Un trader profesional nunca intenta adivinar el futuro movimiento de los precios, se limita a estudiar su comportamiento cuando cotiza en determinados niveles. Entonces, hace un diagnóstico, valora los posibles pronósticos y toma decisiones cuando se produce la señal, siempre en función de la evolución de los precios. 

Otra de nuestras premisas es la paciencia, nuestro método para analizar el mercado es bastante simple, si ocurre esto, entonces probablemente ocurrirá esto otro, y no todo los días ocurren cosas. Tal y como dijo uno de los mejores traders de la historia de Wall Street, Jesse Livermore, Hay dos clases de tontos: los que se equivocan una y otra vez, y los de Wall Street, que se creen obligados a operar en cada momento. Es imposible que alguien tenga una buena razón para comprar o vender valores todos los días.

Tras el desplome post Draghi, el euro ha parado sus caídas en un importante nivel soporte semanal situado en torno a los 1.3680 dólares, donde continúa cotizando por séptimo día consecutivo a la espera de algún catalizador macro que anime a los inversores tomar decisiones en alguna dirección determinada. Este nivel definirá la tendencia del euro-dólar a corto plazo y si lo acaba perdiendo, no tendremos más remedio que venderlo buscando como objetivo la zona situada en los 1.35 dólares por euro.

Gráfico del euro dólar
Gráfico del euro dólar


Otra posibilidad es que se produzca un rebote desde este nivel de soporte. Antes de posicionarnos largos, esperaremos alguna señal intradiaria que nos confirme que su tendencia de más corto plazo está empezando a cambiar. En el gráfico de una hora, podemos observar como no hay ningún motivo para estar alcista en el cruce mientras no confirme la figura de cambio de tendencia en forma de hombro-cabeza-hombro invertido que se ha formado en este nivel de soporte semanal.