Juan Ignacio Crespo, analista independiente, comenta la actualidad económica y política marcada por Grecia, China, la Fed y el proceso electoral español. 

En su último libro “Cómo acabar de una vez con todas con los mercados” usted hacía una reflexión sobre cómo los mercados necesitan a los gobiernos y viceversa. Precisamente estos días estamos viendo cómo afecta la negociación político-económica de Grecia a los mercados. En este sentido, ¿qué implicaciones podría traer que Grecia respondiera “no” al referéndum?

Los mercados y los gobiernos se necesitan mutuamente y, si el gobierno griego lo hubiera tenido en cuenta desde el principio, le habría ido mejor porque, aunque Grecia tiene una deuda enorme, en el mapa mundial hay un exceso de ahorro enorme e, incluso la deuda griega la necesitan los mercados o la necesitarán en algún momento. De hecho, a pesar de lo impagable que parece esta deuda, hay hedge funds que invierten en el capital de los bancos, que tiene un riesgo parecido.

No obstante, yo creo que en el referéndum saldrá un “sí” muy ajustado, lo que dejará al gobierno griego en evidencia. Además, incluso si sale un “no” le costará seguir, pues Tsipras está mandando un mensaje de que en 48h después de la consulta llegarán a un acuerdo con sus acreedores. Pero con el “no”, el BCE podría incluso cortarles la línea de liquidez de emergencia y los acreedores podrían no querer seguir negociando con ellos después de todo lo que ha pasado.

¿Quedaría abocada a un “Grexit”?
Mantengo la tesis de que Grecia se mantendrá en el euro y se seguirá negociando con ella, podrían tener que encontrar algún mecanismo o rueda de entrada para pasar a otro interlocutor. Mientras, los mercados están asombrosamente tranquilos con todo esto, pero un “no” podría llevar a que la gente a vender todo lo que consideren riesgo o que se asimile a Grecia, como la deuda de los países del sur de Europa. Pero a la vez Mario Draghi está con su cañonera que vale un millón de euros y si se ponen en marcha las OMTs, el BCE tendría entre 1 y 2 billones de euros disponibles y a ver quién se atreve a enfrentarse con ese armamento.

Si España pierde confianza, le costará más financiarse y, con un 100% de deuda sobre el PIB, la clave está ahora en que podamos renegociar esta deuda… ¿Vamos a seguir financiándonos cómodamente?
Ahora estamos en unas condiciones cómodas para financiarnos teniendo en cuenta que están subiendo los tipos. Pero España creo que se va a ver afectada muy ligeramente por un “no” en el referéndum griego, aunque todos nos vamos a ver afectados, pues esto está coincidiendo con la inestabilidad de China. Pero la deuda de España tiene un seguro de riesgo que es Mario Draghi.

¿Cree que el plan QE del BCE está insuflando la burbuja de la renta fija y podría iniciarse en este mercado la segunda recesión que usted contempla que puede llegar en 2016-2017?
Podría ser. La mecha tiene que ser una mentira, como lo fue en la crisis de los emergentes del 97-98 con la mentira de la reserva de Tailandia, o la crisis de la zona euro, que se inició cuando Grecia mintió con su nivel de déficit, o en la bolsa americana en 2001 cuando mintió Enron… no se me ocurre cuál puede ser la mentira que puede hacer arrancar la próxima recesión, pero yo no comparto la idea de una burbuja en la renta fija, pues si es una burbuja lo es desde hace 33 años, pues desde los 1982 están cayendo los tipos. Yo lo veo de otra manera: hay tanta liquidez en el mercado que hace bajar la rentabilidad de todos los activos.

Hay una situación muy peligrosa, porque me sobra este QE de Draghi y también el QE3 de la Fed. Hay que recordar que Draghi ya hizo un QE, aunque rarito, a través de préstamos a los bancos. Por tanto, no hacía falta este QE, excepto para defender la zona euro.

Pero el dinero que el BCE dio a los bancos, ¿llegó a la economía real?
No llegó, pero sirvió para estabilizar la zona euro. No mejoró en gran cosa la situación, pero evitó una ruptura de la zona euro y una depresión.

La Comisión Europea ya nos ha avisado de que España no complicará con el objetivo de déficit del 4,2% para este año y del 2,8% para 2016. Para cumplir con estas metas, ¿cuál sería el ajuste que tendría que hacer España?
30.000 millones entre 2015 y 2016, que se tiene que conseguir por aumento de los ingresos y reducción de los gastos pero, como 2015 es año electoral, no va a haber reducción de gastos, así que, se pasará todo a 2016 y conllevará un ajuste tan grande que podría provocar una recesión. Es peligroso, a no ser que el gobierno que salga de las urnas lo atrase también, aunque hay elementos en el panorama internacional que podrían apoyar esta recesión si se complican las cosas: caída del precio de las materias primas que impactará en el crecimiento de China y los emergentes, y lo complicado que parece que EEUU siga creciendo después de 6 años consecutivos. En el segundo semestre de 2016 se podría iniciar una segunda recesión, según mis previsiones. 

Se espera que la Fed empiece a subir tipos este segundo semestre, ¿cree que lo hará de forma gradual para no provocar un shock en el mercado?
Aunque sea gradual, los mercados son muy histéricos y, como se han acumulado grandes plusvalías con los bajos tipos de interés, siempre habrá tente que esté deseando iniciar un proceso de ventas.

A los emergentes les viene fatal esto porque tinen 7,5 billones de deuda en dólares y sus monedas se han debilitado muchísimo, por lo que todo se complica.

¿Qué puede suponer la reducción del IRPF para el bolsillo de los españoles y para las arcas públicas?
No me da ni frío ni calor porque era esperable en año electoral y porque los cálculos pueden ser equivocados. Lo que importa es la tendencia y la tendencia es de crecimiento fuerte este año, por lo que los ingresos irán bien.

Quizás ante más renta disponible consumimos más y, precisamente en el primer trimestre el crecimiento del PIB español se apoyó especialmente en consumo interno. ¿Es sano crecer así?
Si sólo se apoya en consumo interno, no, porque acabamos importante más de lo que exportamos y acabamos con desequilibrios. Lo que pasa es que las exportaciones españolas van bien con el euro débil o fuerte.

El paro acumula cinco meses de caídas consecutivas pero, ¿hay mucho que hacer?
Sí, hay mucho que hacer, aunque no podemos olvidar que en España el “pleno empleo” es un 8% de desempleo, por lo que España no va a tener nunca una situación mejor de empleo que en 2007 y no bajó del 8%.

De cara a las elecciones generales españolas, ¿nos debería asustar el ascenso de partidos emergentes porque puedan no realizar los ajustes necesarios?
Llegue el partido que llegue al poder, continuaremos con la senda de punto arriba punto de déficit. España es un país sensato y seguiremos en la senda de la integración europea y del crecimiento de políticas probadas.