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¿Cómo está cambiando el papel de la fabricación a terceros (CDMO) en la cadena de valor global del sector salud?

Beatriz de Zavala: El papel de las compañías de desarrollo y fabricación por contrato, conocidas como CDMO, está evolucionando hacia una posición cada vez más estratégica dentro del sector farmacéutico.

Las grandes farmacéuticas externalizan cada vez más sus procesos de fabricación para concentrar sus recursos en la investigación y el desarrollo (I+D), así como en el lanzamiento de nuevos productos. Esta tendencia convierte a las CDMO en socios industriales clave. De hecho, es cada vez más habitual observar cómo las grandes compañías venden activos industriales con el objetivo de ganar flexibilidad y eficiencia.

En este contexto, las CDMO pasan a desempeñar un papel fundamental como socios capaces de aportar capacidad productiva, calidad y rapidez de ejecución.

A esta dinámica se suman otras tendencias estructurales. Por un lado, el fuerte crecimiento de los medicamentos biológicos y biosimilares está incrementando la necesidad de procesos de fabricación complejos en condiciones estériles, especialmente en las fases de llenado y acabado, conocidas como fill and finish.

Por otro lado, el desarrollo de terapias cada vez más avanzadas en áreas como la oncología, las enfermedades raras o las nuevas plataformas biotecnológicas está elevando el grado de especialización técnica requerido.

En consecuencia, las CDMO ya no aportan únicamente capacidad productiva, sino también conocimiento técnico, elevados estándares de calidad y rapidez de ejecución. De este modo, se están consolidando como piezas esenciales de la cadena de valor global del sector salud.   

Dentro de este escenario, ROVI se encuentra muy bien posicionada, ya que se ha especializado precisamente en los procesos de llenado y acabado en condiciones asépticas, especialmente para jeringas precargadas, viales y cartuchos.   

Además, la compañía cuenta con una trayectoria muy sólida y está invirtiendo en la ampliación de su capacidad para acompañar el crecimiento de la demanda. Todo ello nos permite consolidarnos como un socio industrial de referencia dentro de esta nueva configuración de la cadena de valor farmacéutica.  

¿Qué peso tiene actualmente el negocio CDMO dentro del crecimiento de Rovi?

Beatriz de Zavala: El negocio CDMO es uno de los principales motores de crecimiento de ROVI y esperamos que sea el más relevante durante los próximos años. 

La compañía está invirtiendo de forma significativa para ampliar su capacidad de fabricación de inyectables de alto valor añadido. De cara a 2030, ROVI comunicó, durante su Capital Markets Day de marzo de 2025, que prevé que sus ingresos operativos se multipliquen entre 1,5 y 1,8 veces, impulsados principalmente por el negocio de fabricación para terceros.  

Nuestra ambición es clara: duplicar las ventas del negocio CDMO hasta alcanzar aproximadamente los 700 millones de euros en 2030. Este objetivo está vinculado al esfuerzo inversor que estamos realizando tanto en capacidad como en tecnología, con el propósito de posicionarnos como uno de los referentes mundiales en procesos de llenado y acabado, o fill and finish, especialmente en formatos como jeringas precargadas, viales y cartuchos.  

No solo esperamos que el negocio de fabricación para terceros aumente sus ingresos, sino también que adquiera un peso cada vez mayor en la rentabilidad del grupo.

¿Cómo están reforzando su posicionamiento en el negocio de fabricación de inyectables?

Beatriz de Zavala: Llevamos mucho tiempo presentes en el negocio de fabricación para terceros. A lo largo de los últimos años hemos reforzado nuestro posicionamiento en la fabricación de inyectables mediante una doble vía.

Por un lado, en el ámbito orgánico, seguimos ampliando nuestras plantas en España, incorporando nuevos formatos de llenado. Actualmente contamos con capacidad para fabricar jeringas precargadas, viales y cartuchos, y estamos añadiendo nuevas líneas de ensamblaje. Estas inversiones nos permiten ganar flexibilidad, aumentar nuestra capacidad productiva y adaptarnos con mayor agilidad a una demanda cada vez mayor.

Por otro lado, en el ámbito inorgánico, hemos dado un paso clave con la adquisición de una planta de fabricación de inyectables en Phoenix, Estados Unidos, a través de ROIS Phoenix. Esta operación nos permite entrar en el principal mercado farmacéutico mundial y ampliar nuestras capacidades industriales.

