El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, identifica a la globalización, el rápido progreso tecnológico, y el envejecimiento de la población, como los tres grandes desafíos del futuro para la política monetaria de la institución. En una carta publicada por el diario 'International Herald Tribune', el máximo responsable de la política monetaria de la eurozona subraya el efecto sobre la inflación, especialmente en los precios de la energía, de las materias primas y de los alimentos, de la globalización. Asimismo, Trichet expresa que este proceso también representa un desafío desde el punto de vista de la estabilidad financiera ante las transformaciones estructurales derivadas de la globalización financiera.
En segundo lugar, el presidente del BCE señala que la rapidez del progreso tecnológico y científico supone un desafío por sus efectos sobre la productividad, el crecimiento potencial y la inflación. Como tercer desafío, Trichet advirtió del envejecimiento de la población, lo que en su opinión conduce a un "descenso simultaneo del ahorro y de la inversión". Por otro lado, el presidente del BCE señala que el banco central y el Eurosistema en general se enfrentarán a otros dos desafíos adicionales como son el profundizamiento en la integración financiera a nivel continental, así como la progresiva extensión del euro en el conjunto de la Unión Europea.