Los principales índices de la bolsa de Nueva York suben en la apertura de la sesión, ampliando las ganancias experimentadas en la jornada de ayer, en la que Wall Street registró la mayor subida porcentual desde agosto de 2015, una vez reducidos los temores a una guerra comercial entre EEUU y China.

Apertura al alza en Wall Street después de que ya se apuntase subidas en la jornada de ayer, una vez disipados disipan los temores a una posible guerra comercial entre EEUU y China, que llevaron al Dow Jones a avanzar un 2,84%, al S&P 500, un 2,72% y al Nasdaq, un 3,26%. Así, los tres principales índices estadounidenses registraron su mayor subida porcentual desde agosto de 2015.

Tras la entrada en vigor de los aranceles a las importaciones de acero y aluminio en EEUU, y la intención del presidente Donald Trump de imponer sanciones comerciales al gigante asiático, Wall Street prestó atención a versiones que apuntan a negociaciones entre Washington y Pekín.

El pasado fin de semana, The Wall Street Journal informaba sobre el inicio de negociaciones entre ambas potencias para que China abriera sus mercados a las empresas extranjeras. Ayer, Financial Times decía que el país asiático estaba dispuesto a abrir su sector financiero al exterior y a comprar más semiconductores a empresas estadounidenses.

Además, el primer ministro de China, Li Keqiang, manifestó que su país y EEUU deberían mantener las negociaciones y reiteró sus promesas de facilitar el acceso a las empresas estadounidenses al mercado chino y que China tenía la intención de luchar para evitar una guerra comercial.

Los analistas de Link Securites señalan que “todas estas noticias redujeron los temores de los inversores en relación a un posible estallido de una guerra comercial a gran escala, escenario que podría acabar con la recuperación económica y provocar una nueva crisis global”.

En cuanto a las referencias macroeconómicas de la jornada de hoy, al otro lado del Atlántico se publicará la confianza del consumidor.

Los analistas de Bankinter esperan leves repuntes en EEUU y prevén que la confianza del consumidor se mantendrá en niveles próximos a los máximos del año 2000, aunque advierten de que este factor podría quedar en un segundo plano para unas bolsas condicionadas por las políticas comerciales que se adopten y el riesgo de una regulación más exigente para las tecnológicas.

Así, en la apertura de la sesión en Wall Street, el Dow Jones sube un 0,30%; el S&P 500, un 0,34%; y el Nasdaq, un 0,47%.

Con el índice industrial en los 24.275,37 puntos, la mayor subida de nueve es la de Microsoft, que avanza un 1,20%. Ya en la jornada de ayer, destacó la subida de la compañía tecnológica, que cerró con un avance del 7,6% gracias a la mejora de expectativas en el negocio de almacenamiento de datos en la nube – podría doblar su tamaño en los próximos años -. La compañía también se benefició de la revisión al alza en las estimaciones de resultados por parte de los analistas.

A continuación se sitúan Cisco e Intel, que se revalorizan un 0,95% y un 0,81%, respectivamente.

En el lado de las pérdidas, destaca la de United Technologies, que retrocede un 0,44%, seguido de Caterpillar, que se deja un 0,30%, y de Nike, que cede un 0,27%.

También es noticia que Spotify, que comenzará a cotizar el próximo 3 de abril, ha anunciado una mejora significativa en las previsiones de resultados para 2018. La compañía espera reducir las pérdidas operativas gracias al incremento de usuarios de pago y la expansión de márgenes. Spotify estima unas ventas de entre 4.900 y 5.300 millones en 2018 (un 30% más) y alcanzar un margen bruto de entre el 23% y el 25% (frente al 14% registrado en 2017). En conjunto, registrará unas pérdidas operativas estimadas entre 230 y 330 millones, inferiores a los 378 millones de 2017.

En la apertura de Wall Street, el euro retrocede frente al dólar y se intercambia a 1,238 billetes verdes.

En el mercado de materias primas, el precio del petróleo Brent de referencia en Europa sube un 0,52%, hasta los 70 dólares por barril, al tiempo que el West Texas estadounidense avanza un 0,52%, hasta los 65,89 dólares por barril.