Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG, comenta cómo se encuentran los mercados en general, hace balance sobre la reunión del BCE, y pone énfasis sobre los asuntos que seguir de cerca en estos momentos.
 
Es verdad que no se esperaba nada de esta reunión del BCE. ¿Cómo se pueden tomar los mercados los mensajes de Draghi?

Esta era una reunión con las expectativas muy bajas. Es una reunión que ha trascendido muy poco, porque estaba claro que Draghi no iba a hacer nada. Podría ser que se anunciasen nuevas medidas hacia el mes de septiembre. Lo importante es ver en qué medida repercute el mensaje de Draghi. Recordemos que en la última reunión del mes de marzo, cuando el BCE anunció esta batería de medidas, la primera reacción del mercado fue muy alcista, pero luego cuando Draghi empezó a hablar cerró la puerta a los tipos negativos en Europa y eso hizo que el mercado reaccionase muy mal. Desde luego el hecho de que Draghi viniese a decir que con lo que vimos el 10 de marzo se agotaba ya la generosidad monetaria del BCE no gustó. Desde entonces hemos tenido otras declaraciones de otros miembros del BCE, las actas de aquella reunión, que parece que apuntan a todo lo contrario. Se deja la puerta abierta para que si la situación lo requiere haya tipos de interés negativos o más ampliaciones del QE o estímulos en definitiva. Eso es lo que podría valorar el mercado ahora mismo el que Draghi siguiera manteniendo esa expectativa de que la situación lo requiriese el BCE sería más generoso todavía.

Desde mi punto de vista como herramientas solo les quedan los tipos de interés nominales en negativos y seguir llevando más allá las herramientas que está empleando. Es decir, aumentar más el QE, sobre todo los plazos, hundir más aún la tasa depósitos en negativo, orquestar mega subastas para los bancos. Realmente ya estamos en una situación que ya el mercado está saturado de políticas monetarias. Esto ya no tiene efecto ni sobre los mercados financieros ni sobre la economía real. Hay una saturación ya de políticas monetarias ultraexpansivas y ahora ya eso ya no es un catalizador.

¿Qué impacto podemos ver en el euro-dólar?

De cara al medio plazo creo que va a estar por debajo del 1,13 que hemos visto en los últimos días. Precisamente a raíz de aquella reunión del Banco Central Europeo del 10 de marzo el euro-dólar llegó a tocar mínimos en 1,085 y de ahí se fue hacia arriba. De hecho hasta estar sobre el 1,14. Este repunte del petróleo podría hacer que la inflación suba menos de lo esperado lo cual podría hacer que la Fed subiera tipos más rápido de lo previsto. A mí el 1,13 y 1,14 me parecen una buena oportunidad para vender el par en el medio plazo. En algún momento en los próximo seis o nueve meses vamos a tener al par por debajo del 1,10 incluso en el entorno del 1,05.

Pero luego la Reserva Federal cada vez que cae demasiado el par sale a la palestra como para establecer un nivel de control…

Por supuesto. De hecho el BCE opera de manera parecida. A la Reserva Federal no le interesa que el dólar se vaya para arriba y al BCE tampoco le interesa eso. En ese juego ahora mismo estamos en un lateral. Si nos fijamos desde prácticamente los últimos seis meses estamos muy en la zona de entre el 1,08 y 1,14. Es verdad que es un rango amplio y son seis figuras. Desde mi punto de vista en el medio plazo el euro-dólar está condenado a perder ese lateral, ese 1,08, para buscar el 1,05 e incluso el tema de la paridad. Eso no está tan claro que pase en los próximos seis meses pero desde luego que en los próximos seis meses vayamos a ver en un momento dado al euro-dólar claramente por debajo del 1,13, yo lo veo bastante probable.

También quería hablarle de los riesgos de los mercados europeos como el Bréxit o el tema de Grecia. ¿Esto puede suponer un frenazo para las aspiraciones de las bolsas?