La combinación de estas iniciativas nos sitúa actualmente en una posición muy sólida. Contamos con la infraestructura, la presencia geográfica y la trayectoria necesarias para consolidarnos como un actor global de referencia en la fabricación de inyectables.

Como señalaba al comienzo, se trata de un negocio cada vez más global, pero también cada vez más competitivo.

¿Cuáles son las principales ventajas competitivas de la compañía en fabricación de inyectables y jeringas precargadas?

Beatriz de Zavala: nuestras principales ventajas competitivas se sustentan en cuatro pilares: la capacidad industrial, el know-how, la experiencia y la calidad.

En primer lugar, contamos con una red industrial muy sólida y completamente integrada, formada por cinco plantas situadas en Europa y Estados Unidos que cubren toda la cadena de valor de los productos inyectables.

Disponemos de capacidades que abarcan desde la producción del principio activo para vacunas de ARNm hasta los procesos de llenado, inspección y ensamblaje, es decir, las distintas fases de fill and finish. Además, trabajamos con diferentes formatos, como jeringas precargadas, viales y cartuchos.

La reciente incorporación de nuestra planta de Phoenix, en Estados Unidos, nos permite estar presentes en el mercado estadounidense y ampliar nuestras capacidades en productos de alta complejidad, como los viales citotóxicos y los procesos de liofilización.

En segundo lugar, destacaría nuestra especialización y nuestro know-how en los procesos de llenado y acabado en condiciones asépticas. Se trata de un segmento técnicamente muy exigente y con elevadas barreras de entrada. Durante los últimos años hemos seguido ampliando nuestras capacidades y la gama de servicios que ofrecemos, entre ellos el ensamblaje de dispositivos. Nos estamos especializando especialmente en soluciones que facilitan la administración de medicamentos inyectables mediante autoinyectores o plumas.

En tercer lugar, destacaría nuestro track record, es decir, nuestra experiencia. En los últimos años hemos más que duplicado nuestra capacidad en el negocio CDMO de fabricación para terceros. También hemos alcanzado un hito muy importante para nosotros: la aprobación de todas nuestras plantas por parte de la FDA y de las principales autoridades regulatorias internacionales.

Esto es fundamental en nuestro sector, porque genera confianza y nos posiciona como un socio fiable y de largo plazo para las grandes compañías farmacéuticas.

Por último, destacaría nuestra agilidad operativa, estrechamente vinculada a la calidad. Al ser una organización de menor tamaño que algunos de nuestros competidores, somos capaces de tomar decisiones con rapidez, adaptarnos con flexibilidad a las necesidades de los clientes y ejecutar los proyectos de forma eficiente, sin renunciar a los estándares más exigentes de calidad y cumplimiento regulatorio.

Todo ello nos ha permitido mantener un excelente historial de cumplimiento y desempeño operativo, sin incidencias relevantes en materia de calidad. Creemos que la combinación de estos pilares nos sitúa en una posición muy competitiva dentro del mercado global de fabricación de productos inyectables.

¿Qué papel juegan los biosimilares y la heparina de bajo peso molecular en la estrategia de crecimiento?

Las heparinas de bajo peso molecular y, especialmente, nuestro biosimilar de enoxaparina constituyen uno de los principales motores de crecimiento dentro de la estrategia de ROVI.

La compañía cuenta con dos productos en este ámbito: la bemiparina, fruto de nuestra propia investigación, y el biosimilar de enoxaparina. Nuestra presencia en el mercado de las heparinas desde la década de 1950 nos ha permitido adquirir un conocimiento muy profundo tanto del producto como del mercado. Actualmente, estos medicamentos están presentes en más de 60 países, lo que nos sitúa en una posición muy competitiva y relevante dentro del sector.

Nuestra apuesta por el mercado de las heparinas de bajo peso molecular nos ha llevado a realizar un importante esfuerzo inversor para avanzar en la integración vertical de la cadena productiva. El objetivo es seguir reforzando la eficiencia operativa y optimizando nuestra estructura de costes, con el fin de preservar la competitividad y mejorar la rentabilidad del negocio.

