El mercado estadounidense abrirá, previsiblemente, la semana en positivo, con el Dow Jones y el S&P 500 caminando por cotas nunca antes vistas. Los futuros avanzan una subida del 0,20% hasta los 15.399 puntos en el DJ, del 0,14% en el S&P 500 y del 0,33% en el Nasdaq. Además, hoy los inversores mirarán con lupa las cuentas que presente otro gigante bancario, Citigroup. Mientras, en el mercado de materias primas, el barril de West Texas cotiza en 105 dólares y, en el de divisas, el euro-dólar se coloca a punto de perder el 1,30.

El viernes el Dow y el S & P 500 cerraron en máximos históricos, mientras que el Nasdaq lo hizo en el mayor nivel de una década. Hoy los inversores se levantan con ánimo comprador y los futuros cotizan con subidas. Entre las noticias que podrían afectar esta apertura están las preocupaciones por la desaceleración de la economía china. Los últimos datos conocidos esta noche mostraron que la economía de China creció a un ritmo más lento en el segundo trimestre. En concreto, el producto interno bruto aumentó un 7,5% respecto al año anterior - el rendimiento coincide el objetivo del gobierno y de la estimación de consenso de analistas privados, pero es dos décimas inferior al registrado en el trimestre anterior. Estos datos suponen un shock para el mercado, que se ha acostumbrado a ver que China crecía a un promediado del 10% anual en los últimos tres decenios.

En el frente macroeconómico, el gobierno tiene previsto publicar los datos sobre las ventas minoristas de junio. Dato clave, teniendo en cuenta que el 80% del PIB estadounidense viene de esta rama.

En el plano empresarial, los inversores permanecerán atentos a los resultados que presente Citigroup. Entre tanto, sus acciones se revalorizan un 1%. Ilya Spivak, estratega de divisas de DailyFX, dijo que “un aumento significativo en las ventas minoristas podría llevar a las bolsas a caer porque puede adelantar el final de los estímulos de la Fed que han estado apoyando a los mercados de renta variable”.

Los títulos de Boeing suben un 1% después de que investigadores británicos dijeran que el incendio de un Dreamliner en el aeropuerto de Heathrow de Londres el pasado viernes no estaba vinculado a sus baterías, que han creado problemas en el pasado.