A priori, es evidente que la divisa británica se encuentra sometida a una gran presión.  La situación en el Reino Unido genera bastante incertidumbre y nos encontramos con varios frentes abiertos que están propiciando la venta de libras.

A nivel político, el liderazgo de Theresa May está en sus horas más bajas y la posibilidad de un relevo dentro de su propio partido es una opción que no es en absoluto descartable. Los últimos atentados y el incendio Torre Grenfell no sólo le ha pasado factura a nivel reputacional, sino que ha dado más fuerza al partido laborista y se empiezan a cuestionar la conveniencia de las políticas de austeridad actuales.

Por otra parte, después de las últimas elecciones y el discurso de la Reina que tendrá lugar en el día de hoy, tenemos un parlamento fragmentado a expensas de un posible acuerdo entre los Torys y el Partido Unionista Democrático (DUP) a lo que habría que añadir, el inicio de las negociaciones con la UE para ultimar los términos de la desconexión con Europa, que, por otra parte, todavía no están nada claras…

Y si nos fijamos en datos puramente fundamentales, los efectos del Brexit empiezan a ser latentes y a pesar de que la tasa de desempleo se ha mantenido sin cambios en el último mes, lo preocupante han sido la caída del consumo y los salarios unido a un repunte de la inflación, situándose en el 2.9%, por lo que la disminución del poder adquisitivo se empieza a percibir y una subida de tipos en un futuro, no es descartable, a pesar las declaraciones del Gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney indicando lo contrario.

Con este escenario, ¿qué podemos esperar de la libra?

En el corto plazo ha sufrido un castigo severo después de los comicios del pasado día 8 y de testear la resistencia de 1.30 ha pasado a perforar el primer nivel de importancia 1.275, por lo que la presión vendedora podría perfectamente continuar hasta niveles de 1.255 donde la media móvil de 200 sesiones podría ejercer de soporte.

 

 

 

En el largo plazo, el devenir de la libra dependerá de los acuerdos de la salida y de la situación política interna del país. Las desavenencias dentro del partido conservador y si los laboristas continúan fortaleciéndose podría suavizar los términos del Brexit y veremos si el BoE se atreve a empezar a normalizar su política monetaria. Recordemos que, en la última reunión, el resultado fue ajustado, habiendo tres votos en contra de mantener los tipos en mínimos, por lo que no sería descartable en un futuro.

Desde un punto de vista técnico, observamos que en el momento que el par perfora el nivel de 1.40 (niveles que no se veían desde 1985, hace más de 3 décadas) el movimiento bajista es del mismo tamaño que el último movimiento lateral  (recuadro naranja), por lo tanto, desde ibroker/Clicktrade creemos que en caso de que no perfore los mínimos anuales, el objetivo alcista sería que el GBP/USD tenga una regresión a la media (1.40) coincidente con el nivel que actuó como  soporte en el pasado y ahora deberá actuar como resistencia y objetivo del movimiento alcista.