Wall Street se apunta una apertura positiva en una jornada en la que destaca el nuevo retroceso del oro, que ha llegado a caer hasta un 6%. El S&P y el Nasdaq operan tras el toque de campana con alzas, del 0,7% y del 0,3% respectivamente mientras que el DJ opera plano. El euro por su parte cotiza cerca de la zona de los 1,35 dólares.
 
En el apartado de indicadores en el otro lado del Atlántico hoy conoceremos los datos sobre venta de viviendas nuevas. Además, El índice sobre la actividad económica de Estados Unidos en la zona de Chicago volvió a terreno negativo en agosto tras una leve revisión al alza el mes anterior, apuntando a que se mantiene la debilidad en la mayor economía del mundo. La Reserva Federal de Chicago dijo que su Indice de Actividad Nacional se ubicó en -0,43 en agosto frente a una cifra revisada al alza de +0,02 en julio, reportada previamente como -0,06.
 
Uno de los activos protagonistas de la jornada está siendo el oro. En tres semanas el valor refugio por excelencia ha caído un 15% y se sitúa en la zona de los 1.600 dólares por onza. Sólo en los últimos tres días, el oro ha caído casi un 9 por ciento, su peor bajada para un período de tres días desde octubre de 2008.
 
En Europa el comportamiento de los principales índices ha sido caótico. A primera hora los inversores recogían beneficios hasta que informaciones en el sentido de una ampliación del fondo de rescate al euro han hecho levantar cabeza a los bancos.
 
A estas horas y tras haber llegado a repuntar con mucha fuerza, se suavizan las alzas que en el caso del Ibex 35 se quedan en la zona de los puntos porcentuales mientras que el Dax alemán repunta un 2,6%. El Cac francés suma también un 2%. Todos ellos quedan lejos de los máximos intradiarios.

Además se espera que el BCE tome nuevas decisiones que ayuden a retomar la senda del crecimiento una vez visto unos malos indicadores en Alemania.

En el plano empresarial Coca-Cola plantea invertir cerca de 3 millones de dólares en Rusia en los próximos 5 años. El gigante de los refrescos pretende fortalecer su posición en los mercados emergentes y de rápido crecimiento. Los títulos de la compañía suman un 1,35%.

Por su parte Boeing entregó este domingo el primero de sus 787 Dreamliner en lo que se ha convertido por fin en una realidad comercial. Las acciones de la americana suman un punto porcentual.