Las expectativas que refleja el informe elaborado por la Oficina del Interventor del Estado de Nueva York (OSC por sus siglas en inglés) no son buenas. Hasta finales de 2012 la industria financiera neoyorquina destruirá 10.000 puestos de trabajo, lo que eleva la fractura laboral del sector hasta los 32.000 empleos desde el inicio de la crisis en 2008.

La destrucción de puestos de trabajo prevista por la OSC sorprende si se compara con las cifras registradas a principios de año. En los cuatro primeros meses de 2011 Wall Street creó 9.900 empleos, pero la tendencia cambió en los cuatro meses siguientes y de abril a agosto eliminó 4.100 puestos. Respecto a los beneficios de las compañías, el panorama es igual de negativo y para este ejercicio se espera un tercio menos que en 2010.

"Se espera que continúe la pérdida de empleos por la caída de la rentabilidad y los recientes anuncios de despidos", señala el informe de la OSC. La industria financiera registró un fuerte inicio de 2011, pero sus perspectivas se han enfriado considerablemente para la segunda mitad del año".