Una parte de esta inversión está vinculada al proyecto Glycopepton Biotech, una joint venture orientada a lograr una mayor integración y autosuficiencia en la producción de heparina cruda. Este proyecto nos permitirá diversificar el suministro de materias primas, reducir la dependencia de proveedores externos, mitigar la volatilidad de los costes y mejorar la trazabilidad del producto. De este modo, reforzaremos la resiliencia de nuestra cadena de suministro y contribuiremos a la creación de valor a largo plazo.

Por otro lado, los biosimilares también desempeñan un papel relevante en nuestro negocio CDMO, ya que representan una de las categorías de productos que fabricamos en nuestras plantas.

Confiamos en que la creciente demanda mundial de capacidad productiva para medicamentos biológicos y biosimilares, junto con la complejidad técnica y regulatoria asociada a estos productos, refuerce el atractivo de nuestra propuesta de valor. Esto debería generar oportunidades importantes para continuar ampliando nuestra cartera de clientes y proyectos.

¿Qué importancia tiene la innovación industrial y tecnológica en la evolución del pipeline?

Victoria López-Belmonte:  La innovación es un pilar clave de la estrategia de ROVI, especialmente a través del desarrollo de nuestro pipeline, que se apoya en la tecnología ISM®.

En este sentido, los principales avances se centran en Letrozole SIE y en la formulación trimestral de risperidona. Ambos productos están orientados a mejorar la eficacia clínica, favorecer la adherencia al tratamiento y ofrecer un mejor perfil de tolerabilidad frente a las alternativas disponibles actualmente en el mercado.

En el caso de Letrozole SIE, completamos con éxito el estudio de fase I en 2025, con resultados muy positivos. La principal conclusión es que una administración trimestral de 225 miligramos permite alcanzar una supresión de estrógenos superior a la obtenida con el tratamiento oral estándar diario.

Estos resultados nos permiten avanzar hacia el ensayo clínico de fase III, en el que buscamos demostrar una mejora real en criterios clínicos relevantes, como la supervivencia libre de progresión, así como confirmar un mejor perfil de tolerabilidad gracias al mantenimiento de unos niveles plasmáticos más estables.

Por otro lado, el desarrollo de la risperidona trimestral también está progresando de forma muy positiva. Los resultados de fase I confirman que esta formulación permite alcanzar niveles terapéuticos desde el primer día, sin necesidad de dosis de carga, tratamientos orales concomitantes ni una estabilización previa con una formulación mensual.

Se trata de una característica diferencial que supone un avance muy relevante en términos de predictibilidad clínica y comodidad para el paciente. El siguiente paso será avanzar hacia la fase III, con el objetivo de obtener una indicación similar a la de Okedi® y ampliar así nuestra plataforma de liberación prolongada en el ámbito de la psiquiatría.

En definitiva, diría que la innovación impulsa la evolución de nuestro pipeline y refuerza la posición competitiva de ROVI a largo plazo.

¿Cómo está evolucionando la capacidad productiva y qué papel juega en el crecimiento futuro?

Victoria López-Belmonte: La expansión de la capacidad productiva de ROVI es otro de los pilares clave de nuestra estrategia de crecimiento. Desde 2025, el área de fabricación para terceros cuenta, además, con una entidad propia, denominada ROIS, que refuerza su posicionamiento dentro del grupo.

La compañía está realizando importantes inversiones para ampliar sus capacidades industriales en España. Durante 2025 y 2026 se han incorporado nuevas líneas con capacidad para producir jeringas precargadas y cartuchos. Asimismo, entre 2026 y 2027 se pondrán en marcha nuevas líneas de ensamblaje, que permitirán reforzar y ampliar nuestra oferta de servicios.

Además, como ha comentado anteriormente Beatriz, la adquisición de la planta de Phoenix, en Estados Unidos, ha supuesto un paso relevante en nuestra expansión internacional y ha contribuido a consolidar a ROVI como un actor global en el negocio de fabricación para terceros.

De cara a 2027, prevemos alcanzar una capacidad productiva de entre 690 y 880 millones de jeringas precargadas, entre 85 y 110 millones de cartuchos y entre 140 y 180 millones de viales.

Esta ampliación de la capacidad nos permitirá responder a la creciente demanda y consolidar el posicionamiento de ROVI como socio global de referencia en la fabricación de productos inyectables.

¿Qué relevancia tiene la expansión internacional dentro de la estrategia de Rovi?

Victoria López-Belmonte: Nuestro objetivo es avanzar hacia un modelo cada vez más global, tanto en el negocio de fabricación para terceros como en el de especialidades farmacéuticas.

