Añadir Estrategias de Inversión en Google

José Luis Cava utiliza dos citas inspiradoras, una de Michael Jordan y otra de Javier Milei, para reflexionar sobre la actitud que, a su juicio, debe adoptar un inversor o especulador. El experto sostiene que el éxito en los mercados requiere esfuerzo, disciplina, capacidad crítica y una actitud combativa frente a las narrativas dominantes. En este sentido, destaca la frase de Jordan: “Puedo aceptar el fracaso, pero lo que no puedo aceptar es no intentarlo”, así como la de Milei: “No he venido acá para guiar corderos. He venido acá a despertar leones”.

A partir de estas ideas, el analista examina el comportamiento del ETF tecnológico XLK, que, según explica, ha subido un 56,5% desde los mínimos marcados entre finales de marzo y comienzos de abril de 2026. Cava pone el foco en los datos de sentimiento de mercado y subraya que, pese a esa fuerte recuperación, el porcentaje de inversores bajistas apenas ha disminuido y el de alcistas solo ha aumentado ligeramente. Para el experto, esto demuestra que muchos participantes han permanecido al margen de la subida y continúan siguiendo la opinión predominante en lugar de actuar de forma independiente.

Según explica, buena parte de esos inversores optaron por refugiarse en fondos monetarios para obtener una rentabilidad ligada a los tipos de interés, renunciando a la revalorización experimentada por el sector tecnológico. Por ello, insiste en la necesidad de cuestionar el consenso y desarrollar un criterio propio.

Desde el punto de vista técnico, Cava considera que la tendencia del XLK sigue siendo claramente alcista. Señala que el movimiento reciente se ha producido tras una figura de consolidación que identifica como una “pauta plana”, estructura que, en su experiencia, suele anticipar nuevos avances. En consecuencia, afirma que “la tendencia dominante, la tendencia subyacente es alcista” y que el escenario más probable pasa por nuevas subidas tras eventuales correcciones.

Para reforzar su tesis, el analista compara la situación actual con la evolución del Nasdaq antes del máximo de marzo de 2000. Aunque reconoce las similitudes que algunos observan con una burbuja tecnológica, sostiene que la estructura actual es más propia de una continuación de tendencia que de la formación de un techo de mercado.