Qué cerca está la catástrofe del éxito. Varias han sido las ocasiones a lo largo de este 2011 en que hemos leído que Europa estaba al borde de un precipicio.
Que las bolsas caerían hasta no se sabe dónde. Que se hacía necesario prohibir posiciones cortas para evitar una posible caída de las acciones del sector financiero, que podrían hundir al resto de las compañías de todos los sectores. Que los niveles de la prima de riesgo hacían necesario un rescate... En fin, que escribir hay que escribir...

Y ahora toca lo contrario. Estos días leemos en la prensa económica que los "expertos" financieros estiman subidas de dos dígitos en la renta variable... Si yo fuera de verdad un experto en mercados, rápidamente algún hedge fund se pondría en contacto conmigo para que gestionara sus millones. Así que serán expertos, pero en otros campos de la vida (que no es ni peor ni mejor).

Por otro lado, cabe preguntarse por las razones que se esconden detrás de ese sentimiento tan optimista y tan generalizado estos días en las bolsas de todo el mundo. Tengamos en cuenta que muchas casas de análisis ya preveían para este 2011 fuertes subidas en la renta variable, lo que nos puede dar a entender que muchos de sus clientes se posicionaron largos a principios de año y arrastran cuantiosas pérdidas.

Las subidas que vivimos estos días en los mercados europeos corresponden al optimismo con que perciben los inversores la reunión de los líderes de la zona euro, la nueva propuesta de reforma fiscal y la nueva propuesta de reajuste italiana de hasta 30,000 euros que incluye aumentar la edad de retiro, y reducir la evasión fiscal mediante una mayor regulación de las operaciones financieras.

Dicha tendencia alcista se mantendrá a medida que se alcancen acuerdos y vuelva algo de estabilidad y crecimiento en las distintas economías europeas. Mientras tanto, no estaría de más tener cierta cautela a la hora de mirar a los mercados.