La agencia de ráting ha vuelto a bajar la calificación otorgada a la entidad valenciana a pesar de las ayudas recibidas por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Moody's ha rebajado desde "D-" hasta "E+" la nota de Banco de Valencia dado que considera que las ayudas públicas no solucionan sus problemas de solvencia y de liquidez. Una situación que podría dañar aún más sus cuentas, aunque ya se encontraba fuera de las entidades con el grado de inversión.

El banco ha recibido de manos del FROB 1.000 millones de euros de capital y le ha otorgado una línea de crédito de liquidez de hasta 2.000 millones.