"La clave para ganar dinero con las acciones es no tener miedo". Peter Lynch

Como vimos el fin de semana pasado, el resultado del referéndum en Grecia ha sido concluyente, pero inservible en lo práctico. El 61% del electorado ha votado en contra de las propuestas de la Troika. La primera reacción, en contra de todo pronóstico ha sido la dimisión del ministro de economía; Varoufakis. La segunda reacción ha sido la confirmación de que Tsipras manda un nuevo plan de ajustes al eurogrupo, para tratar de llegar a un acuerdo, que tras el resultado electoral, ¡es más complicado que nunca!

La situación en Grecia en la actualidad es enormemente compleja, con un corralito financiero y el primer impago al FMI. Cualquier acuerdo político, que plantee un tercer plan de rescate tiene que ser aprobado por cada uno de los parlamentos nacionales, con un procedimiento de emergencia que implica una mayoría cualificada, por lo que la situación política entre Bruselas y Atenas, se ha complicado sobremanera y más, después de que Tsipras defendiera el NO, en contra de sus socios europeos, ¿no creen?

Los riesgos ahora parten de dos direcciones claras para mi; los mercados financieros y la recuperación económica. El próximo 20 de julio Grecia tiene un vencimiento muy importante con el BCE por un total de 4,2 bn, lo que podría provocar un nuevo evento de crédito, mediante un default al BCE, siendo en este caso, bastante más complejo que el default ya provocado con el FMI. En caso de impago, se podría cortar el ELA de manera definitiva y las relaciones entre Grecia y Europa quedarían ya al borde de la ruptura y la salida de Grecia del euro, ¡sería entonces una cruda realidad!

Cotización Ibex 35

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Por lo tanto, es lógico pensar que el día 20 puede ser un nuevo hito en esta crisis. La afectación de estos sucesos a los mercados está siendo limitada, básicamente porque los principales tenedores de deuda ya no son entidades financieras y sí entes públicos. Por lo tanto, el tan temido riesgo sistémico se ha desvanecido en estos 5 años, en los que las principales autoridades en materia económica han logrado rebajar la tensión de un conflicto, que hace 5 años hubiera significado el colapso del sistema financiero y una caída de la economía europea. El verdadero problema que podemos vivir a partir de ahora, son las tensiones en el mercado de deuda pública, puesto que el contagio a las economías del arco mediterráneo podrían implicar un incremento en el coste de financiación, pero considero que el BCE tiene las herramientas necesarias, para poder combatir de forma eficiente las tensiones de deuda, y mantener el mercado a salvo.

Por lo tanto, más allá de la volatilidad típica, no observamos peligros que afecten la tendencia a largo plazo en las bolsas europeas, debido al principal logro de Europa, en referencia a los mercados, que ha sido terminar con el riesgo sistémico y tener herramientas, para frenar el contagio en los mercados de deuda pública.

Por otro lado, como bien sabemos el problema económico es muy grave para Grecia, ya que no cuenta con efectivo para poder cubrir sus gastos corrientes, como nóminas o pensiones, lo que podría provocar nuevas agitaciones sociales, lo que a su vez penalizaría la principal fuente de riqueza ahora mismo; el turismo. A este suceso de no poder hacer frente a los salarios y pensiones y de provocar una situación que frene el turismo, se le suma la restricción de capital, lo que provoca que la demanda interna se desplome agudizando todavía más la crisis. El ELA es el único mecanismo que puede mantener a flote a Grecia y un impago al BCE el próximo día 20, significaría como citaba anteriormente el fin del mismo y un problema añadido para el país heleno, que podría enfrentarse a la definitiva salida del euro, con todo lo que ello supone, que no es poco.

Recordemos que Europa financia a tipos muy competitivos a Grecia y que buscar otros acreedores como Rusia o China, implicaría subir el coste de financiación del 2,5% al 7-8%. La presión de una nueva divisa, podría implicar devaluaciones en torno al 50%, como ha sucedido en otras naciones, con inflaciones importantes y desajustes fiscales, que agravaría todavía más la situación en Grecia. En Europa sin embargo, las consecuencias económicas son limitadas, puesto que si llegado el caso, Grecia no pagara ni un solo euro a Europa, no se afectaría la solvencia de los países miembros de la zona euro. Creemos que más allá de las negociaciones y un posible acuerdo, el BCE toma una importancia clave en estos momentos, ya que deberá decidir qué decisiones toma en referencia al ELA y de qué manera calma las posibles tensiones en los mercados de deuda europeos, con los mecanismos establecidos tales como los LTROs, OMT y el QE.

Grecia, comienza a estar descontada en el mercado, como hemos venido explicando, los riesgos sistémicos se van desvaneciendo y se sigue esperando una solución. Las negociaciones seguirán marcando el foco de atención, pero las bolsas poco a poco deberían de descontar la salida de Grecia del Euro como un escenario ya probable, lo que me permite pensar que si finalmente como parece se llega a un acuerdo, los mercados podrían celebrarlo de manera contundente.

Sin embargo, del otro lado del charco esta semana hemos vivido una situación que podría aliviar a la RV americana. Los precios del crudo, tras el rebote que hemos vivido durante los últimos meses, parece que ha decidido capitular y tras perder niveles de soporte, podría volver a la zona de mínimos. No cabe duda de que el rebote ha sido peor de lo esperado, demostrando una absoluta debilidad en los precios de la energía, lo que podría dar más margen a la FED, puesto que los precios del petróleo, el mercado de viviendas y los costes laborales, tienen mucho peso en el cálculo, de los datos de inflación.

Cotización Nasdaq Composite

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Los índices de amplitud, poco a poco se van deteriorando y la debilitada tendencia alcista, sigue su proceso hacia una zona de clara distribución. De momento no se han perdido niveles, pero la posibilidad de un patrón técnico de triángulo ascendente se ha disipado, lo que marca cada día un escenario más complicado para las bolsas americanas, que aún y así siguen técnicamente alcistas. La pérdida de los 2.040 puntos en el futuro del SP 500, marcaría una zona de control, que nos permitirá abrir posiciones cortas, como vengo manteniendo desde hace semanas.

De momento, el mercado sigue expectante a las últimas negociaciones entre Grecia y el Eurogrupo con un renovado optimismo, tras el viaje de ida y vuelta que hemos visto esta semana, que nos permite pensar que la próxima semana, haya acuerdo o no, los mercados se enfrentarán a una nueva etapa, en la que la volatilidad una vez más seguirá siendo el buque insignia de la actual tendencia alcista de las bolsas globales. Y yo, para bien o para mal, ¡no me lo pienso perder!


Gisela Turazzini
CEO, Blackbird