EEUU está en una clarísima estrategia de debilitamiento del dólar. Fruto de ésta es el QE3 que, a diferencia de los anteriores, es infinito. Sin embargo, esta estrategia se encuentra con un escollo importante: que las cosas en Europa no acaban de solucionarse. Así pues, en la medida en la que se estabilicen las cosas en Europa, el dólar acabará cayendo.

Si no se solucionan las cosas en el Viejo Continente, el debilitamiento de la divisa americana se tendrá que retrasar.
EEUU quiere que el euro-dólar supere los 1,30 dólares, pero Europa lo está evitando. Recuperados los 1,2820, el par euro-dólar tiene como objetivo 1,31 y, posteriormente, 1,34.

Todos queremos salir por la misma vía: las exportaciones, lo que crea una guerra de divisas para buscar el debilitamiento de las monedas. Japón quiere salir por esta vía y debilitar el yen, pero se encuentra con que EEUU también quiere debilitar el dólar. No todos pueden llevar a cabo estas políticas. Japón pretende tener un yen por debajo de los 80 yenes frente al dólar, sin embargo, yo creo que no va a ser posible.

Hace seis meses la prima de riesgo española se situaba en 400 puntos básicos, lo que nos parecía una barbaridad. Posteriormente subió a 650 y, ahora que la volvemos a tener en 400 pb nos parece una maravilla. Sin embargo, 400 pb sigue siendo una barbaridad. España, para plantearse el debate de no pedir el rescate se tendría que haber planteado una prima de 200-250 pb a lo sumo.
España necesita hacer reformas, eliminar barreras y que nuestro crecimiento potencial sea más elevado para poder pagar las deudas. Si conseguimos hacer estas reformas, hablar de rescate es absurdo pero, si no podemos, vamos a necesitar ayuda y, eso, es un rescate

Si tenemos la prima de riesgo alta y los vencimientos de deuda de 2012 cubiertos el Tesoro sigue acudiendo al mercado. Pero es que el Tesoro tiene necesidad de cubrir los siguientes vencimientos de 2013 y los que puedan surgir.
Además, lanza bonos a 20 años, intentando aumentar la vida media de nuestra deuda. Sin embargo, debemos plantearnos las cosas a medio plazo con un plan de reformas que sí nos dé tranquilidad.

A pesar de la incertidumbre internacional el oro lleva varios meses acumulando caídas, debido a que el dólar no se acaba de debilitar y hay una relación inversa entre ambos activos (si cae el dólar-sube el oro).
En los próximos 2 años el sistema monetario mundial va a cambiar. Actualmente está excesivamente centrado en el dólar y, como EEUU no puede pagar su deuda está haciendo un impago a través de inflación, lo que le va a poner en una situación muy complicada para seguir siendo el ancla del sistema. Es posible que si se busca una solución a esto las materias primas lo reflejen al alza. Por tanto, con independencia de que ahora las materias primas y el oro estén estables o bajistas, terminarán subiendo a largo plazo.

Igualmente, si el dólar cae, se juntará una mayor demanda del petróleo y se logrará que, al final, el precio de esta materia prima acabe subiendo. Si a esto le añadimos los problemas políticos –enfrentamientos en la franja de Gaza- la tendencia del precio del petróleo es claramente al alza.

En este contexto, tenemos que huir de los bienes financieros y fiduciarios y centrarnos en las materias primas, siempre y cuando EEUU no muestre una intención de salir de su actual política monetaria