“Estamos empezando a ver cómo los planes de estímulo empiezan a remitir, unas medidas cuyos efectos han dado semestres muy positivos con claros síntomas de crecimiento como en Alemania ó EE.UU”, reconoce Gonzalo Rengifo, director general de Pictet Funds para Iberia y Latam, quien reconoce que la situación cambia en el segundo semestre con datos de crecimiento mucho más moderados”.

El mercado “está pendiente de los datos macroeconómicos, hay mucha volatilidad y no hay una tendencia clara. Una semana nos encontramos con problemas de colocación de deuda de periféricos y otra semana no hay problemas”, explican desde Pictet.

Rengifo cree que “la hoja de ruta en países desarrollados será de crecimientos mucho más moderados de los que hemos tenido en el primer semestre mientras que en las regiones emergentes todo funciona y si que tenemos consumo privado, un mercado de crédito a nivel privado que funcionan y con un nivel de endeudamiento muy reducido”.

En Europa las dudas llegan de nuevo de la mano de las economías periféricas. En lo que respecta a la economía portuguesa, este experto señala que “si algo tiene de positivo es que no nos da ninguna sorpresa”. En los últimos años, “ha tenido un crecimiento bastante débil aunque está haciendo sus deberes, está recortando gastos pero se está viendo involucrado en el riesgo periférico, Grecia ha contagiado al resto”. “En Portugal existe poco crecimiento, no hay consumo y tiene que hacer un proceso de desapalancamiento muy importante, lo que significará subida de impuestos, no vemos una salida clara, no existe ningún dato que haga pensar que va a dar un cambio a la situación: tiene que reducir deuda, reducir gasto lo que supone menos consumo y menos inversión, van a pasar años difíciles”, reconoce Rengifo.

En el caso de la renta fija española “existe un problema claro de liquidez pero no de solvencia”. Como reconoce esta experto, “depende de si hay más o menos tensiones en el mercado si te cuesta más o menos”.” El mercado exige pagar más caro la deuda para colocarla, pero en ningún momento se pone en duda la solvencia y el pago de la deuda. Desde el punto de vista del inversor, creemos que la deuda pública no es el mejor activo para estar invertido y porque existen otros activos que dan mejores oportunidades y menos sustos”, apunta.

 

La evolución general de los fondos se puede calificar “de dispar”. Y es que como asegura Rengifo, “los fondos nacionales están dando datos negativos, sigue saliendo dinero de fondos aunque hay que tener en cuenta que la situación del mercado español y sobre todo por la reestructuración de las cajas de ahorro, se está dando un empuje hacia la captación de los depósitos”. A nivel internacional, “los inversores están seleccionando bien en qué tipo de idea de inversión dirigirse. El papel de fondos extranjeros es un papel predominante en el mercado”.

En lo que respecta a los mercados emergentes, “si el inversor quiere participar de los crecimientos de emergentes, existe dos regiones donde estamos muy positivos, tanto Asia como Latinoamérica”, explican desde Pictet. Una propuesta muy importante es hacerlo a través de renta fija, “estamos hablando de deuda que emiten estados que tiene muy poco apalancamiento y que tienen una situación financiera muy buena por lo que hay muy bajo riesgo de impago”.

Cuando hablamos de pequeñas compañías hablamos de países desarrollados. Rengifo explica que “los precios que tienen estas compañías son muy interesantes, estamos convencidos que hay muy buenas oportunidades, los mercados europeos y japoneses vemos buenos precios y donde aun existe mucho recorrido”. No obstante, “hay que recordar al inversor que invertir en medianas y pequeñas compañías es un mayor nivel de riesgo pero también hay que recordar que en los últimos tres años han hecho sus deberes, tienen márgenes muy interesantes y sin problemas de financiación”. Por ello, desde Pictet proponen como alternativa interesante •mirar hacia una estrategia de ponerse corto/largo que ponen a disposición del inversor estar cortos en empresas que no gustan y largos en empresas que gustan”. Ello -continúa- “significa tener una participación activa en el mercado de smallcaps, lo que hace es consumir un 30% de la volatilidad y un nivel de participación muy importante cuando sube y un nivel de protección cuando el mercado baja”.

Los inversores tienen que cambiar el chip en la asignación de activos. “Hay que ser muy selectivos a niveles de compañías y a nivel de industrias. Hay ciertas industrias con una dinámica independiente de la situación macroeconomía y estas son aquellas que hay que diferenciar”, explica. Desde Pictet aconsejan hacerlo “desde una inversión temática, hay que hacer un selectivo de aquellas industrias que se enmarcan en sectores”. Como ejemplo, este experto señala “el buen comportamiento de los medicamentos genéricos que están creciendo a niveles del 20% mientras que las marcas farmacéuticas crecen a ritmo de 4% mientras que los gobiernos están reduciendo la inversión”.