Un equipo de expertos de la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y del Banco Central Europeo comienzan el estudio de un nuevo paquete de medidas que deberán aportar a las arcas griegas 76.000 millones de euros hasta 2015.



Esta revisión coincide con los persistentes rumores de que Grecia no tendrá más remedio que reestructurar en breve su enorme deuda soberana. Se produce además un año después de que el país obtuviera un gigantesco rescate externo, en forma de préstamos del FMI y de sus socios de la zona euro, por 110.000 millones de euros. En contrapartida, el Gobierno se ha comprometido a adoptar drásticas medidas de ahorro y reformas. Recoge EFE.

Durante la inspección se examinarán los puntos específicos de un plan fiscal a medio plazo anunciado por el Gobierno para recaudar 26.000 millones de euros hasta 2015, con recortes de gastos del Estado y aumentos fiscales.

A ello se añade un programa de venta de activos, así como privatizaciones de empresas estatales y de la propiedad inmobiliaria estatal, con el fin de obtener 15.000 millones de euros hacia 2013 y otros 35.000 millones hacia 2015.
El ministro griego de Finanzas, Yorgos Papaconstantínu, reiteró hoy, en una entrevista en el canal estatal NET, que Grecia "no tiene intenciones de reestructurar su deuda", de 340.000 millones de euros.

Además, descartó devolver menos dinero del que espera el inversor debido a que "sería un gran error y dejaría al país fuera de los mercados por los próximos 10 a 15 años".