En este sentido, durante los últimos años hemos dado pasos muy relevantes. Por un lado, la adquisición de la planta de Phoenix marcó un punto de inflexión para la compañía, ya que nos permite tener presencia directa en Estados Unidos, el mayor mercado farmacéutico del mundo, y situarnos más cerca de nuestros clientes globales. Además, ROVI presta servicios de fabricación para terceros a escala mundial. De hecho, más del 90 % de las ventas de este negocio se generan fuera de España.

También contamos con una presencia consolidada en Europa, donde disponemos de siete filiales, y distribuimos nuestros productos mediante acuerdos con socios en más de 60 países.

Todo ello se refleja ya en nuestro perfil de ingresos: actualmente, más del 60 % de las ventas de ROVI procede de mercados internacionales, y esperamos que este porcentaje continúe aumentando durante los próximos años.

En conclusión, la internacionalización no solo amplía nuestra base de clientes, sino que también refuerza nuestra visibilidad, diversifica los riesgos y nos posiciona como un socio industrial de alcance global.

¿Qué mercados o regiones ofrecen mayor potencial de crecimiento en los próximos años?

Victoria López-Belmonte: Actualmente, estamos especialmente ilusionados con el potencial que representa Estados Unidos dentro de nuestra estrategia de crecimiento. La adquisición de la planta de Phoenix supone un hito clave, ya que nos permitirá contar con presencia directa en este mercado y consolidarnos como un actor global.

Al mismo tiempo, seguimos identificando oportunidades relevantes en Europa, donde contamos con una presencia consolidada, así como en otros mercados internacionales en los que operamos a través de socios locales.

Nuestra estrategia combina el refuerzo de mercados clave, como Estados Unidos, con una expansión progresiva en Europa, principalmente a través de nuestras filiales, y en otras geografías. Todo ello nos permite diversificar nuestros ingresos y afianzar nuestra posición como socio industrial de referencia a escala global.

¿Cuáles son las principales palancas de crecimiento para los próximos ejercicios?

Las principales palancas de crecimiento de ROVI para los próximos años son tres.

En primer lugar, el impulso del negocio de fabricación para terceros. Como hemos comentado, estamos ampliando nuestras capacidades bajo la marca ROIS para responder a la creciente demanda de productos inyectables de alto valor añadido.

En segundo lugar, destacaría el desarrollo y la expansión de nuestra cartera de especialidades farmacéuticas, con productos como Okedi®, que creemos que será uno de los principales motores de crecimiento de esta área.

En tercer lugar, está el avance de nuestro pipeline, basado en la tecnología ISM®, que nos permitirá continuar desarrollando productos y generando una innovación diferencial.

Rovi aprobó en su junta de accionistas hace apenas dos semanas el reparto de dividendos con cargo a sus resultados del ejercicio 2025 por importe de 49,2 millones de euros, cifra que representa el 35% de su beneficio neto. Con este abono, la compañía completa el dividendo total correspondiente al ejercicio 2025, que asciende a 1,121 euros por acción sumando el dividendo a cuenta de 0,162 euros por acción que ya pagó el pasado mes de noviembre. ¿Cómo prevé que evolucione esta remuneración durante los próximos ejercicios?

En ROVI mantenemos una política de retribución al accionista estable y previsible, con la que buscamos combinar la remuneración al inversor con la reinversión necesaria para impulsar el crecimiento del negocio.

Históricamente, hemos distribuido dividendos de forma recurrente, manteniendo un payout sostenible de alrededor del 35 % del beneficio neto. Consideramos que esta política ofrece un equilibrio adecuado entre una remuneración atractiva para el accionista y la necesidad de continuar invirtiendo en el crecimiento futuro de la compañía.

De hecho, todas las inversiones que estamos realizando —ya sea en la ampliación de la capacidad industrial, la expansión internacional o el desarrollo de nuestro pipeline— tienen un objetivo claro: reforzar la generación de valor a largo plazo y, por tanto, sostener la retribución al accionista.

Seguimos analizando de forma continua las mejores prácticas del mercado y las posibles alternativas que puedan complementar esta política. No obstante, nuestro enfoque sigue siendo claro: mantener una remuneración estable, previsible y plenamente alineada con la creación de valor a largo plazo para nuestros accionistas.