La inflación en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se situó en junio en el 3,1%, lo que supone una décima menos que el mes anterior y el primer descenso del indicador desde noviembre de 2010, informó la institución.

Este moderado alivio de los precios entre los miembros del llamado 'Club de los países ricos' se explica por el menor ritmo de crecimiento de los precios de la energía 813,6% en junio, frente al 14,2% de mayo), mientras que los alimentos se encarecieron un 4%, una décima más que el mes anterior.

De este modo, excluyendo la volatilidad de los precios de la energía y de los alimentos frescos, la inflación subyacente de la OCDE se mantuvo estable en el 1,7%