por otra parte, el dólar seguirá débil, por lo que beneficiará a las compañías exportadoras. Nos gusta que los fondos tengan posiciones en empresas que se benefician del crecimiento de otros países y no tanto del interno de EEUU.

También nos gusta la renta variable de Asia, pero habrá que ver lo que sucede con el crecimiento en China.

En la renta variable europea también hay importantes oportunidades que se están beneficiando del consumo de otros países, especialmente, de China.

El sector inmobiliario estadounidense también se está recuperando, y hay fondos de inversión interesantes con posiciones en compañías del sector que lo están haciendo bien.

En cambio, si EEUU y Europa entran en una ‘japonetización’ las oportunidades de inversión serían muy distintas.