Todo lo que sea más Europa, es bueno. Europa se había construido desde el tejado y ahora se está refundando y trabajando a pasos muy lentos para tener una mayor unión a nivel presupuestario, fiscal y bancario. Sin duda alguna, es buena noticia. Quizás algo floja porque hubiéramos preferido que esa UB afectará a todos los bancos de la Zona Euro y ahora existirán dos sistemas: supervisores nacionales y por otro lado, el BCE que controlará a las entidades con riesgo sistémico.
El sistema financiero europeo puede ser el gran beneficio y encontrar oportunidades para trabajar con las entidades europeas. Hubiéramos preferido que la decisión hubiera sido global. Se puede abrir una ventana de oportunidad, para los tenedores de bonos sobre todo. Un banco que pasa dificultades, los tenedores de la deuda tienen un respaldo porque el BCE supervisará el buen cumplimiento de las normas con lo que es buena noticia para los inversores de renta fija, sobre todo de bonos de la mejor calidad. Para los inversores de renta variable también, sobre todo para los grandes bancos. Pero estamos en un entorno de recesión económica que también está afectando a países como Alemania o Francia, con lo que tendremos que estar muy atentos no tanto a lo que ocurra con la supervisión bancaria sino también con el lado macro.

En Italia, de nuevo salen a la palestra las tensiones y problemas políticos y todos los temas macro quedan en un segundo plano. Nos enfrentamos a una incertidumbre que se puede valorar por los mercaos: por un lado que no se lleven a cabo las reformas que Monti estaba iniciando. Existe esa incertidumbre. Además están las tensiones en la prima de riesgo. Vimos en un momento de cierto repunte y, aunque Berlusconi piense que es un invento de chinos, hay que recordar que es algo muy serio porque de ella depende el coste de financiación de los estados.

El rescate de España queda en el aire mientras el Tesoro Público pueda seguir colocando la deuda pero, como la prima de riesgo repunte, nos veremos abocados a pedir el rescate. Además, es arriesgado lo que se está haciendo: financiarse a largo plazo con deuda de corto y el próximo año tenemos que colocar más de 200.000 millones de euros en deuda pública, por lo que cualquier tensión, interna o externa, puede crear incertidumbre en los mercados, falta de confianza y repunte de la prima de riesgo.

Podemos estar en deuda periférica pero empresarial, privada, hoy por hoy invertir en deuda de compañías como Telefónica, BBVA, es más rentable y sobre todo con menos incertidumbre. Lo que ocurre es que pagan el coste de ser españolas. La demanda interna a nivel europeo está cayendo de forma importante y en la periferia, es dramática. Inditex es muy buena empresa con ventas fuera de la Unión Europea. Hay fondos que, por sus posiciones más tácticas, compran deuda y en los que es puede tener exposición a la misma.

La FED ha anunciado un nuevo el plan de recompra de bonos. EEUU lo tiene muy claro, está trabajando en generar empleo y además lo está haciendo en diferentes sectores. Sector tecnología, inmobiliario, energético – que puede convertirse en una potencia, no sólo autónoma sino exportadora – y todo esto está avalado por la política expansiva de la FED. Acaba a finales de este año la 'operación twist' y ante el tema de un posible acuerdo entre demócratas y republicanos, deja que las cuentas públicas tengan que sanearse. Esto puede soportar a los mercados de renta variable estadounidense pero también a otros.

La bolsa china es la que más ha sufrido. Creo que sí podemos encontrar oportunidad. Han sufrido cierta curva, hemos pasado de un crecimiento estratosférico a uno bueno pero menos impresionante. Crecemos al nivel del 6-7% pero sobre todo se trata de evitar tensiones sociales en el caso de China. Asia es una zona que nos gusta, China tiene potencial – hemos evitado el hardlanding que podría haber afectado a todas las economías- y la clave también en renta fija tanto pública como empresarial.