El tema del Brexit lo hemos comentado en alguna ocasión. Sobre todo tiene un fuerte impacto potencial en los activos británicos. En la bolsa inglesa y sobre todo en la libra esterlina. Creo que la cosa va a ir evolucionando en función de lo que marquen las encuestas que se vayan publicando sobre la intención de voto de los británicos. Creo que finalmente el Brexit no va a salir a adelante y los británicos van a votar claramente por la permanencia en la Unión Europea. De tal manera que sí, podría haber un impacto sobre todo si las encuestas dicen que el Brexit gana fuerza, pero mientras no sea así me parece que es más un factor mediático que un factor real. Sobre el asunto de Grecia creo que los mercados están muy saturados y muy cansados con la situación de Grecia. Sabemos que siempre va a haber fricciones, que siempre van a aparecer tensiones, pero finalmente la sangre nunca ha llegado al río. Salvo que pareciese inminente que todo este tercer rescate de Grecia se da la vuelta y está poco menos que impagando la deuda y prácticamente fuera de la UE, las declaraciones que vemos de Grecia, la troika y el FMI me parece que tampoco tienen capacidad para movilizar a los mercados.

Sobre los mercados europeos el Ibex 35 está cerca de su último techo, el DAX lo ha superado y el Eurostoxx también está cerca. ¿Qué podemos esperar ahora para los mercados europeos?

A mí me está sorprendiendo la fortaleza de las bolsas. A mí lo que pasó en la sesión del lunes me pareció muy significativo. En la sesión del lunes el petróleo llegó a caer el 7%. Ni cuando el petróleo cayó tanto las bolsas se mostraron nerviosas. A mí eso me pareció una señal de fortaleza bastante importante. Creo que fue superar definitivamente el DAX los 10.000 puntos para desplegar de nuevo un tramo alcista en el resto de bolsas europeas. El sector bancario sigue fuerte a raíz de la constitución del banco malo italiano. Luego Wall Street sigue muy fuerte y no corrige. Tenemos que el petróleo no ha decaído. El euro-dólar como hemos dicho también tiene capacidad para caer. Los datos macro en China están mejorando y ya se ha perdido el miedo a la ralentización abrupta. Con todo esto creo que en el corto plazo las bolsas europeas están bastante fuertes y tenemos un impulso alcista que nos lleva a subir más de un 8% y parece que tiene más recorrido. Posiblemente en el corto plazo sigamos subiendo.

¿Qué puede explicar este movimiento del crudo alcista? Porque lo cierto es que la reunión en Doha defraudó completamente…

A mí la recuperación del petróleo el lunes me sorprendió. La semana pasada cuando alcanzamos máximos con el petróleo Brent por encima de los 44 dólares se descontaba que en Doha iba a haber un acuerdo de congelación. No se produjo el acuerdo y lo lógico era que la cotización corrigiese adaptándose a una nueva realidad que había descontado de manera equivocada. Alentó mucho la huelga de productores de Kwait, que pasó de bombear 3 millones de barriles a bombear poco más de 1. Eso sirvió para amortiguar la caída del petróleo el lunes y esa caída inicial del 7% se fue disminuyendo. Ahora Irán dice que en el momento en el que ellos alcancen sus exportaciones al nivel previo de las sanciones ellos también se sumarían a un acuerdo de congelación. De tal manera que el mercado está cumpliendo la expectativa de que en el mes de junio Irán cambie su postura y se acoja a participar en una congelación de la oferta. Es decir, el petróleo ha aguantado el efecto negativo de la reunión de Doha y sigue estando en muy buen momento. Creo que el petróleo se mantenga en este entorno de los 45 dólares es un nuevo argumento alcista para las bolsas en el corto plazo.

Ya está comenzando la temporada de resultados y ya han presentado entidades como Bankinter o Sabadell. ¿Qué podemos esperar para el sector bancario?

Con el sector bancario tengo muchas dudas. Si hay un asunto en el que hay diversidad de opiniones de todos los tipos y nadie se pone de acuerdo porque nadie sabe lo que puede pasar es en el sector bancario con los precios actuales. Nadie duda que el sector bancario a medio y largo plazo va a tener grandes problemas y la pregunta es si están descontados ya o no. Ahora está subiendo con fuerza y a medio y largo plazo yo tengo muchas dudas de que siga así. Creo que nada se puede descartar.