El Banco Central alemán estaría a favor de poner fin a las operaciones del Banco Central Europeo de comprar bonos de manera ilimitada de los países con mayores dificultades de la zona euro durante la crisis económica. 

Según avanzaba la agencia Dow Jones citando a una fuente cercana a la operación, el Bundesbank de Alemania estaría a favor de poner fin a las operaciones del Banco Central Europeo, que absorben dinero  para comprar bonos de los gobiernos en dificultades , lo que ayuda a aliviar tensiones en los mercados monetarios de la zona euro.

Es un golpe claro sobre la mesa porque hasta la fecha no estaba claro si existía consenso suficiente en el seno del BCE para frenar este tipo de compras. Es lo que se denomina la 'esterilización' de estas operaciones. 

Según apunta Bloomberg, el BCE realizó operaciones semanales para absorber alrededor de 180 millones de euros de la liquidez creada a través de la compra de bonos del gobierno desde el año 2010 dentro del Programa de Mercados de Valores ya finalizado.

Tal medida, que tendría el efecto de aumentar la liquidez en el sistema bancario, estaría destinado a suavizar la reciente volatilidad en los mercados de dinero, dijo esta persona.

El BCE ha fracasado durante las últimas dos semanas para esterilizar las compras en una señal de que los bancos pueden ser reacios a aparcar la liquidez en el banco central con sede en Fráncfort cuando las tasas del mercado suben.

Esto es, los costos de los préstamos interbancarios a un día subieron por encima de la tasa de interés de referencia del BCE del 0,25 por ciento este mes, el aumento de hasta un 0,36 por ciento el pasado  20 de enero. La tasa de interés interbancaria se redujo a 0,16 por ciento este jueves.

Esta noticia se produce en el día en el que hemos conocido que la inflación cayó inesperadamente hasta el 0,7% en la Unión Europa a cierre del mes de enero, lejos del objetivo del 2% que tiene fijado el BCE. 

Es un planteamiento que ya viene de lejos. De lo que se trata, en definitiva, es de mantener esa compra de deuda de los países con altas primas de riesgo, como es el caso de España, pero con el fin de evitar un impacto sobre los precios en la zona euro, el organismo plantea comprar de forma 'esterilizada' bonos de los estados. 

La esterilización en la compra de bonos consiste en que el BCE drenará de otras partes del sistema monetario la misma cantidad de dinero destinada a adquirir deuda. Así, el banco central intentará evitar que los precios suban al contener la oferta de dinero en el mercado. El objetivo, cumplir su mandato único de situar la inflación en el umbral del 2%.