En cuanto a las cuentas presentadas en el sector financiero, Soledad Pellón, estratega de mercados de IG Markets, hace hincapié en la divergencia en las provisiones que han hecho grandes y pequeños pues, "mientras la banca mediana y pequeña ha hecho un mayor esfuerzo para aprovisionar durante el primer trimestre, los grandes están posponiendo esas dotaciones, no sabemos por qué”.


Además, en Sabadell “hay cierta incertidumbre sobre si tiene dotados ya los activos de la CAM”. No obstante, “los bancos están superando las previsiones de beneficios, lo que es positivo, aunque los valores se dejan arrastrar por la difícil situación de la economía española, más que por la repercusión de sus cuentas”. Sin embargo, “bancos, como Santander, se están intentando alejar de la economía doméstica y, de hecho, esta entidad ha presentado un informe indicando que su exposición a España era menos del 13% de su cartera, mientras que a Latinoamérica es superior al 50%”.

Técnicamente, “si el Ibex 35 pierde los 7.000 puntos, podría perder también esa zona de suelo que parece que se está formando en los mínimos de 2009”. Y, en caso de perder los mínimos de 2009, “nos iríamos a los 5.500 puntos”. Todo dependerá “de cómo evolucione la deuda. Además, la mejora de la prima de riesgo en estos días responde al cierre de posiciones cortas de Hedge Funds, y no por un cambio del sentimiento”.

Sin embargo, la experta defiende “que no se están mirando los fundamentales de las compañías. Por ejemplo, que algunas casas de análisis den un precio objetivo a Santander de 4,5 euros sólo puede responder a que temen que haya una quita en la deuda española porque, por fundamentales de la compañía no se justifica”.

El FMI urge al gobierno español a ayudar al sector financiero con dinero público, para evitar el contagio que puede suponer hacerlo con dinero de las entidades sanas, y a crear un ‘banco malo’. Para Pellón, la filtración de este informe responde a “que se les quiere poner las pilas a los bancos españoles, haciendo especial hincapié en Bankia, entidad a la que le da un toque tras no salir adelante sus negociaciones con CaixaBank y teniendo en cuenta que no tiene capacidad para absorber bancos más pequeños”.

¿Y el banco malo? “es una muy buena opción para ganar confianza, pues se reconocería toda la exposición al sector inmobiliario”. Sin embargo, “a cargo de quién se haría este ‘banco malo’. Se habla que a cargo del Fondo de Rescate, lo que evitaría el rescate del país, aunque no creo que se lleve a cabo”.

Del último informe del FOMC, Pellón destaca “que Bernanke ha dejado la puerta abierta a una nueva ronda de medidas cuantitativas en caso de que la economía americana la necesite”.

Si estamos intentando buscar una estrategia a largo plazo, Pellón indica que “BBVA, Santander, Bankinter y Técnicas Reunidas cotizan a precios atractivos”. Y, para el corto plazo “podríamos apostar por la devaluación del yen frente a otras divisas fuertes, como el dólar canadiense”.