Curioso lo sucedido ayer en Wall Street. El mercado americano subió después de conocerse malos datos macro y, es que, parece que los inversores celebran que las cosas vayan mal para que la Fed no retire sus estímulos, más aún que las muestras de crecimiento de su economía. En cambio, hoy en los futuros los índices presentan un panorama mixto. El S&P 500 cede un 0,09% y el Dow Jones un 0,03%, mientras que el Nasdaq avanza un 0,08%. En el mercado de divisas, el euro-dólar roza el 1,31 y, en el de materias primas, el oro cede a 93 dólares.


Ayer los malos datos macro se transformaban en subidas en Wall Street. La razón es que los inversores, ante las muestras de flojera de la economía estadounidense, descuentan que la Fed tarde más en retirar sus estímulos económicos. Hoy los inversores tendrán otra tanda de datos que digerir. Entre ellos, el déficit comercial. El consenso de los economistas encuestados por Briefing.com espera que el déficit comercial aumentara en 41 millones de dólares en abril, desde los 38.800 millones del mes anterior.

En el plano empresarial, atentos a los movimientos de General Motors. Las acciones de la compañía automovilística subieron un 3,4% en las operaciones electrónicas tras conocerse que va a regresar a cotizar en el S&P 500 .

Los mercados europeos se mantienen en terreno positivo, recuperándose de la débil sesión del lunes.

En Turquía, el índice de referencia del país subió hasta un 4,5% después que experimentara una fuerte caída el lunes en reacción a los disturbios y protestas contra el gobierno en todo el país.

Los mercados asiáticos terminaron la jornada con resultados mixtos. En Japón, el Nikkei cerró con una ganancia del 2,1% sobre la base de un debilitamiento del yen y la especulación de que los funcionarios del gobierno pronto instarán a los fondos de pensiones a aumentar sus participaciones en acciones. Mientras tanto, del índice de Hong Kong, el Hang Seng, cerró plano y el Shanghai Composite Index descendió un 1,2%.

Las acciones en Australia subieron un 0,3% y el dólar australiano cayó un 1% a 0,9671 dólares después de que el Banco de Reserva de Australia dejara los tipos de interés sin cambios, como se esperaba, aunque dijo que había margen para una mayor expansión.