El informe de empleo estadounidense del mes de junio se saldó con una creación neta de 132.000 puestos de trabajo frente a los 125.000 que manejaba el consenso. Además, la cifra anterior fue revisada al alza de forma notable pasando a registrar un incremento de 190.000 empleados desde los 157.000 anteriores. En lo que a la tasa de paro se refiere, tal y como se esperaba, no se produjo ninguna variación, situándose en el 4,5%.
Las ganancias medias por hora otorgaron un sesgo inflacionista ya que, en términos interanuales, registraron un crecimiento dos décimas superior al esperado (3,9% frente a 3,7%). En la descomposición por sectores destacó la aportación positiva a la creación de empleo del sector servicios (135.000), así como la construcción (12.000). El primero ofrece perspectivas positivas de cara al consumo de los próximos meses, mientras que el segundo podría anticipar un leve repunte en el sector inmobiliario, aunque no necesariamente residencial.